Instituciones, comerciantes y vecinos continúan sumando
Se entregaron 150 nuevas canastas
La asociación vecinal continúa colaborando con viandas y entrega de
canastas a través de centros y de asistentes sociales que conocen fielmente
la realidad en la ciudad.
Con la llegada del Covid-19 y cuando la pandemia mundial comenzó a
hacer estragos económicos, también comenzó la necesidad primordial de la
asistencia alimentaria para las familias más vulnerables. Al irse
prolongando la cuarentena, la situación fue tomando otras proporciones
como nunca antes en el país.
En esta circunstancia tan apremiante, se organizaron entre empresas,
instituciones como Rotary Club, Club de Leones, Club Alas Rojas,
comerciantes y personas, donde surgió “Santa Lucía Solidario”, que
comenzó trascender a través de las redes Facebook e Instagram
El pasado martes 19 de mayo, se entregaron 150 nuevas canastas a
escuelas y centros sociales, entre Jardín 210, Escuela 104, BPS, Caif, El
Arca y Escuela 140.
Santa Lucía Solidaria está colaborando con las ollas y merenderos de la
ciudad, además de ayudar a quienes organizan las canastas. Acaban de
terminar con la entrega a todas las escuelas, completando las 320. Se
canalizó la entrega de canastas en los centros educativos porque cada
directora conoce la realidad de los niños y tienen una lista con las familias
a las que ayudan con viandas. La idea es seguir con esta dinámica y dentro
de unos 20 o 30 días realizar otra entrega grande.
Llevan alrededor de los 3.000 kg de mercadería entregadas. Ahora se
agregaron viandas todos los mediodías en Laureles, que venían con
meriendas, lo que será bien importante para que se organicen mejor las
barriadas, para lo que “Santa Lucía Solidaria” también está colaborando.
Son muchas las familias con niños necesitadas y como se reconoce con la
entrada del invierno será más que nunca necesario el plato de comida
caliente. Otra necesidad para enfrentar las bajas temperaturas es la ropa y
calzado de abrigo, lo que obligará a alguna nueva campaña. Tanto el
Rotary como el Club de Leones, tienen en stock ropa ordenada y
productos de higiene e hipoclorito desde el año pasado cuando las
campañas por las crecientes.
La realidad demuestra que esta situación no se resolverá en poco tiempo y
que también ha desminuido la cantidad de voluntarios que estaban en el
principio, algunos se han reintegrado a sus trabajos. Las ollas y meriendas
significan una tarea muy comprometida, pero también cansadora. Es
importante y crea confianza entre el grupo donador de más de 50

empresas, la gran sinceridad sin abusos que se sigue notando en estos
voluntarios.
Se está tratando de poder cumplir con todo, pero siempre lo que se pide
más son pastas o proteína, como carne picada, lenteja, pulpa de tomate,
elemental para mucha gente en la comida de olla.
“Santa Lucía Solidaria” hasta el 20 de mayo llevaban entregados alrededor
de los 90 kilos de carne picada, la mayoría para la olla de la Intersocial que
hasta ahora ha sido la que más viandas ha entregado.
“Estamos todos tratando de ayudar a las ollas y a los merenderos y
venimos de todos los rubros, desde herreros, electricistas, supermercados,
carnicerías, empresas distribuidoras grandes de la ciudad, algunos
colaboran asiduamente con mercaderías, otros con dinero para ir
comprando lo que falta”, afirma Pablo López. Se continúa ofreciendo el
099316156 teléfono de Pablo para los contactos, junto al 098760957 de
Leonardo Lacueva.
Trabajan lunes, miércoles y viernes de 15:00 a 17:00 horas, en la sede de
Rotary Club en Antonio Legnani 414.
La movida que arrancó el 1º de abril ha calado tan profundo en nuestra
sociedad, sumando muchas empresas y comercios como nunca se había
logrado antes, ratifica Pablo. Tanto es así, que el grupo solidario continúa
recibiendo el apoyo de distintas empresas y en los últimos días se
incorporaron otras siete.
Ahora también se tratará de que le asistencia esté bien organizada junto al
Comité de Emergencia Local y el Municipio de Santa Lucía, para que no se
repitan y que todas la personas que necesitan de esta asistencia alimentaria
puedan tener acceso.
La gente en Santa Lucía está acostumbrada a darse la mano, porque casi
todos los años tenemos inundaciones. Se arman grupos cooperativos para
trabajar, pero son por 10 o 15 días, luego todo vuelve a la normalidad, pero
ahora llevamos más de dos meses con esta realidad, por lo que el grupo va
a estar firme por el tiempo que se necesite, apunta Pablo. Las entregas de
canastas con artículos de primera necesidad en hogares de los distintos
barrios de la ciudad, motivan a que más empresas y más gente se sigan
sumando. También, el grupo reconoce la labor de los medios de prensa que
informan y difunden el trabajo solidario.
De las 54 empresas que en este momento integran el grupo, a excepción de
rubro eventos, todos están trabajando, pero se hacen un tiempito para venir
porque la solidaridad también está entre compañeros, que se van turnando,
afirma Pablo. Todo es de ida y vuelta entre comerciantes y la gente de
Santa Lucía, que también es la que compra en su ciudad, porque si
empresarios y comerciantes han logrado mantenerse, se lo deben a la gente
del pueblo, razonó.

El grupo “Santa Lucía Solidaria”, si bien en este momento están abocados a
la asistencia alimentaria, ayudando además con productos de limpieza, el
hecho de tener un grupo armado seguramente será el hilo conductor para
distintos intereses en beneficio de la comunidad. Un grupo unido puede
lograr coordinaciones más rápido para encarar distintos temas, tanto en el
desarrollo social y económico o como también por el recurrente tema de la
inseguridad en la ciudad y la región.
Hay mucho por hacer en Santa Lucía, una ciudad reconocidamente
solidaria, que siempre y en todas las circunstancias piensa en el futuro.
Y.S.

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