Fabrico Ferrari correrá este año en el mundo asiático
En la edición anterior realizamos una breve recopilación
de la estancia deportiva de Fabricio Ferrari Barceló en
España, donde comenzó corriendo con sus 19 años en el
amateurismo, para luego de 4 años pasar a ser
profesional con el Caja Rural, y se cumplía el gran objetivo
personal.
Con Ferrari hacemos un repaso de parte de su estancia en
suelo europeo sobre la bicicleta, que no fue fácil al
comienzo, aunque entró pisando fuerte, porque al rato
de estar en suelo Vasco ganó la primera carrera
Amateur, la que le abrió las puertas prácticamente de
entrada, más allá de la lógica ansiedad del ciclista por
trepar rápidamente al profesionalismo.
Hablamos de cuánto tiempo más se lo verá compitiendo,
si ya está pensando qué hacer cuando se baje de la bici
competitivamente y sobre el emotivo homenaje del Caja
Rural en su despedida del equipo.
Algo muy importante, sigue teniendo la misma humildad
de cuando siendo chiquilín. Primero le planteo a sus
padres que quería correr y comenzó en el Alas Rojas, la
misma humildad de cuando armó la mochila y partió
solito con sus 19 años a probar suerte en el viejo mundo,
con la meta fija de ser profesional. Algo sobre estas cosas
dialogamos con Ferrari.
Hace unos cuantos años que no hablamos, pasa rápido el
tiempo para todos.
Sí, estoy viviendo allá hace quince años, entonces estoy
cada vez más españolizado con la forma de hablar;
cuando estoy acá un tiempo se me pierde un poco el
acento, pero al estar todo el día con españoles, rodeados,
se pierde el acento nacional aunque no quieras.
Comenzamos en la etapa Amateur en el 2006 cuando
decidimos ir a probar suerte a la madre patria, con la
mochila prácticamente vacía, pero llena de ilusiones. Era
joven, con 19 años, tenía ganas de llevarme el mundo por
delante, no hice caso a las palabras que me decían desde
Uruguay que era imposible llegar a profesional, pero yo
tenía la ilusión y el objetivo de llegar y luchar por ello. No
me quedé con las palabras negativas, escuché las
positivas, que mucha gente también me las dio. Pero sí
estuvimos que hacer esa etapa Amateur que fue muy
difícil. El primer año llegas con mucha ilusión y muchas
cosas positivas, pero ese año no se nota, al final del
mismo tenía 20, mi vida hecha en Uruguay, mi familia,
todo, y se extraña mucho. El primer año lo llevas bastante
bien porque es todo novedad, el segundo año te
encontrás con más de lo mismo, me llevó cuatro años dar
el salto a profesionales, luego de ser persistente en la
misma categoría.
Pero en esa etapa del amateurismo obtuviste muchos
logros deportivos, fue la forma de mostrarte también.
Muy cierto, con muchos logros deportivos, en los clubes
Vasco como el Azysa, luego en Azpiru-Ugarte y el propio
Caja Rural, pero veía como que no podía pegar el gran
salto, el cual había ido a buscar realmente cuando partí
de Uruguay. Lo vas viendo difícil, te vas poniendo
nervioso, empiezas a desilusionarte. El año previo al salto
fue complicado desde ese punto de vista, además ya
tenía bastante edad.
Pensante en algún momento pegar la vuelta, entonces,
El último año sí, en el 2009, porque tenía que replantear
mis objetivos al ver que no se lograba lo que había ido a
buscar, o seguir corriendo en España o volverme a
Uruguay. No fue fácil esa temporada, pero por suerte,
con los logros deportivos que tuve pasé al equipo de Caja
Rural, justo en el 2009.
En el 2010 di el salto de categoría, se convirtió en un
equipo profesional y con ello di el gran salto yo también,
pero lo vi difícil en algún momento, más allá de los
resultados que estaba obteniendo, pero al final la
conseguí de la mano del Caja Rural.
Equipo donde como profesional estuviste 10 años. Ahí
tienes la gran chance de correr las grandes carreras que
se disputan como la Vuelta a España, por distintas zonas
de Europa, ser citado por la selección nacional de
Uruguay, para que la representes nada menos que en
Campeonatos del Mundo.
Tuve la oportunidad de tener profesionalmente una
carrera deportiva larga, son bastante años allá para
persistir en una categoría. Ya es un logro, gracias a ello
pude correr dos Vueltas a España, en otras carreras muy
importantes del continente europeo. El calendario que
hay en Europa es muy importante, Italia, Francia,
Portugal, Noruega, Suiza, por nombrar algunos países.
