Decíamos que por algún lado que había que abrir el baúl
de los recuerdos, cosa que en nuestros comienzos en esta
casa hicimos por un tiempito, luego lo dejamos para no
aburrir. Lo cierto es que mucha gente, en más de una
oportunidad nos ha pedido que volviéramos con esas
páginas llenas de nostalgias. Este momento tan especial
por el que atravesamos socialmente desde el punto de
vista sanitario nos ha llevado a eso. Con Hardoy hace
mucho tiempo que queríamos dialogar en este lugar,
porque lo hemos hecho en otras circunstancias y siempre
demostró tener una gran memoria, vamos a ver si es
cierto.

Entrevista a Eduardo Hardoy, ex futbolista que defendió a
los cuatro equipos de la ciudad que jugaron en la
divisional A del fútbol de Canelones.
# Estás en una etapa de recuperación. ¿Cómo va
marchando?
// Estaba en casa con un problema de un artrosis de
cadera, a la vez me atacó un problema de un desgarro
muscular, quede inmóvil de la pierna izquierda, entonces
estuve internado unos días en COMECA y luego mi hija
me trajo para acá. Estoy en la parte residencial del hotel

Biltmore, que me acuerdo lo que era desde chico que uno
venía a algunos eventos sociales. Estamos muy cómodos,
recuperándonos. Gracias a Dios va saliendo todo bien.
Cuando ingresé pesaba 190 kilos, luego de 4 meses estoy
pesando 149 kilos. Hay una mejora muy sensible, por lo
que estoy muy contento por la atención que tengo,
también.
# Aparte de tu hija, tienes una nieta.
// Claro, mis hermanos viven uno en Montevideo, otro en
la playa. Acá está mi hija y tengo una nieta de 4 años y un
yerno Pablo, que se ha portado muy bien conmigo, es una
gran persona, es de Aguas Corrientes hijo de Nelson
Barreto. Además, están haciendo la parte de Cosas Ricas
por el Facebook, le pasamos el chivo, estoy muy contento
por ellos.
# Fuiste un deportista y lo seguís siendo porque se lleva
en el alma, detrás de la pelota anduviste un buen rato.
// Muy cierto, tuve la suerte de hacer lo que me gustaba
en su momento. Jugué al fútbol desde muy chico, en el
Baby estuve en Boca, luego fui a Huracán de Canelones
que salimos Campeones, luego en Tres Estrellas jugamos
el Campeonato Nacional y salimos Campeones. Entre
otros, jugaban el “Pompa” Soria, Álvaro González, Arias,
el “Chifle” Barrios. Teníamos un cuadrazo, le ganamos la
final a Montevideo. Para nosotros en aquel entonces era
como tocar el cielo con las manos.

Después viene la etapa de jugar en la cancha grande, el
fútbol de 11. Podría haber ido a jugar a Huracán Buceo, a
los juveniles, por supuesto. Me llevaba Eduardo
Monzeglio, pero como era muy chico en casa no me
dejaron ir, entonces vine a Wanderers de Santa Lucía en
la época de las reservas y primera. También jugaba al
básquetbol en los juveniles de Chipre.
Pero qué momento ese, qué fútbol que había, era
espectacular. Los campeonato era muy parejos, los
clásicos eran grandiosos. Recuerdo que en un clásico
terminamos el primer tiempo perdiendo 3 a 0 y en el
segundo logramos empatarlo 3 a 3, casi lo ganamos sobre
el final. El “Pompa” Soria jugaba en Santa Lucía, en
Wanderers Ciro Apratto, Álvaro González, la “Liebre”
Herrera, Carlos Germán, Mario Calero, muy buen cuadro.
Tuve la oportunidad de jugar en el primer equipo, tenía
16 años, en una Copa de Campeones contra Libertad de
San Carlos. Ese día también debutó Juan Carlos Orona,
también jugaban Sergio Rocha, Gutiérrez, Ricardo Abril.
Se lesiona el “Pato” Ceriani y estaba Langón de técnico y
me hizo debutar. Qué tiempos.
# Después viene un largo peregrinar por varios equipos.
// Después de estar en Wanderers, el “Canario” Martínez
me llevó a Racing de Montevideo, en el 80 volví a
Wanderers. En el 81 en Santa Lucía estaba Luís Dogliotti
como técnico, y después vino el “Rucca” Rubbo, y él, en el

