El trabajo en juveniles le ha dado muchas
satisfacciones a Libertad, Bornia es el gran
responsable.

Alejado del fútbol sigue convencido de sus
conceptos e ideas, fue el primer técnico en el medio
en exigir a los dirigentes ciertas comodidades para
trabajar pensando en el mañana, Libertad fue
Campeón del Monegal en los años 2003 – 2004
justamente con una base de jugadores generados
en las juveniles, trabajo que se inicia a principios de
los años 90, Bornia y su equipo fue el gran impulsor
de esta política, muchos jugadores se han ido al
fútbol capitalino, Diego Lugano el último gran
capitán de selecciones uruguayas surgió
precisamente de ese trabajo a conciencia que el
club de ahí en más comenzó a llevar adelante.

E. P. – Después de jugar en Los Manzanos y sufrir
una dolorosa lesión, deja el fútbol en su etapa de
jugador. Pero comienza la etapa como técnico.
J. B. – A instancias de amigos y compañeros en esas
reuniones que hacemos, me dicen tenes que hacer

el curso de técnico, estando haciendo el curso
Jhony Martínez que estaba en Los Manzanos me
invita a dirigir el equipo, esa fue mi primera
experiencia, por ejemplo jugaba Jair Pineyro lo
hicimos debutar con 16 años, y Gimmy Giménez
que hoy es árbitro también jugaba, era un puntero
derecho muy veloz.
Gracias a lo que hice en Los Manzanos Libertad me
fue a buscar, Soca y Chucarro que eran dirigentes.
E. P. – En esa primera experiencia como técnico en
primera división. ¿Usted ya comenzó a mostrarse
como un técnico distinto en cuanto a las exigencias
en el fútbol de Canelones?
J. B. – Si, además tuve mucha suerte, de todas
maneras cuando vinieron a buscarme al principio
les dije que no, que necesitaba sentarme a
conversar con los directivos, porque si yo me metía
hacer algo, tenía una idea, no era el dueño de la
verdad, pero quería aplicar esa idea, entre ello era
la conformación de un cuerpo técnico, al primero
que fui a buscar fue a un preparador físico que
estaba inactivo Miguel Navarro, le propuse la idea
que pasaba por una planificación de una cosa
distinta en el medio, Jorge Saldombide dirigió la Sub
18, Alberto Moreira dirigió Sub 15, creo que fuimos

los pioneros en que a quienes formaban a los
jugadores juveniles había que pagarles y a la vez
exigirles por supuesto, además tenían que tener el
título, porque esas categorías normalmente daban
una mano algunos padres o amigos y había que
entrenar todos los días, la idea era armar algo para
estructurar una infraestructura laboral, que hoy en
día llaman proyecto, a la vez la idea pasaba porque
la institución a futuro se autofinanciara en base a su
materia prima que era los jugadores de la cantera,
le hice comprar 25 pelotas, ahí fue el primer gran lio
que tuve con don Raúl Soca que era el presidente
de Libertad, una persona que quise y respete
mucho, tuvimos que explicarle porque y para qué,
que la íbamos a usar con las tres divisionales,
tuvimos que hacerle ver que Libertad iba a sembrar
para poder recoger hoy o mañana, costo pero lo
convencimos, encontramos eco en la propuesta,
incluso trabajamos hasta en la semana de turismo
cuatro días en la semana, Soca hacía el asado,
incluso para trabajar en condiciones entre ello les
sugerimos que no se hiciera más las jineteadas que
se hacían en el Parque Batlle para tener la cancha
en condiciones.

Armamos todo entre ellos un cuerpo médico, el
médico era el Dr. Gatti, kinesiólogo, después recién
pensamos en los jugadores, se hizo una evaluación
de lo que había, ahí se trajo a José Lorenzo, a
Rosman Silva que hoy trabaja con las formativas de
Defensor Sporting, también estaba Miguel Vergara
el arquero, de Montevideo, y otra de las
condiciones que pusimos fue que si venía un
jugadores Montevideo tenía que venir a ser titular,
y no suplente, sacándole el lugar a uno jugador del
pueblo, entonces armamos el cuadro y salimos a
jugar, recuerdo que el último partido de
entrenamiento perdimos 3 a 1 con 19 de Abril de
Las Piedras, y nos ganaron muy bien, al domingo
siguiente debutábamos en el Campeonato de la Liga
y Raúl Soca que era el presidente no estaba muy
contento con lo que había visto, además Libertad
tenía problema de Descenso, cuando nos veníamos
le digo, quédate tranquilo que vamos andar.
Finalmente tuvimos la suerte que perdimos el
Campeonato por un punto, el equipo anduvo muy
bien quedo todo el mundo contento eso con
primera división, además tanto en Sub 15 como en
Sub 18 los chiquilines pelearon el Campeonato

también, no ganamos nada, pero se fue
protagonista en todas las categorías.
Al final cuando entregamos el informe tenías siete
pibes de Sub 15 que habían jugado en Sub 18, cinco
de Sub 18 que había jugado en primera división en
algún momento, y dos de Sub 15 que habíamos
subido a primera, el balance desde ese punto de
vista había sido muy bueno, había colmado nuestras
expectativas y aspiraciones, la idea comenzaba de
apoco a plasmarse, los resultados eran positivos.
Al año siguiente arrancamos, y parecíamos Real
Madrid, vine a buscar dos jugadores acá, al “Pitota”
Jorge Marichal y a Carlos Acevedo, eso fue en el año
90, lleve dos personas primero que nada y dos
grandes jugadores de fútbol, uno había jugado en
Francia con Platini entre ello, el “Pitota” en el
ámbito local un Sr. un jugador que trasmitía muchas
cosas en un plantel juvenil como el de Libertad.
Los primeros tres partidos empatamos dos y
perdimos uno, un desastre, para mí, y Libertad era
Real Madrid en atención, entrenábamos todos los
días, pero con eso no se gana solamente, veo venir
a un dirigente y le digo, estamos echados y bien, el
presidente Raúl Soca venía llorando, me dice como
arreglamos esto, le digo no me vas a echar, me dice

cómo te voy a echar que trabajas todos los días, le
digo, quédate tranquilo que se va arreglar, me
calenté y dejamos algunas de las comodidades de
lado, entre ellos el agua mineral, fui al centro de
Canelones y compre bolsas de agua caliente, se las
di al kinesiólogo y le die le das el agua de acá como
en el 30, se terminó la comodidad, después si bien
tuvimos una buena performance en el Campeonato
no ganamos, pero cuando llego fin de año fueron
tres pibes para Montevideo, entonces le hicimos
comprender al presidente la importancia de
trabajar con los juveniles, esta es una muestra y lo
digo con respeto, los dirigentes no deben estar
detrás de los aplausos, si no de la formación de algo
como lo están haciendo algunos, desde el punto de
vista formativo creemos que con los compañeros
colaboramos en algo, y es una satisfacción para
cualquier técnico.

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