Una idea de Alfredo Valdez Rodríguez
Suplemento de EL Pueblo, la ciudad no dice su pasado, lo contiene como las líneas de una mano, escrito en los ángulos de las
calles, en las rejas de las ventanas, en los pasamanos de las escaleras, en las antenas de los pararrayos.
Ahora no me conoces

Pasajeros al tren
Ahora no me conoces de la semana anterior
Rivera y Mateo Legnani (Susana López)
Una pregunta de miércoles (I)
A modo de córner corto
Cuál ha sido la jugada que hubiese soñado/ deseado hacerla Ud?
Alejandro Alonso: Gol de Zlatan Ibrahimović ante el NAC Breda. El 22 de
agosto del 2004.
José Carlos Alvarez de Ron: Debería decidir entre Maradona a los ingleses
en el mundial 1986 y aquel tiro libre electrizante del Pájaro González en cancha
de Libertad por 1984.
Y me cuesta decidir tanta emoción.
Luis Fernando Iglesias: Gol de Dely Valdez, segundo clásico de 1992,
Nacional 1 Peñarol 0.
Miguel Barcelo: Recuerdo varios. Para no repetir y caer en lugares comunes
de goles memorables me quedo con un Gol clásico de fecha 11/5/2008 del Pollo
Olivera. Luego de una jugada colectiva entra al área le hace un caño a D Varone
y la cuelga del ángulo. Y otro puede ser el gol de Forlan a Brasil en el 3 a 3. No
tuvo gran factura técnica ese gol pero tuvo emoción. Luego de perder 3 a 0 en el
primer tiempo el DT hace los cambios precisos y empatamos con ganas empuje
y un poco de buen fútbol.Un abrazo de gol, en la hora
Marcelo Monzeglio: Sale el Bohemio desde el fondo, la pelota pasa por los
pies del player Violante, este cede a Palau, quién manda larga para Vallejo,
desborda, envía el centro, aparece Monzeglio …. cabezazo y … gooooool de
Wanderers. Gran aparición del "pitufo" en el centro del área, quién con certero
golpe de cabeza, abre el "acordé" en "El Talar", poniendo de esta manera, el
primer gol Bohemio en la historia del Monegal…..El tiempo dirá que tan grande
podrá ser este Club, pero de seguro, esto quedará en las retinas de todos los
parciales que hoy asisten a este encuentro.
Una pregunta de miércoles (II)
"Esto lo estoy tocando mañana"
¿Cuál es la obra musical más interesante en lo que va del siglo?, preguntamos.
Y estas son las respuestas:
Rodolfo Fuentes: Toda la obra del compositor estonio Arvo Pärt
Gustavo Castellano: Es una pregunta enorme para la cual me siento a una
distancia astronómica de poder contestarla. De todos modos -y para responder
aunque sea algo-, en estos días escucho detenidamente a Daniel Yafalián,
músico uruguayo, diseñador de sonido, autor entre otras de las músicas de
varias películas uruguayas: El círculo, El almanaque, A las cinco en punto,
Memorias de mujeres. Estoy escuchando atentamente sobre todo su último
trabajo, "Micromundos".
Rodolfo Torres: siempre: Carmina Burana de Orff.
Santiago Pereira: De por acá, arrancando el siglo, Amanecer Búho de los
Buenos Muchachos. Seguiría con Diciembra de 3 Pecados, el debut de
Alucinaciones en Familia, El Éxodo de Eté y los Problems y Pactos de Alfonsina.
De por allá me quedo con las despedidas de dos inmensos: Blackstar de Bowie y
You Want It Darker de Cohen.
Felix Montaldo
PERSONAS QUE ABRIERON CAMINOS NUEVOS
Jorge Luis Borges
Nuevas distinciones
En abril de 1956 la Universidad de Cuyo lo nombró Doctor Honoris
Causa reconocimiento que apreció mucho; en realidad las distinciones lo
emocionaban.
