Una idea de Alfredo Valdez Rodríguez

La madriguera presenta

 

 

Lucía Berlin Bienvenida a casa

 

Prácticamente desconocida hasta 2014, el rotundo éxito de la escritora Lucia Berlin llegó 10 años después de su muerte. Manual para señoras de la limpieza, una amplia recopilación de sus relatos reunida por Stephen Emerson y prologada por Lydia Davis, pronto se convirtió en un fenómeno literario de primer orden. Crítica y público quedaron arrebatados por esa voz inteligente, tiernamente observadora y llena de humor que era capaz de volver candorosamente digeribles incluso crudas historias de adicción y caídas en picado. Berlin rebosaba vida, claros y oscuros, asombraba, enganchaba, y helaba la sonrisa.

Retazos de su vida, con núcleo común: la casa. Su propio hijo, al inicio del volumen, recuerda una de las frases de su madre que refleja esa obsesión por encontrar un lugar en el mundo: “He vivido en tantos sitios que da miedo… Pero, precisamente, porque me he movido tanto, los lugares son algo muy importante para mi. Siempre busco… Siempre busco mi casa”.

El libro arranca en el año 1936, año de su nacimiento, en Alaska, y acaba prematuramente en 1966, en el sur de México. Por el camino, paisajes que pisaron sus pies: rincones de Argentina, calles de Kentucky, Nueva York, Chile… Y en todos ellos esa capacidad tan suya, nada fácil de encontrar en prosa, de sacar destellos de luz de las tinieblas. Incluso de la tristeza más densa o de los escenarios más amargos se salva con el humor.(elpaísdemadrid/lavanguardia)

 

Título original: Welcome home/Título: Bienvenida a casa

Autora: Lucia Berlin/Traducción: Eugenia Vázquez Nacarino

Editorial: Alfaguara/Número de páginas: 184

 

Compartir