Una idea de Alfredo Valdez Rodríguez

Suplemento de EL Pueblo, si, pero ¿lo seguiremos siendo cuando dan vuelta la página?
Ahora no me conoces

sábado a la noche, probablemente.-
Ahora no me conoces de la edición anterior
Parados atrás. Aldo Bonizzi, Camacho, Alvarez, Ricardo Garces, Ruben
(chumaco) Texeira, Jacinto Espinoza, Walter Mármol, Chico Espinoza, Nelson
Pérez. al medio: Navarro, Neldo Calvo, Alfonso, Gerardo Goñi, Julio Bonino,
no recuerdo,Umberto Callizo. Sentados adelante: Roquero, Luis ,Hugo y
Nelson Rodríguez . Roberto Ferraro (anónimo)

 

Post Data, Pregunta de miércoles:
Siempre contesto con lo que se me viene a la mente, asociación de ideas como
si estuviera en un diván haciendo terapia y por ello, jamás recurro al Dr.
Google, porque pierde espontaneidad y puedo confundir y parecer una persona
culta.-Pero esta, la dejé para más adelante y no se me ocurre nada.
Como trece días es mucho voy a ser muy arbitrario y cumplir con la premisa de
responder lo que la intuición informa:
Clark Gable en la escena final, rechazando a Scarlett en “ Lo que el viento se
llevó “. Después de perseguirla toda la película, cuando al fin le da bola, lo echa
sin miramientos.¿ Quién entiende a las mujeres ? (Claudio Montoro)

 

 

Historias de Música
De lunes a viernes, de 12.00 a 13.00 horas.
Conducción de Luis Fernando Iglesias.
Emisora del Sur 94.7 Fm

 

 

Alfredo Gomez
Sobreviviente
Somos dos náufragos de la vida
sobrevivientes del día a día
respiro de tu aire del mío respiras
abrazo verde y sombra isla perdida.

 

El Maestro Enrique Ilera
Comida casera
Ese día el ama de casa empezó temprano sus tareas culinarias.
Tarareando una mazurca de Chopin pasó primero la escoba, luego un trapito al
televisor, para continuar luego con las telarañas de los ojos de su suegra y
esperar a su marido. O se al hijo de la vieja telarañosa.
Esta ejemplar ama de casa no había parido nunca descendencia alguna, por lo
que se volcaba por entero a complacer a su marido con todo lo que tuviese a su
alcance. Que no era mucho.
El ama de casa miró la hora y sacó en cuenta que tres años le daban tiempo
suficiente para poder cocinar algo especial para su amado esposo.
El marido nunca olvidaría aquel almuerzo de reloj de pared a la milanesa que,
según ella le había dicho, sería de rápida digestión si no se le agotaban las pilas.
Ya en el psiquiátrico, la ejemplar ama de casa tarareaba otra de sus mazurcas de
Chopin mientras se anudaba a la cintura un delantal imaginario.

 

 

 

Daniel Da Rosa

en una silla de totora
en el medio del campo
mi cabeza
sostiene
el cielo abierto
cuyas estrellas peregrinas golondrinas duermen en mi sueño
ilumina mi cara
la luna pintada por van goh
no sonrío
serio como vallejo en parís
tiemblo de recuerdos
donde se me escapan nombres
lugares cartas besos abrazos
soles calles películas
lágrimas
lluvias
palabras
como niebla río fuego
ya parpadeo
el olvido aprovecha y comienza a quitarse mi camisa
va cerrando ventanas
echando llave a las puertas
simulando que no sabe
que estoy fuera
en una silla de totora
en el medio del campo.

 

 

Estación Casares

Obra del Maestro Alejandro Casares Mora.

Alejandro Casares Mora nace en Montevideo el 19 de enero de l942 Durante
su formación recibe orientación de José Trinchín, Augusto Torres y Carlos
González. Estudia técnicas pictóricas con Sergio Biancullo. Cerámica en
UTU.Curso de Grabado con Michael Ponce de León del Pratt Institute, en
Madrid. Curso de Museología.Churubusco.México. A partir de 1963 realiza 26
exposiciones individuales en el Uruguay, en España, en Brasil y en Argentina.
Participa en diversas exposiciones colectivas y concursos, obteniendo premios
en 17 oportunidades, 4 de ellos primeros premios. Muestras colectivas en
España, Argentina, Brasil,Yugoeslavia, Italia, Puerto Rico y EEUU. Integra el
envío de Uruguay en la Bienal de Jóvenes de París 1971, realizando una
escultura en metal en el Parc Vincennes, París.. Participa en exposiciones del
Grupo Tendales.

