Una idea de Alfredo Valdez Rodríguez

Suplemento de El Pueblo, sentamos a la misma mesa al Maese Pedro con El rufián melancólico, Jorge Malabia, Menelao,
La Lujanera y el tonto de Andrés.

 
Ahora no me conoces

Deportivo uruguay

Ahora no me conoces de la semana anterior
Toribio, Walter Santoro y Raúl Javiel Cabrera (José Pepe Torres)

 

 

Felix Montaldo
PERSONAS QUE ABRIERON CAMINOS NUEVOS/Jorge Luis Borges
La rosa profunda
En agosto de 1975 se publica La rosa profunda que consta de 33 poemas
y un prólogo; fue ilustrado por el pintor Horacio Butler. En el prólogo nos habla
de la Musa, la misión del poeta y de la ceguera: “Por Musa debemos entender lo
que los hebreos y Milton llamaron el Espíritu y lo que nuestra triste mitología
llama lo Subconsciente”. Con respecto a la misión del poeta, esta “sería restituir
a la palabra, siquiera de un modo parcial, su primitiva y ahora oculta virtud. Dos
deberes tendría todo verso: comunicar un hecho preciso y tocarnos físicamente,
como la cercanía del mar.” Finalmente se ocupa del tema de su ceguera: “Al
recorrer las pruebas de este libro, advierto con algún desagrado que la ceguera
ocupa un lugar plañidero que no ocupa en mi vida. La ceguera es una clausura,
pero también es una liberación, una soledad propicia a las invenciones, una
llave y un álgebra”. 1
Muchos de estos poemas ya se habían publicado en El oro de los tigres.
Se agrega el Soneto a la memoria de Angélica (sobrina nieta de Borges, niña de
cuatro años que se ahogó en la pileta de una quinta):
“¡Cuántas posibles vidas se habrán ido
En esta pobre y diminuta muerte,
Cuántas posibles vidas que la suerte
Daría a la memoria o al olvido!
Cuando yo muera morirá un pasado;
Con esta flor un porvenir ha muerto
En las aguas que ignoran, un abierto
Porvenir por los astros arrasado.
Yo, como ella, muero de infinitos
Destinos que el azar no me depara;
Busca mi sombra los gastados mitos
De una patria que siempre dio la cara
Un breve mármol cuida su memoria;
Sobre nosotros crece, atroz, la historia”.
Otro poema nuevo es La cierva blanca inspirado por uno de sus sueños:
“¿De que agreste balada de la agreste Inglaterra, / De qué lámina persa, de qué

región arcana / De las noches y días que nuestro ayer encierra, / Vino la cierva
blanca que soñé esta mañana? (…)” 2
El libro finaliza con The Unending Rose, dedicado a Susana Bombal. Le
canta a la “Rosa eterna de los poetas”; “la Rosa invisible soñada por Milton”.
Evoca aquí al poeta persa del siglo XII, Attar de Nishapur o Farid al-Din Attar.
El poema comienza así:
“A los quinientos años de la Hégira
Persia miró desde sus almenares
la invasión de las lanzas del desierto
y Attar de Nishapur miró una rosa
y le dijo con tácita palabra
como el que piensa, no como el que reza:
Tu vaga esfera está en mi mano. El tiempo
nos encorva a los dos y nos ignora
en esta tarde de un jardín perdido” (…) 3
En 1971 se publicó su cuento “El Congreso”, una de las narraciones
preferidas de Borges. Aquí relata la creación de un organismo fantástico
llamado “El Congreso del Mundo” por un grupo de 15 o 20 personas que
intentaban representar a toda la humanidad. Dicho organismo era presidido por
Alejandro Glencoe un terrateniente uruguayo quién financiaba los gastos con el
dinero de su estancia. Lo asesoraba un irlandés llamado Twirl. Se inspiraban en
las ideas racionalistas de Anacharsis Cloots, aristócrata prusiano y ferviente
partidario de la Revolución Francesa que preconizaba la desaparición de las
fronteras y la creación de una “República Universal”.
El cuento es narrado en primera persona por un personaje ficticio,
Alejandro Ferri, nacido en Santa Fe el mismo año que Borges, a través del cual
nuestro escritor comenta distintas etapas de su vida y se refiere con cierto
humorismo a su época de director de la Biblioteca Nacional de Buenos Aires:
“El nuevo director de la Biblioteca, me dicen, es un literato que se ha
consagrado al estudio de las lenguas antiguas, como si las actuales no fueran
suficientemente rudimentarias, y a la exaltación demagógica de un imaginario
Buenos Aires de cuchilleros. Nunca he querido conocerlo”.
Dicho personaje revela con nostalgia los tiempos en que perteneció al
“Congreso”: constaba de unos 15 o 20 miembros que se reunían todos los
sábados en la Confitería del Gas. Cuando se hicieron conocer, recibieron
adhesiones de todo el mundo y les llegaba una nutrida correspondencia. El
trabajo era tanto que tuvieron que disponer de una secretaria rentada, Nora
Erfjord, noruega, adepta del pensamiento de Ibsen; era la única mujer del
grupo. Enviaron delegados a Londres y París para realizar los contactos a nivel
internacional. Decidieron crear una biblioteca de lo cual se encargó Twirl quién
adquirió una abrumadora cantidad de textos (tenía que dar cabida a todo tipo
de libros porque Plinio el Joven había dicho que “no había libro tan malo que no
encierre algo bueno”). Los delegados demoraron en regresar, especialmente el
de París. Los fondos para sostener tamaña empresa se agotaron y Glaucoe tuvo
que vender su estancia.
Ya en la ruina el hacendado hizo quemar todos los libros de la biblioteca y
decretó disuelto el “Congreso del Mundo”. Ante la consternación de sus
compañeros los consoló diciéndoles que el Congreso de todas maneras seguiría
existiendo porque estaría presente en cada habitante de la tierra fuera conciente
de ello o no. Antes de la disolución contrataron un coche e hicieron un viaje final
por la ciudad de Buenos Aires, para luego separarse para siempre.