Mi último año fue en Portugal, corrí con el Club Efapel.
Culminada mi actividad con Efapel me invitaron a correr
una Vuelta en Panamá. Ahí fue con otro equipo, que se
formó por medio de un contacto que tenía en Panamá,
había sido compañero en Caja Rural, había que formar un
equipo para correr esa carrera, nos dijimos vamos, que
será una experiencia más, que terminó saliendo muy bien
porque ganamos la Vuelta a Panamá. Fue la mejor
manera de cerrar el año.
Pero tu carrera a los 34 años no se ha terminado, porque
hemos leído que seguirías corriendo por un club asiático
o africano.
Para el 2020 firmé contrato con un equipo asiático, algo
atípico, es un equipo de China, el Club SSOIS Miogge
Cycling Team. Entonces, la idea es hacer todo el
calendario por Asia. En Europa vamos a hacer una carrera
por el Este europeo, puede tocar algo en Turquía, y algo
por Bosnia, pero la temporada se centrará en Asia,
Tailandia, Malasia, entre otras. Vamos a conocer cosas
nuevas.
El contacto que he tenido con gente del nuevo club es
con un español, él fue quién me metió en el equipo,
porque no conozco a nadie, y ahora, ya el 6 de febrero es
cuando reamente me voy a reunir con el equipo y los
nuevos compañeros. La temporada es muy larga,
comenzamos en febrero y terminaremos por noviembre.
¿Por cuánto tiempo más sobre la bicicleta
competitivamente?
Mientras que tenga ganas, fuerzas y medios para hacerlo
lo haré, y si llega un momento que la bici no me
remunera económicamente se termina la carrera
deportiva. De todas maneras la bici no pienso dejarla,
seguiremos con ella de otra manera, por ejemplo más de
Ciclo turismo, o algo similar.
¿Has pensado qué pasará el día que te bajes de la
bicicleta competitivamente, qué vas hacer el día después?
Es algo que pienso día a día, porque no sé qué es lo que
voy a hacer realmente. Creo que me va a tocar hacer
como cualquier persona normal que pierde su trabajo,
hay que buscar otro oficio, a lo mejor termino en algo
relacionado con la bici, o voy a trabajar a una fábrica, o
donde me toque, pero tengo claro que algún día se
termina mi carrera profesional, que voy a seguir con la
bicicleta de alguna manera, laboralmente llegado el
momento algo va aparecer.
Ese replanteo puede pasar por volver a tu país, o ya estás
afincado definitivamente en España.
Donde yo estoy, ahí tengo mi pareja, mi amistades, la vida
ya formada, sería como cualquier uruguayo replantearse
irse del país a buscar otra vida. Yo lo hice hace quince
años, claro que puedo venir a Uruguay y con facilidad
quizás hacer otra vida, pero me gusta bastante la vida de
ahí. Si las circunstancias lo requieren nos venimos, en
cualquiera de los dos sitios estoy cómodo, son diferentes
tipos de vida, pero no está planteado.
En el Caja Rural, en la despidida te hicieron un homenaje
muy lindo, emotivo, donde entre otros halagos dijeron
que habías sido “Un Caballero de la Bici”, ¿Qué
significaron para vos esa palabras?
Creo que lo que hay ahí es un poco de respeto por el
trabajo que hice por el equipo durante todos esos años,
no duré tantos años en el club por ganar carreras sino por
mi comportamiento, por cómo funcionaba en el equipo,
siempre he estado apoyando a mis compañeros, lo cierto
es que muchas veces dejaba el alma por los demás,
entonces creo que de esa manera ha sido la forma de
homenajearme. Todavía tengo recuerdos de compañeros,
hasta el día de hoy me lo agradecen, de ciclistas
profesionales que están corriendo a muy buen nivel, me
agradecen por haberles echado una mano en ese
momento que lo necesitaban. Todo eso al final a uno lo
reconforta, porque hay mucha gente que no se olvidan de
lo que uno muy humildemente hizo en su momento.
Siempre hay un triunfo muy especial, si tuvieras que
recordar una carrera que ganaste, que parecía imposible.
Sin duda que para mí la carrera más importante que gané
fue la primera carrera que gané cuando llegué a España,
fue la que me empezó a abrir las puertas, a que hubiera
gente que comenzara a observarme para luego darme las
oportunidades que tuve durante catorce años, pero ahí
como que toqué la tecla justa para darme cuenta de que
se podía, de que había una vida para llegar al mundo
profesional.

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