Una idea de Alfredo Valdez Rodríguez

La madriguera presenta

 Aullidos y susurros

Burroughs

 

Cuando cortás el presente, el futuro gotea”

 

Escribir como se habla, como se piensa, como se respira. El grupo de artistas que definieron la contracultura de la segunda mitad del siglo XX, la llamada generaciónbeat, no declamaba: aullaba. Así, Aullido, tituló Allen Ginsberg el largo poema que publicó hace ahora 50 años y con el que sacudió las mentes de una época marcada por los fantasmas del conservadurismo. Aquello fue poco antes de que Jack Kerouac escribiera en un papel de estraza -o un rollo de teletipo, los testimonios son contradictorios- la otra biblia del movimiento: En el camino. Ginsberg, Kerouac, William S. Burroughs, Lawrence Ferlinghetti, Neal Cassady… un movimiento adorado por las generaciones posteriores pero cuya vigencia podría estar más cerca del mito que de la literatura.

 

Para muchos, Burroughs fue el más revolucionario. Adicto a la heroína desde 1944, se casó con Joan Vollmer y se fueron a vivir a México. Un día, él le pidió a ella que se pusiera un vaso de agua en la cabeza para practicar a lo Guillermo Tell con una pistola. Se le fueron la mano y la puntería y la mató de un disparo en la frente. Burroughs cumplió una breve pena, por homicidio involuntario. Años después, escribiría que nunca habría sido escritor de no ser por aquel terrible incidente. «La muerte de Joan, me puso en contacto con el invasor, y me llevó a una lucha vital de la que no tenía más opción que salir a base de escribir». elpaísdemadrid

 

WILLIAM S. BURROUGHS . YONQUI, EL ALMUERZO DESNUDO, QUEER

BURROUGHS, WILLIAM S.Editorial Anagrama  /978-84-339-5949-2  /

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