Una idea de Alfredo Valdez Rodríguez

Suplemento de El Pueblo, una metáfora de cualquier cosa.

Ahora no me conoces

La inmensidad

Ahora no me conoces de la semana anterior
Adi, Pi y Abreu. Grupo Gente. (Susana López)

Historias de Música
De lunes a viernes, de 12.00 a 13.00 horas.
Conducción : Luis Fernando Iglesias.
Emisora del Sur 94.7 Fm

Daniel Da Rosa

dónde está el poema que te regalé
ya hace unas decenas de años luz
en aquel entonces vallejo estaba en parís
y nosotros acá bajo los árboles
que quitaron de la calle rivera
reunidos con nuestras sombras
hablábamos de poesía
sin percibir
que en estos años podríamos
quedarnos sin la pelambre
de los sueños
que fácilmente trenzábamos sin resuello
mientras crecíamos
sin darnos cuenta que el tiempo
pasaba sobre nosotros
como el tren de las ocho
no recuerdas ahora
dónde está el poema que te regalé
pero te lo sabes
aunque son otras las palabras
para ti
la poesía
es siempre el que la escribe
y siempre el que la lee.

 

Edgardo Taranco

Eduardo Mollo
De palabras y pentagramas: el legado.( 1 )

“Junto a la excelencia, viene el reconocimiento.”
William MakepeaceThackeray

Afirma Gabriela Mistral, que “ Recordar un buen momento es ser feliz de nuevo”
y estoy seguro que sea cierto en la generalidad de los casos y las cosas. Y creo
que esta frase aplica también en la particularidad, esto es, especialmentepara los
que amamos la música profundamente, haciendo un culto de ella, y los que
simplemente la escuchan placentera y respetuosamente.-

En efecto, recordamos los momentos musicales que
llenan nuestro espíritu, y recuperamos la felicidad, ciertamente cada uno a su
manera. Y en el caso que nos ocupa( el canto popular uruguayo ) doblemente:

por la música y porque es uruguaya.-

Y eso pasa – estoy seguro – en todas las oportunidades,
en cada día, en cada mes, en cada año. Por ejemplo, en este año. 2019: un
número más que representa un año más. Bueno, en realidad, un año como

cualquier otro.

Sin embargo, lo he tomado como referente y excusa a la vez ( para mí una
excelente excusa ), para traer al presente, para recordar y reconocer hoy, como
se merece, a un grupo de 8 ( ocho ) cantautores, que pertenecen al gran grupo
de cantautores uruguayos, todos los cuales, sin excepción, dieron grandeza,
honor, valor y, especialmentey por sobre todas las cosas, identidad a nuestra

música popular.-

Grupo de 8 cantautores que, por cierto, tiene tres
aspectos en común: la importancia del legado por un lado, su desaparición
física por el otro y, además, conlleva la conmemoración, precisamente en 2019,
de un determinado número de años de su alejamiento de la vida o de su

nacimiento.-

A su vez, he separado este pequeño grupo en dos sub-grupos, simplemente por
tener características diferentes. En el primero, se anotan las efemérides de
distintas cantidades de años, que refiere a las fechas de muerte y a la cantidad
de años de su desaparición física, y en el segundo, aparecen las efemérides de
los nacimientos, y la coincidencia en este caso, que todos cumplirían en 2019,

80 años de edad.-

Se trata entonces de una cuestión no menor, atendiendo a las siguientes “

fundamentaciones ” :

a) por la cantidad de años transcurridos y la vigencia de las diferentes

propuestas;

b) por la contextualización;
c) por la contemporaneidad;
d) ¿ por la casualidad ? ¿por la coincidencia ?

e) ¿ por el destino ?

PRIMER GRUPO

Se cumplirán ( o cumplieron ) años de fallecimiento de:
1.- Wáshington “Canario” Luna, 30 de julio de 2009: 10 años.
2.- Santiago Chalar ( Carlos Alfredo Paravís Salaverry ), 21 de noviembre de

1994: 25 años.

3.- Jorge “Choncho” Lazaroff, 22 de marzo de 1989: 30 años.
4.- Víctor Lima, 6 de diciembre de 1969: 50 años.

