María Laura Marquisio y Luciana Rodríguez,
ambas mamás primerizas (Carmela de 5
meses y Victorio de 10 meses), son las
creadoras de Apapacho que significa
acariciar el alma. Es un emprendimiento que
se enfoca en el acompañamiento durante el
embarazo, nacimiento y crianza.
Se conocían desde la infancia porque se
criaron en el mismo barrio, luego sus vidas
siguieron distintos caminos, pero hoy las
volvió a unir la maternidad.
María Laura comentó que mientras estuvo
embarazada de Carmela realizó todos los
talleres posibles, pero la complicación que
estos tenían se vinculaba a que uno tenía
que trasladarse a la capital, entonces ahí se
dio cuenta de la importancia y la necesidad
de hacerlo en nuestra localidad.
Luciana publicaba en sus redes información
sobre lo que era lactancia, maternidad,
entonces María Laura decidió comentarle de
su idea para que se sumara al proyecto.
Luciana comentó que no hay mucha
información sobre el tema y cuando uno
concurre a una mutualista “te dan la
información pero no te llama la atención”. Es
un proceso difícil, y el ser mamá es “hermoso
pero hay muchas cosas que cambian”,
expresó Luciana.
Lo que vieron en las propuestas de las
mutualistas era que la gente no las
aprovechaban, entonces decidieron darle una
“mirada diferente y bien humana a lo que es
el embarazo, el nacimiento de un hijo y la
posterior crianza”, mencionó María Laura.
Apapacho ofrece un ciclo de talleres, en esta
oportunidad está dedicado a familias
gestantes a embrazadas, las cuales pueden
ir acompañadas. Mencionaron que ha
costado que la gente se sume y al ser algo
nuevo a la gente le cuesta acercarse. En sus
redes suben información llamando la
atención e intentando hacer interesante los
temas sobre lactancia, embarazo y crianza.
“Más que nada, lo que ofrecemos es un
espacio de contención, de acompañamiento

dedicado a los mapadres, les llamamos
nosotras porque nos parece súper importante
también el padre o acompañante que se
involucren porque esto no es solo de
mujeres”, sentenció María Laura.
Ambas comparten el sentimiento de que ser
mamá te cambia todo, desde lo que son los
aspectos visibles como lo es el físico,
aumentar o bajar de peso. También cambia
en las amistades, porque hay salidas en las
que no podés estar, cambia el trabajo.
Cambian los hábitos que uno tiene. Luciana
menciona que come mucho más rápido de lo
que solía hacer sin Victorio y que además
hay veces que no tiene tiempo para sentarse
a hacer las cuatro comida como debería.
En esta ocasión son seis las parejas que se
acercaron y van a dictar un total de cinco
talleres. La idea es poder repetirlos a lo largo
del año, dependiendo de la demanda que
tengan.
Sadia Baudino

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