Próximo proyecto iluminar la cancha de Budapest
El pasado jueves 18 de julio, el Club Atlético
Budapest conmemoró sus 65 años en su sede social.
Socios y allegados acompañaron a la comisión que
preside Horacio Salvioli. Se le hizo un
reconocimiento con la entrega de una plaqueta a
Carlos Romero, por haber sido una de las personas
claves para conseguir el terreno donde el club tiene
su escenario deportivo y sede social.
Manolo García ex jugador de Budapest.
E. P. – ¿Que recordas de los años 84 – 85?
M. G. – Fue cuando debuté con 15 años, un
recuerdo precioso, toda la vida en la cancha de
Budapest ,cuando estaba donde está el complejo
habitacional, era como tocar el cielo con las manos.
E. P. – Ahí estaban mirando una foto.
M. P. – Espectacular, la trajo Mario. Ahí están Clever
Sagario, Mario Alayon, Juan Báez, Camilo Cuadra,
Danilo Berti, Mario Cuenca, D. P. “Nolo” Berriel, Siro
Apratto, “Coco” Ceriani, Leonardo Chico Espinosa,
Alfredo Silvera, Roberto Soria. También integraban
el plantel, entre otros, Silvio Icardi, Rubén
Machado, un cuadrazo.
E. P. – Budapest, el primer año que jugó en la
divisional A realizó una enorme campaña.
M. G. – Un sensacional campeonato hicimos. Ese
año se jugó en dos series y fuimos en un mano a
mano con Wanderers, perdimos la semifinal con
ellos, que después Wanderers juega la final con Villa
Nueva y sale campeón.
Pero nuestro plantel era prácticamente todo de acá,
del pueblo.
E. P. – ¿Qué otros recuerdos tenés de esa etapa?
M. G. – Son todos lindos, nos faltó coronarlo con el
campeonato, creo que merecimos ganarlo. Nos
seguía mucha gente, fueron años inolvidables. Este
tipo de reuniones vienen muy bien para recordar
eso grandes momentos en los que hubo sinsabores,
por supuesto. Después volvimos al club en el año
88, ya estaba decayendo, como se sabe al poco
tiempo se dejó de hacer fútbol, pero lo hecho,
hecho está, por eso la gente de aquellos tiempos
aprovecha estas jornadas para mantener viva
aquellas hermosas instancias.
E. P. – ¿Vas a las canchas a ver fútbol?
M.G.- Prácticamente no fui más a las canchas, en el
2004 fui a un par de partidos y no he ido más. Se
juega diferente ahora, se apuesta más al aspecto
físico que al futbolístico, el que corre más gana, no
se juega tan bien como antes. También le
pegábamos de punta y para arriba y era gol, valía.
Te aburre mirar un partido ahora.
E. P. – ¿Un jugador de otros equipos que te haya
llamado la atención?
M. G. – En nuestro plantel había muy buenos
jugadores, pero de otros equipos, Ricardo Abril, era
muy difícil controlarlo, impresionaba la cantidad de
goles que hacía. Además, los equipos estaban todos
muy bien armados, por lo que había varias figuras.
Los campeonatos era más parejos, competitivos,
atractivos, de hecho, la asistencia de público era
impresionante debido al nivel que había, convocaba
por sí solo.
Carlos Romero
E. P. – ¿Recuerda cuando fue a hablar con Don Luis
Salvioli por el terreno?
C. R. – Éramos socios en el campo, íbamos a vender
este terreno, en eso surge que Budapest tenía que
dejar al cancha donde había nacido y venía jugando
oficialmente, entonces le digo: dígame Don Luís,
¿qué le parece si donamos el terreno a Budapest?
Aceptó, y me dice: lo único que le voy a pedir es
que el escenario lleve el nombre de mi hijo, su hijo
Jorge había fallecido muy joven hacía poco tiempo,
y que acá se practique deporte, por eso se llama
Jorge Salvioli Branda.
Por suerte ha cumplido con el fin, además la
ubicación que tiene hoy es espectacular, la ciudad
se está poblando para esta zona, hay muchos niños,
de hecho han formado el baby fútbol,
prácticamente es el barrio de Budapest, algo que, si
se sigue cuidado, va a quedar de por vida. Es un
lugar accesible de todos lados, pasa una ruta
nacional, falta que puedan iluminar la cancha, es la
intención que tienen, si lo logran va a ser una gran
conquista, les daría la posibilidad en el verano hacer
muchas actividades. Estamos muy contentos.
Juan José Noria, expresidente de Budapest.
E. P. – Festejando un aniversario más.
J. N. – Por suerte sí, hace más de 40 años que de
alguna manera u otra estamos involucrados con
Budapest. Mucha gente había en aquel entonces
colaborando con el club, y por supuesto que a lo
largo de los años.
E. P. – En primera división hace mucho tiempo que
Budapest no compite, pero lo vi un domingo,
cuando jugaba el Baby fútbol, traerles una bolsa con
indumentaria deportiva.
J. N. –Antes Budapest tenía cadetes, entonces
teníamos guardada la indumentaria deportiva en
casa, cuando vi que el Baby fútbol tomaba impulso,
nada más adecuado que tuvieran ellos esa
indumentaria deportiva, espero haya sido útil.
E. P. – Si bien es un sueño de hace muchos años,
esta Comisión Directiva quiere iluminar la cancha,
ya están colocados los postes.
J. N. – Es un viejo anhelo, por altos costos en aquel
entonces no se pudo poner la luz, pero ahora está
tomando impulso. Sería muy bueno para el club y
para el barrio que se está formando alrededor de la
cancha, para que tengan un centro donde concurrir,
así sea a hacer deporte, o jornadas culturales de
distinta índole.
Ariel Cerviño
E. P. –Te criaste con el cuadro del barrio.
A. S. – Totalmente, es parte de mi vida,
indudablemente. Arrancamos a jugar en la canchita,
como le decíamos, a los 9 años. Budapest era el
barrio, todos ayudaban, colaboraban, a los partidos
iba el barrio a acompañarnos.
E. P. – La picota del progreso hizo que la cancha se
fuera del barrio, pero quedó cerca, a unas cuadras.
A. S. – En el primer momento nos costó asumir la
realidad, nos molestó, nos dolió. Hoy estamos acá
en un lindo lugar. Nosotros, con el “Negro” Maciel,
laburábamos para hacer esto donde está la cancha,
el Complejo, el Quincho, lo hicimos con Maciel, a
costilla del trabajo nuestro, pero Budapest somos
todos.

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