Día mundial

Como cada 27 de febrero, se celebra el “Día Internacional del Trasplante de
Órganos y Tejidos”.   En esta nueva oportunidad, se quiere enaltecer la
labor de las instituciones y de cada equipo de trasplante que funciona en
Uruguay con el fin de salvar vidas. El compromiso de ellos es tan inmenso
como el agradecimiento que sienten los pacientes trasplantados. Es
alentador para quienes aun esperan “la llamada”, saber que Uruguay esté en
primer lugar de trasplantes de América.
El año pasado en Uruguay se hicieron 204 trasplantes de órganos y 399 injertos
de tejidos. Aumentaron los trasplantes y creció la tasa de donantes: 23,78 por
millón de población. La media en América Latina está alrededor de 13 donantes
por millón de población, y en Argentina y Brasil están alrededor de 15 donantes
por millón.
Desde hace un tiempo se viene anunciado que se creará una red nacional de
donación y trasplante, para agilizar la captación de pacientes con muerte
encefálica. Hasta ahora, cuando un paciente tiene muerte encefálica el Fondo
Nacional de Recursos le paga a la institución en la que está internada para que la
mantenga en condiciones que permitan hacer el trasplante; las ablaciones son
hechas por técnicos que envía el Instituto Nacional de Donación y Trasplante de
Células, Tejidos y Órganos. Desde el MSP se afirma que se seguirán buscando
generar estímulos “para que algunas de las ablaciones las puedan hacer técnicos
capacitados de la institución; eso generaría mayor eficiencia y optimización del
tiempo de recursos”.
Las instituciones de salud tienen la obligación de comunicarle al INDT todos los
fallecimientos, el instituto insiste en que se cumpla ese requisito y es el
encargado de “filtrar la posibilidad de que esa persona se convierta en donante.
En 2018 hubo 1.801.176 potenciales donantes. El número creció
exponencialmente en 2013, tras la modificación de la Ley de Trasplante de
Órganos y Tejidos, que establece que “toda persona mayor de edad que, en pleno
uso de sus facultades, no haya expresado su oposición a ser donante […] se
presumirá que ha consentido a la ablación [extirpación de un órgano o un tejido]
de sus órganos, tejidos y células en caso de muerte, con fines terapéuticos o
científicos”. Son alrededor de 500.000 personas que ya habían expresado su
negativa a donar sus órganos y tejidos. En cuanto a los menores de edad y a las
personas incapaces, la Ley 18.968 dispone que “el consentimiento a la ablación
deberá ser otorgado por su representante legal, al momento de constatarse el
deceso.
También se trabajará para que los donantes no sean sólo quienes tienen muerte
encefálica, sino también quienes tuvieron un paro cardíaco (por la causa que sea),
que es de la forma que fallece más de 99% de las personas. Esto es lo que hace
España, en donde uno de cada cuatro donantes tiene parada cardiaca (se les llama
“donantes en asistolia”). “Uruguay lo puede instrumentar. Ha habido varios
proyectos en el instituto y se busca avanzar en una propuesta. Tiene que haber

cierto consenso de la ciudadanía y del ámbito sanitario para que todo el mundo
tenga la mayor confianza en el sistema.
Y.S.

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