82 con Rubén Anza nos llevó a Darling. Ahí salimos
campeones con Darling. En el 83, por un tema
reglamentario quedé colgado sin jugar. Tenía la chance de
jugar en Budapest, Sergio Umpiérrez me dijo para jugar
con ellos ese año, que fue cuando subió a la divisional A.
# Pero jugaste en el 84 en la divisional A, en aquel equipo
que hizo un gran campeonato.
// Sí, tuve esa suerte, el técnico era el “Nolo” Berriel,
había muy buen cuadro. Budapest, a pesar de ser el
primer año que jugaba en la divisional A, realizó un gran
campeonato, que ese año se jugó en dos series y fases. En
Budapest jugaban Zagario, el “Pompa” Soria, Silvera,
Gustavo Cuadra en el arco, Ciro Apratto, Rubén Machado,
muy buen equipo. El Preparador Físico era Ariel
Rodríguez, que hoy está en Ecuador, pero un campeonato
muy peleado. Recuerdo que estaba Villa Nueva, que tenía
muy buen cuadro. Jugaba Francisco Bertochi y el puntero
Cabrera, el arquero era Celis que también era muy bueno.
Ese año salió Campeón Wanderers.
Aparte de lo futbolístico, fue el boom de Budapest ese
año 84, fue cuando se tuvo que mudar para la actual
cancha, el Parque Jorge Salvioli Branda. Vino por ejemplo
en embajador húngaro y otras autoridades. Se construyó
lo que hoy está ahí, en gran parte. Fue un año
espectacular desde muchos puntos de vista, social y
deportivamente. En la ciudad fue una revolución ese año

Budapest. Estaban colaborando Hernández, Enrique
Apratto, Sergio Umpiérrez, Esneldo Malacrida, Berriel,
mucha gente había detrás de ese proyecto, lástima que
quedó a medio camino, pero la cancha, si se quiere, está
en un lugar privilegiado en la ciudad.
Me acuerdo que iba desde chico a la cancha y era un
disparate los cuadros que había, hablo de la
conformación de sus planteles y la calidad que había en
aquel entonces. Los campeonatos era muy disputados por
la paridad, porque era varios los equipos que apostaban a
ganar el Campeonato. El público concurría en gran forma,
muchísima gente apoyaba, prácticamente ha cambiado
todo eso, ya no es lo mismo, como que falta algo.
# Volviendo a tu actividad.
// En el 85 jugué en Liverpool, ahí el técnico era el
Maestro Rubén Máximo Cabrera, al año siguiente, 86,
volví a Budapest. Estaba mejor físicamente, recuerdo que
hice como 12 goles, andaba bien, salimos campeones de
la primera rueda ese año. Por una lesión dejé de jugar. Un
año jugué en Ecuador, el técnico era el “Lechero” Ferrari.
Jugamos la final de la B por el ascenso con Darling,
salieron campeones ellos. Tuve la suerte de jugar en los
cuatro cuadros de Santa Lucía, oficialmente. Éramos
pocos los jugadores que habíamos jugado en los cuatro
equipos. Tuve la suerte de dirigir con Enrique Apratto en
Wanderers y con el “Muñeco” Velarde en Wanderers

también. Hemos nombrado unos cuantos técnicos al
pasar, pero también tuve a Carlos Pérez en Wanderers, a
Pizón, todos los técnicos te dejaban algo. Había gente que
sabía mucho, tenían propuestas distintas, todas
respetables, por supuesto.
# En estos tiempos, el fútbol de Canelones había
resurgido a nivel de selecciones en el interior, dirigido por
un cuerpo técnico santalucense.
// Totalmente, cuando estuve con el “Muñeco” en
Wanderers estaba Paolo, demostró ser una gran persona
siempre, muy trabajador y aplicado. Pienso que parte de
eso lo está volcando en la selección de Canelones junto a
Rodrigo, que también, además de ser buena persona es
un gran profesional. Se ve que algo saben, creo que los
logros no vienen por casualidad, detrás tiene que haber
un trabajo serio, una apuesta, un objetivo. Ojalá se pueda
seguir jugando al fútbol para que ellos y sus dirigidos
sigan cosechando cosas importantes.

Actividad nula

En cuanto a las actividades de las distintas disciplinas
deportivas, las mismas son nulas en todo sentido. Hemos
hablado con dirigentes y en algunos casos ni siquiera a
través de las redes sociales se comunican.

Sabemos que hay técnicos y preparadores físicos que sí lo
hacen a través de las redes o de internet. Mantienen
vínculos y se les envían ejercicios a los deportistas para
que hagan en sus domicilios, pero son muy pocos los que
están realmente en esa sintonía. Habrá que seguir
esperando y ver qué se nos presenta cuando se reanuden
los primeros movimientos.

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