 
Felix Montaldo
PERSONAS QUE ABRIERON CAMINOS NUEVOS
Jorge Luis Borges

Escritores favoritos

Entre los favoritos de nuestro escritor se encontraban Chesterton,
Kipling, Wells y Gustav Meyrink. Este último era un escritor austriaco que por
circunstancias de su vida se inclinó al estudio y la práctica de las ciencias ocultas
y el pensamiento esotérico. En sus obras recreaba un estilo misterioso y
sobrenatural pero también un acendrado pesimismo.
Su obra más lograda fue “El Golem” donde, según Kafka “… reproduce
maravillosamente la atmósfera del viejo barrio judío de Praga”. Allí vivía una
comunidad donde imperaba el sufrimiento y la miseria. Abundaba la suciedad y
la sordidez. A menudo sus habitantes eran víctimas de persecuciones, sus casas
saqueadas resultando personas muertas y heridas. El personaje central era un
joyero y restaurador de obras de arte de nombre Athanasius Pernath; allí se
cuenta la leyenda de “El Golem” que se remontaba al siglo XVI donde Judah
Loew, el Rabino de Praga, estudioso de la Cábala (un sistema de interpretación

mística y alegórica del Antiguo Testamento buscando penetrar en los misterios
de la creación) , moldeó con arcilla y barro un muñeco al cual le confirió la
fórmula mágica de la vida que colocó en su boca, detrás de los dientes. Lo llamó
El Golem que significa terrón de tierra. Pero no logró enseñarle a hablar ni a
comportarse como los humanos: era un autómata sin pensamientos. Su
intención había sido crear un ser poderoso que defendiera a la comunidad
cuando fuera agredida pero de allí surgió un monstruo.
Se trataba de un mito que venía de los inicios del judaísmo y cuyo primer
antecedente conocido fue el libro de Sodei Razzayor, rabino de Worms
(Alemania) entre los siglos XII y XIII que describió la creación de este ser
artificial para que protegiera a la comunidad judía de las persecuciones y
matanzas a que estaban expuestos. Se decía que, cada tanto, el autómata volvía
a aparecer sembrando el miedo.
El libro del escritor austriaco inspiró la realización de varias películas de terror:
“El Golem” de Paul Wegener filmada en 1920 en Alemania, República de
Weimar, un clásico del cine mudo. Otras versiones fueron la de Julián Duvivier,
Praga, 1936; la de Martín Fric llamada “El Emperador y El Golem”, 1952; “It”
(Ello) de Rody Mc.Dowall de 1956 o 1967 (Inglaterra) y la de Piotr Szulkin,
“Golem”, Polonia, 1979.
La obra del austriaco también inspiró a Borges quién le dedicó un poema con el
mismo título, donde comenta la leyenda a la que nos hemos referido. Se estima
que es uno de los mejores poemas del autor argentino. Vuelven a aparecer en
este trabajo el interés que despertaban en Borges las tradiciones y demás
manifestaciones de la cultura judía.
El interés de Borges por el autor austriaco lo llevó a traducir, en 1929, un cuento
de éste llamado “J. H. Obereit visita el país de los devoradores del tiempo” que
fue publicado en un diario de Buenos Aires. Luego envió por carta un ejemplar
al autor. A vuelta de correo Meyrink le respondió con un comentario elogioso
hacia el trabajo del argentino y le obsequió una foto. Borges también escribió el
prólogo de “El Cardenal Napellus” del mismo escritor .
Otro de los géneros preferidos por Borges fue el de la novela policial. Le
agradaba el estilo del británico G. K. Chesterton autor, entre otros temas de los
cuentos del Padre Brown. El influjo del citado autor se manifestaba en el estilo
de escritura y los temas desarrollados. En su ensayo titulado “Sobre Chesterton”
se percibía como Borges logró desentrañar la personalidad y la obra del autor
británico. Se consideran como sus “cuentos chestornianos”: “El jardín de
senderos que se bifurcan”, “La muerte y la brújula” y “Tema del traidor y del
héroe”.

 

Ilustraron: Flywheel NetDNA/gentileza MF/Rodolfo Torres/Méndez & Olivera

 

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