El Instituto del Niño y Adolescente del Uruguay
(INAU) con apoyo de UNICEF, relanzó la
campaña “no hay excusas” con el motivo de
visibilizar la explotación sexual de niños, niñas y
adolescentes. La campaña se creó en 2013 y el
principal foco es en responsabilizar que la
explotación y abuso sexual son por los adultos.
La conferencia transcurrió en la sede central del
INAU, con la participación de la Vicepresidente
Beatriz Argimón, el presidente de la institución,
Pablo Abdala, el representante del Comité
Nacional para la Erradicación de la Explotación
Sexual Comercial y No Comercial de la Niñez y la
Adolescencia (Conapees), Luis Purtscher, y la
representante del Fondo de Naciones Unidas
para la Infancia (Unicef), Luz Ángela Melo.
La explotación sexual es un delito que se vincula
a la responsabilidad de los adultos. El número de
línea 100 es para denunciar este tipo de casos.
“El objetivo es generar conciencia entre
potenciales “clientes” sobre su rol de
explotadores sexuales al utilizar niños y
adolescentes en actividades sexuales, eróticas o
pornográficas a cambio de algún tipo de
retribución”, mencionó el comunicado de
presidencia.
La Asistente Social Mary Pedrazzil, trabajó
durante 40 años en INAU. Su experiencia en
niños hace reflexionar y cuestionar el papel que
tienen los adultos y el rol que ocupan los niños,
niñas y adolescentes en nuestra sociedad.
En primer lugar, es necesario ver qué lugar
ocupan los niños en nuestra sociedad, “en la
realidad y no en el discurso”, afirmó Pedrazzi.
Explotación significa sacar provecho de algo, en
este caso es una explotación de un humano
hacía otro ser humano. Entre las tantas formas
de aprovecharse de alguien fue el sistema de la
esclavitud. Es una violación a los derechos
fundamentales de las personas.
Pedrazzi explicó que a veces algunas niñas o
niños se venden para hacer uso de ellas, hay una
persona que recibe esa retribución y además hay
un tercero que es el que hace uso.
“Ningún niño que es llevado a ese sistema elige
eso”, siempre es un familiar o un ajeno el que lo
explota, mencionó la asistente.
La campaña se realiza para hacer énfasis y
poner la responsabilidad en los adultos. “Es
responsabilidad de todos y existen líneas para
hacer denuncias anónimas”, aludió Pedrazzi.
La asistente refirió: “los adultos tenemos que
tomar consciencia de que el tema existe y hay
que actuar”. Además dijo que los organismos
competentes deberían realizar un programa de
prevención y abordaje. Los programas sirven
para tomar acciones para llegar a resultados
adecuados.
“La pandemia hizo que el encierro aflorara el
tema”, sostuvo la especialista.
Para Pedrazzi, capacitar es un pilar fundamental
para los docentes, ya que pasan de 4 a 8 horas
con los niños, niñas y adolescentes.
“Siempre se dice y pensamos que el niño se tiene
que criar en su familia natural, hasta que se
vulneren sus derechos y en esto hay que ser
drásticos”, sentenció Pedrazzi.
Sadia Baudino

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