Una idea de Alfredo Valdez Rodríguez
Netflix en febrero
La trinchera infinita
Son tres las personas que codirigen La trinchera infinita: Aitor Arregui, Jon Garaño y Jose Mari Goneaga, lo cual resulta insólito. Hasta ahora conocía dúos en algo tan personal como rodar una película y generalmente eran hermanos, como los Taviani, los Dardenne y los Coen, pero no recuerdo tríos, además sin lazos consanguíneos al observar sus apellidos. También se les identifica por la temática y la lengua que han utilizado en sus anteriores y muy meritorias películas Loreak y Handia, con un cine inequívocamente vasco. Cuenta la odisea de un hombre con un presente y un destino trágico al que las represalias de los ganadores de la Guerra Civil le obligan a no ver la luz del sol durante 33 años, a convertirse en un topo en nombre de su supervivencia, de ese instinto tan fuerte para seguir en este mundo aunque sea en condiciones infernales. Sus amigos y colegas ideológicos no tuvieron esa suerte, les frieron a balazos, fueran inocentes o culpables de delito, a raíz de esas denuncias vecinales que acostumbran a sacar lo peor del ser humano. Pero este hombre permanentemente oculto, los primeros años en un refugio siniestro y después en la casa de su difunto padre, tiene una razón muy profunda para no cortarse las venas y es el amor incondicional de su mujer. Yo no siento ninguna simpatía por él. Solo faltaría para urdir una manipuladora mentira que los autores le hubieran poetizado, dotado de atributos épicos, de heroicidad. Su situación es monstruosa y durará una eternidad. Es natural que le inunden todos los demonios y que su desesperación, su angustia y su terror se ceben con su abnegada esposa y con el hijo que engendran, las únicas tablas de náufrago de alguien condenado a una supervivencia atroz. elpaísdemadrid
La trinchera infinita/Año 2019/Duración 147 min.País/España/Dirección
Jon Garaño, Aitor Arregi, José Mari Goenaga/Guion/Luiso Berdejo, José Mari Goenaga/Música/Pascal Gaigne/Fotografía/Javier Agirre Erauso/
Reparto:Antonio de la Torre, Belén Cuesta, Vicente Vergara, José Manuel Poga

Deja una respuesta