Reconocimiento
El Club de Leones Santa Lucía del Distrito J2 homenajeó a su compañero y
socio fundador León Heber Ruibal Pérez, destacando sus 58 años de
servicio, aprovechando la visita a Uruguay del Presidente Internacional de
Lions Club International Dr. Jung Yul Choi. En esa oportunidad, se
realizaron otros reconocimientos de Leones distinguidos por su actividad.
Semanario El Pueblo estuvo con Heber en su casa y en nombre de la
comunidad agradece la dedicación por estas casi seis décadas de servicio
humanitario. Cuando nos muestra la plaqueta en reconocimiento por su
dedicación al servicio, dijo estar sorprendido cuando lo llamaron para la
entrega el lunes 27 de enero, en la reunión celebrada en el Hotel Sheraton
de Montevideo. “Esto uno lo hace porque lo siente, no por retribución,
porque más que nada lo que se busca es ayudar a los semejantes dentro de
nuestras posibilidades, eso es lo que hacemos los Leones”… “Se ve que
Lions Internacional tomó en cuenta mis años de estar en el Leonismo en
reconocimiento hacia este Club de Santa Lucía que tiene su trayectoria a
nivel nacional y a nivel mundial…” argumentó.
La vocación humanitaria de Ruibal hacia su comunidad siempre resurge
cuando con fresco entusiasmo nos habla de todo lo que el Club de Leones
realiza en forma anónima y que a veces la gente desconoce porque no se
promociona. Otras acciones del Leonismo se hacen más conocidas. Santa
Lucía, que sabe de sufrir eventos climáticos adversos como las
inundaciones, también sabe que cuenta con un Club de Leones que se
acerca, como también lo hacen otros grupos, porque esa es la razón de ser
de estas organizaciones, ayudar donde se necesita, confirma.
Una actividad permanente es la donación de lentes, ya que se hacen
pesquisas a nivel de las escuelas.
Ayer, hoy y mañana, siempre al servicio de la gente
Las campañas, si bien son constantes han ido variando, apunta Ruibal, por
suerte hoy funciona el Hospital de Ojos que sustituyó lo que hacía el
Leonismo en Uruguay con casi cinco mil y en Santa Lucía se llegaron a
treinta operaciones de cataratas.
Este Club continua con el pesquisamiento de diabetes, un servicio que se
brinda a todas las personas, pero fundamentalmente el Leonismo se vuelca
mucho a la niñez en todo el mundo.
En cuanto al voluntariado en el leonismo, reafirma que hoy el mundo es
distinto porque existen distintas organizaciones en los barrios que
desarrollan actividades muy importantes.
Seguramente habría que integrar a los jóvenes, como por ejemplo a través
del deporte y distintas actividades sociales, para ayudar a que la sociedad
fuera más sana y justa. Recuerda, incluso, el propósito del Club Náutico de
Santa Lucía, del que también fuera fundador, para formar jóvenes
sanamente con el deporte, como lo sigue haciendo el Náutico en este
momento.
Heber mantiene la esperanza que se pueda integrar a los jóvenes formando
un grupo Leo, que abarca desde los 6 hasta los 31 años, como hubo en el
pasado en la ciudad. Hay clubes que vienen trabajando muy bien con sus
grupos Leo, por lo que confía poder rearmarse como lo que ha logrado el
Rotary en Santa Lucía con sus jóvenes.
Agrega que quizás se tendrían que conjuntar todo las asociaciones para
trabajar en forma mancomunada, de manera de unir el esfuerzo en
beneficio de todos.
Actualmente en Uruguay, como en todo el mundo, se viene llevando a
cabo un programa que se llama Leones Educando. Visionario y pleno de
esa voluntad que lo caracteriza, confía en poder aplicar ese programa acá,
en alguna escuela de Santa Lucía, cuyos objetivos generales son desarrollar
proyectos y/o acciones de prevención en los centros educativos de Educación
Primaria y Media, promover un abordaje desde la promoción de habilidades
para la vida. Se está desarrollando en más de 60 escuelas y se apunta a
cubrir ese vacío que tiene la juventud en cuanto a la convivencia, la
amistad y el buen trato.
Heber
recuerda a su “muchachada” en los 60 reunirse en Club “23 de
Marzo”, cuando donaron una plancha eléctrica para la Maternidad de
Santa Lucía, que significó un gran alcance para una tarea tan tediosa en
aquellos tiempos. Fueron esos veinteañeros los que se vincularon con el
Lions Internacional y un 17 de diciembre de 1961 fundaron el Club de
Leones de Santa Lucía apadrinados por el de Pocitos de Montevideo, cuyas
cartas constitutivas del Lions recién llegaron el 7 de octubre de 1962.
Desde entonces, se apegó por siempre a aquel lema “Nosotros Servimos”,
al que también, como ocurre con cada León, se van integrando sus propia
familias.
De su prodigiosa memoria van surgiendo obras como la habilitación del
edificio de la Escuela 156, gracias a una campaña con los vecinos que
trabajaron y colaboraron y junto al patrocinio del Club de Leones se
construyeron 350 metros de zanja con sus caños para llevarle el agua
corriente.
También recuerda, cuando hace años los Leones lograron el techo de
entrada hacia la oficina en el cementerio local, como así parte de su
amoblamiento, que fuera donado.
Nos quedamos con un buen sentimiento al reconocer a quien ha trabajado
por nuestra comunidad en tantos años. El propio Heber reafirma su
agradecimiento a la gente que también apoya, la de ayer, hoy y la de
mañana, para continuar trabajando por Santa Lucía, a la que tanto ama.
Y.S.

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