SEGUNDO GRUPO

Se cumplieron, en todos los casos, 80 ( ochenta ) años del nacimiento( 1939 )

de:

1.- Eustaquio Sosa, nacido el 02 de mayo.
2.- Lucio Muniz, nacido el 16 de mayo.
3.- Marcos Velázquez, nacido el 03 de junio.
4.- Daniel Viglietti, nacido el 24 de julio.

Un renglón aparte para Pablo Estramín, que cumpliría 60 ( sesenta ) años, el

próximo 30 de setiembre.

Y a modo de recordatorio especial, sobre el cual no abundaremos porque mucho
se ha hecho ya este año, destaco el centenario del nacimiento Amalia de la Vega
( María Celia Martínez Fernández ), ocurrido el pasado 19 de enero.-
En definitiva, todo esto viene a raíz de un comentario
de un amigo, con el que hablábamos del Carnaval. Él me dijo: ¡ Que lo parió, ya
hace diez años que se murió el Canario Luna ! Creo que ahí mismo nació esta

aventura…

 

 

El niño José Enrique

…Santa Lucía era lugar de veraneo, distante muchas leguas de la ciudad, y capaz
de proporcionar treguas sedantes y sanas para el dolor.
Era un pequeño pueblo, cándido y quieto, próximo al río, de aguas puras y
tranquilas, que le da nombre, y se hallaba en boga entre las familias pudientes,
que hacían allí sus quintas amplias a imagen de las de Montevideo, o pasaban la
temporada en el hotel de la Llosa, de grandes patios florecidos, situado en una
calle interior del pueblo. El primer veraneo de los Rodó en Santa Lucía fue en
ese hotel, cuando José Enrique tenía pocos meses de edad. El siguiente se pasó
en una casa arrendada, en la acera de enfrente. Ya queda don José vinculado al
movimiento social de la localidad. Al amparo del paréntesis de paz, de tan

promisorias ilusiones, que ofrece el efímero gobierno de Ellauri, su amigo don
Alejandro Magariños Cervantes, el patriarca del pueblo, el poeta de la quinta de
apacible encanto, cuya fuente inaugura Rosarito Rodó, preside, desde el 20 de
julio de 1873, la comisión del vecindario constituida para prestigiar el pedido de
creación de un nuevo departamento, que tendría por capital la villa de San Juan
Bautista, oficial designación de Santa Lucía. El nombre de don José Rodó es uno
de los primeros entre los integrantes de esta comisión, que fue elegida por
unanimidad, y quedará transformada luego en Directiva del Club Libertad y
Progreso. Don José dona árboles y plantas de su quinta en formación para
embellecimiento del lugar, y los 8 tomos de la Historia de Turquía de
Lamartine, para la biblioteca del nuevo centro54.
Las sucesivas temporadas de la familia en Santa Lucía fueron ya en la quinta
propia. No había aún en ella la vegetación tupida que hoy rodea la casa haciendo
bóvedas de frescura y dándole prestigios nostálgicos, pero los árboles estaban en
crecimiento y el jardín formado, con sus canteros cerrados de boj y de
santonina, porque don José había sido cuidadoso desde el comienzo en atender
a las plantaciones. Y, sobre todo, la casa era la misma que puede verse todavía,
con su color amarillento. No ha sufrido más injuria que el cierre de los arcos de
su frente por semicírculos radiados de vidrios de colores, pero el vestíbulo del
fondo, totalmente simétrico con el de la fachada principal, los conserva libres, y
permite reconstruir idealmente el aspecto que ésta tenía entonces. Bajo la
balaustrada uniforme que cierra la azotea por sus cuatro bordes, dos cuerpos
paralelos de edificio se acusan claramente por la separación que entre ellos
hace, en cada uno de los frentes, un vestíbulo al que da ligereza la serie de tres
arcos que se apoya con gracia, en el medio, sobre dos ágiles columnas de hierro,
y, a los costados, sobre los muros laterales. Unen ambos cuerpos de edificio, por
en medio de la casa, el largo salón, que se abre hacia el vestíbulo del frente, y el
largo comedor contiguo, paralelo y homólogo, que da sobre el del fondo. Nada
notable en las hiladas de ventanas con rejas de barrote redondo que corren a
ambos lados de la casa, a lo largo de los dos cuerpos regulares y sencillos, si no
es el saber que la segunda de las de la izquierda, contando desde el frente,
corresponde a la habitación en que dormía con sus padres el pequeño José
Enrique Rodó: en el costado de la sombra. Nada notable en las pilastras
adosadas de orden compuesto que recorren los cuatro lados de la casa llenando
los macizos que quedan entre las ventanas. Pero ¡qué delicioso candor en
algunos detalles! No sólo el zócalo de azulejos, en los dos vestíbulos, y, en el
posterior, el aljibe y las contramarchas de la escalera, de azulejos también: la
ingenuidad inigualable (tesoro para documentar la pericia de los viejos artífices
del lugar) está en los relieves que adornan la parte superior de las ventanas de la
fachada. Uno muestra dos serpientes enroscadas con movimiento duro y
vacilante que no han logrado colocar sus cabezas en posición de reposo,
dejándolas desesperantemente invertidas; otros ostentan parejas de caballos
que, en vez de alcanzar la corrección que los haría vulgares, han preferido
quedar en una zoología indefinida, en un primitivismo de original encanto, con
algo de hipopótamos, de tapires, de canguros, de saurios antediluvianos…
La inexperiencia de estos trazos no quita señorío a la quinta de don José Rodó,
amplia, firme, reposada, y de noble arquitectura: antes sirven para mejor
ambientarla como casa de campo, y hoy sientan bien a su pátina añosa.
Unas descuidadas frases de un periodista español, Eloy Perillán y Buxó, que
dictaba, en los propios días en que las escribió, una cátedra de Literatura en la
Universidad, sirven para ambientarnos en una evocación de aquel lugar de