En este cuento el autor cuestiona los sistemas representativos
preguntándose: ¿a quién representan realmente?; esta idea la expresa por boca
de uno de sus personajes en el siguiente pasaje:
“Twirl, cuya inteligencia era lúcida, observó que el Congreso presuponía
un problema de índole filosófica. Planear una asamblea que representara a
todos los hombres era como fijar el número exacto de los arquetipos platónicos,
enigma que ha atareado durante siglos la perplejidad de los pensadores. Sugirió
que, sin ir más lejos, don Alejandro Glencoe podía representar a los hacendados,
pero también a los orientales y también a los grandes precursores y también a
los hombres de barba roja y a los que están sentados en un sillón. Nora Erfjord
era noruega. ¿Representaría a las secretarias, a las noruegas o simplemente a
todas las mujeres hermosas? ¿Bastaba un ingeniero para representar a todos los
ingenieros, incluso los de Nueva Zelanda?
Por extensión Borges también dudaba del sistema democrático:
“Me sé del todo indigno de opinar en materia política, pero tal vez me sea
perdonado añadir que descreo de la democracia, ese curioso abuso de la
estadística.”
Su interés radicaba en las personas y no en los sistemas políticos:
“Vamos a suponer que hubiera una república en Inglaterra o que hubiera
una monarquía en Suiza: no sé si cambiaría mucho las cosas; posiblemente no
cambiarían nada. Porque la gente seguiría siendo la misma. De modo que no
creo que una forma de gobierno determinada sea una especie de panacea.
Quizás le demos demasiada importancia ahora a las formas de gobierno, y
quizás sean más importantes los individuos.” Estas opiniones nos hacen pensar
que Borges entendía mucho más de política de lo que normalmente se cree.

 

 

 

 

Rodolfo Fuentes
A raíz de una conversación sobre la oferta de cursos sobre diversas materias y
concretamente sobre fotografía, me quedé pensando en una alumna de la ORT,
(cuando daba clases allí, en el siglo pasado). Ante un el planteo de un ejercicio
de diseño que le implicaba nada menos que… pensar, me encaró a los gritos
diciéndome que ella pagaba allí para que le dieran recetas. ¡quiero recetas!
gritaba. La fotografía no se enseña con recetas ni con esquemas rígidos, es más,
la fotografía no se enseña, se aprende. RF

 

 

La Madriguera Presenta

Ficciones (Spanish Edition) (Español) Pasta blanda – septiembre 4, 2012
de Jorge Luis Borges  (Author)
Temperamentos by  G.K. Chesterton Paperback, 208 pages
Published 2017 by JUS Libreros y editors
La invencion de Morel
Autor: Bioy Casares Adolfo Editorial: Booket

 
Daniel Da Rosa
Todo es diferente
no es este el viento de mi lenta niñez
por más que el cielo sea hoy el mismo
soy el de siempre
por más que el espejo me muestre otra persona física
no escribiré poesía
pero allí están mis palabras
el amor estará aburrido de mi alma
y sin embargo sigo soñando
tengo otros miedos
y la oscuridad los ilumina cuando estoy solo
canto despacito canciones que no me sé
cuando sonrío al despertarme
pero por ahora espero
y cierro mis ojos
sólo para sentir la rápida brisa de mi vejez.

 

 

Edgardo Taranco

ilustraron: Rodolfo Fuentes, Hermenegildo Sabat, gentileza RA y Edgardo Taranco Bottero.

Son superficiales todas las emociones provocadas por el objeto que emociona. Un film
triste hace llorar, una broma hace reír, un acto inmoral escandaliza, etc. Hay allí una

causalidad evidente. Las emociones profundas son las que invierten esta causalidad.
HB

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