La Academia Argentina de Letras reabierta en 1955 lo nombró miembro
de número junto a Manuel Mujica Lainez. En la oportunidad Borges pronunció
un discurso acerca de “El concepto de academia y los celtas.”
En 1956 le fue otorgado el Premio Nacional de Literatura. Luego fue
nombrado profesor de literatura inglesa y norteamericana en la Facultad de
Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires. Este nombramiento fue
considerado por él como su mayor recompensa porque se sentía muy feliz
hablando en sus clases de autores que le eran muy familiares y que, en muchos
casos, se los sabía de memoria.
Se dedicó al estudio de la antigua lengua anglosajona que fue el origen de
la lengua inglesa. También se ocupó de la literatura germánica medieval.
La ceguera total
Los problemas de Borges en la vista datan desde su infancia según nos lo
cuenta en su autobiografía. Era una herencia familiar que se remontaba a los
tiempos de uno de sus bisabuelos y también pasó por su padre. Desde 1927 le
hicieron 8 operaciones pero, finalmente, a fines del año 1954 un oftalmólogo le
dijo que ya no podría leer ni escribir (pero se equivocó porque nuestro escritor
halló el modo de seguir con su obra). Este epilogo de su visión coincidió
prácticamente con su nombramiento como director en la Biblioteca Nacional y
proporcionaría el tema para su “Poema de los dones”:
“Nadie rebaje a lágrima o reproche
Esta declaración de la maestría
De Dios, que con magnífica ironía
Me dio a la vez los libros y la noche.
De esta ciudad de libros hizo dueños
A unos ojos sin luz, que sólo pueden
Leer en las bibliotecas de los sueños
Los insensatos párrafos que ceden
Las albas a su afán. En vano el día
Les prodiga sus libros infinitos,
Arduos como los arduos manuscritos
Que perecieron en Alejandría.
………………………………………..
Lento en mi sombra, la penumbra hueca
Exploro con el báculo indeciso,
Yo que me figuraba el Paraíso
Bajo la especie de una biblioteca. 1
Pero pese a lo dolorosa que fue esta situación, la ceguera no desalentó a
nuestro escritor quien no renunció a su oficio. Tuvo que hacer si, algunos
cambios en sus métodos de trabajo: volvió a la poesía y, dentro de ella, al soneto
endecasílabo y a la versificación regular más fácil de memorizar que el verso
libre. Otro recurso fue recurrir a la ayuda de amanuenses; el principal de ellos
era su madre aunque también lo ayudaban sus amigos, sus sobrinos,
admiradores, empleadas de la biblioteca, etc.
María Esther Vázquez describió sus nuevos métodos de trabajo:
“Borges tenía un modo insólito de trabajar que para muchos podía
resultar tedioso. Dictaba cinco o seis palabras, que iniciaban el primer verso de
un poema, e inmediatamente se las hacía leer. El índice de su mano derecha
seguía sobre el dorso de la izquierda la lectura, como si recorriera una página
invisible. La frase se releía dos, tres, cuatro, muchas veces hasta que encontraba
la continuación y entonces dictaba otras cinco o seis palabras, nunca más; en
ocasiones menos. Enseguida se hacía leer todo lo escrito y, como dictaba con
puntuación, había que señalársela en la lectura. Se releía ese fragmento, que
solía acompañar con el movimiento de las manos, hasta que hallaba la frase
siguiente y todo volvía a recomenzar. Recuerdo haber leído una docena de veces
un trozo de cinco líneas que, por supuesto, uno también aprendía de memoria.
Cada una de las repeticiones iba precedida de las disculpas de Borges, que se
atormentaba bastante con las supuestas molestias infligidas a su escriba.
Después de dos o tres horas de trabajo, se lograba una carilla que no necesitaba
correcciones.