veraneo y de la por entonces recién construida quinta de don José Rodó. Son de
abril de 1874. Recordémoslas:

«MISCELÁNEA
Santa Lucía

I
Anteayer, de madrugada, emprendí mi expedición Dominguera al vecino y
floreciente pueblo de Santa Lucía. Invitado para un almuerzo (aunque lo lleve
a mal algún otro cronista) no pude negarme a la deferencia de Andrés Otero
[…].
III
A orillas del Santa Lucía, había improvisado el dueño del Hotel Oriental, un
verdadero menú de banquete […].
Allí estaban los Srs. D. Ángel Méndez, Gefe Político del departamento de
Canelones; Deal, Oficial 1.º de la Gefatura; el representante D. Felipe Lacueva,
el representante D. Ernesto Velazco, D.Juan Ángel Zaballa; el representante D.
Alejandro Chucarro (hijo); el Sr. Rodó, D. Antonio Suarez, nuestro querido
amigo Juan Ramírez y otras personas, cuyos nombres desconozco.
[…]
Abandonando la mesa, penetramos en la hermosa villa que yo deseaba
conocer.
IV
La casa de mi paisano el Sr. Rodó fué el primer punto de escala: había oído
hablar de ella como de las magníficas posesiones de los Srs. Magariños y La
Cueva, pero hablando francamente, no esperaba encontrar tan delicioso
panorama»55.Sin embargo, no todo fue inocencia y sosiego en aquellos
primeros veraneos de Santa Lucía. Una día -seguramente el que siguió
inmediatamente al hecho- se recibió allí la noticia del atentado sangriento y vil,
consumado por forajidos de trabuco y puñal, que acababa de ocurrir en
Montevideo el desde entonces célebre 10 de enero de 1875, y en el que, por
defender las urnas en un día de elecciones de Alcalde Ordinario que eran de
trascendencia, había muerto un núcleo de jóvenes principistas, y entre ellos un
allegado de la casa, Antonio Gradín, primo de los Rodó. Era el prólogo del motín
que tendría lugar el día 15. José Enrique no contaba todavía cuatro años, pero la
sensación de algo trágico e inicuo, una angustia y un terror repulsivos, deben
haber quedado desde ese momento vinculados en su sentimiento al recuerdo de
la tiranía que estaba por nacer. Comenzó ya a oír junto a sí el gemir por la
libertad. La tradición unitaria del hogar y la dignidad natural de su talento
harán más tarde el resto. Pero ya el coronel Lorenzo Latorre será un complejo
sombrío en el alma del niño…(Eugenio Petit Muñoz)
Rosina More
…hasta que la tierra trague tu nombre y yo lo resista.

Ilustraron s/d, Guillermo Polito, s/d, UChile

Siglos de progreso y todavía no hemos dado con la manera perfecta de
neutralizar a la gente que te habla mientras lees. JT

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