Solía ocurrir, cuando se trataba de notas críticas o de prólogos, que
Borges advirtiera antes de empezar: ‘Vamos a escribir de cualquier modo y
luego corregimos’. Con el tiempo aprendí que ‘escribir de cualquier modo’
significaba que ya había pensado y repensado la forma que daría a los tres o
cuatro conceptos a expresar. El texto sería releído y corregido pero con menos
minucia porque Borges lo había memorizado casi todo antes de empezar el
dictado. Además, cuando se trataba de prólogos a escritores que admiraba, el
tenía sus clichés, que, inteligentemente dosificados, le daban a la página un
sabor borgeano único, casi como una marca de fábrica. (…)” 2
Borges en su “Autobiografía” enumera su obra de este período:
“…escribí poemas sobre temas tan diversos como Emerson y el vino,
Snorri Sturlusun y el reloj de arena, la muerte de mi abuelo y la decapitación de
Carlos I. También pasé lista a mis héroes literarios: Poe, Swedenborg, Whitman,
Heine, Camoes, Jonathan Edwards y Cervantes. Y desde luego rendí el debido
homenaje a los espejos, el Minotauro y los cuchillos.”
De todas maneras la ceguera limitaría la obra de nuestro escritor sobre
todo en lo que se refiere a los cuentos; tal es la opinión de Emir Rodríguez
Monegal, importante crítico literario y ensayista uruguayo, biógrafo de Borges:
“…podía escribir libros con ayuda de amigos y de secretarios, pero le
resultaba casi imposible componer cuentos o artículos complicados. Como se
había preparado para escribir en una forma muy condensada, sumando
fragmentos a una estructura sumamente compleja de frases y de párrafos, la
composición de todo texto largo en prosa estaba ahora fuera de su alcance.
Durante más de una década interrumpió la lectura de cuentos y de artículos
largos. Su primer volumen con relatos nuevos, El informe de Brodie, no
apareció hasta 1970. En compensación, volvió a la poesía.”
Una pregunta de miércoles (III)
Al borde de una palabra
¿Qué verso, qué frase, qué fragmento ajeno, le fascinaría haber sido Ud. el
autor?
Marcia Salvioli: Cualquier verso de Poeta en Nueva York, de Federico.
Fabrizio Messano: Millones, pero en general el tema Your Song de Elton
John, o si tiene que ser un fragmento tendría que pensarlo y no me doy cuenta
en este momento.
Claudio Montoro: Elegía del recuerdo imposible/de Jorge Luis Borges
Qué no daría yo por la memoria
de una calle de tierra con tapias bajas
y de un alto jinete llenando el alba
(largo y raído el poncho)
en uno de los días de la llanura,
en un día sin fecha.
Qué no daría yo por la memoria
de mi madre mirando la mañana
en la estancia de santa irene,
sin saber que su nombre iba a ser borges.
………………………………………
Qué no daría yo por la memoria
de que me hubieras dicho que me querías
y de no haber dormido hasta la aurora,
desgarrado y feliz.
Omar Adi: En un lugar de la Mancha. Manco el tipo para la soberbia…
Daniel da Rosa
Poemas sin remedio
ni laforgue ni quiroga
ni siquiera lautremont
soy como cualquiera
que no puede imaginarse cuánto pesa su alma en una balanza
a veces me preocupa
pero no tanto como cuando me distraigo
algunos
como yo
sufren de ese mal
y otros creen por eso
que soy un poeta
nada más alejado
mi corazón late por las cosas más sencillas
un cuento de clarice lipector
una canción de norah jones
una tardecita a media agua
por esta soledad que me acompaña haciéndose la sombra
la geisha la venerable magdalena
claro, sí, por gelman
por tus pies henchidos
por la finura de tu boca
por esa espalda que se aleja dejando su estela en el aire
por el aire por aire pero no como el clavel
sino como una pluma
como un suspiro balanceándose
como la mirada que me cruza
a otros cielos
/ ya lo he dicho/
hacer mohines trepar un árbol correr un velo
soplar panaderos
y sobre todo,
pese a mis distracciones,
saber que la poesía
también se viste así,
como vos.-
Ilustraron: Humberto Rivas , Oski, y posiblemente Mariano Santoro
De aquel país de la niñez ¿qué tontos suben para pelear con los tiranos Amor y
Vida y Tiempo? PK

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