Movilizados por Alberto
Silvia Ognibene, la esposa de Alberto, en diálogo con El Pueblo confirma
que cada vez que habla de la repuesta solidaria inmediata que tiene Santa
Lucía, se emociona, es que nuevamente esta comunidad escucha cuando
alguno de sus hijos la necesita y siempre se hace presente.
A Rubén Alberto Alberti se le reventó una arteria en enero pasado, tuvo
que ser operado de urgencia de una aneurisma y tuvo que realizarse una
embolización endovascular. Silvia indica que la mutualista cubre sólo
intervención tradicional y el costo de este acto médico sale diez mil
dólares.
Con la embolización endovascular, el cirujano hace pasar un cable flexible
y blando hacia el interior del aneurisma, a través de un catéter. El cable se
enrolla en el interior del aneurisma y sella el aneurisma de la arteria.
Alberto y Silvia son trabajadores, sin bienes materiales, cuando pasaron
por esta prueba de vida y al entrar al quirófano se plantearon salir adelante.
Decidieron firmar pagarés, que de alguna manera iban a pagar, vendiendo o
organizando cosas pensando siempre en esta ciudad tan solidaria.
La familia decidió hacerlo en doce cuotas de $ 26.600. Se pudo pagar la
primera, gracias al dinero de las alcancías y algo más que pudieron
recolectar. Ahora, después, gracias a la feria y otras colaboraciones,
tratarán de poder pagar dos o tres cuotas juntas.
La semana pasada se realizó una Feria Americana en la plaza de Santa
Lucía, con artículos que la gente donó, además de ropa usada y calzados,
con venta de tortas fritas, muffins y juegos para niños. Se están vendiendo
números de rifas de camisetas de Peñarol y Nacional, se programa además,
una zumbatrón. Silvia agradece a toda la gente que se acercó a colaborar y
a trabajar en esta feria, porque todo el mundo quiere aportar en algo,
además se acercan con cariño y se preocupan porque la salud es lo más
preciado que se tiene en la vida.
También agradece a los comercios donde se encuentran las alcancías. La
familia comenzó esta campaña el 19 de enero, luego de que Alberto fuera
intervenido, y la piensan continuar hasta poder pagar la mayor parte.
Como ocurre con las alcancías, toda moneda sirve, y a pesar de la
situación, que no es fácil para nadie, siempre la gente deposita o colabora
lo que puede. También se encuentra abierto un colectivo en Abitab.
Desde entonces no hay palabras para agradecer a toda la gente en este acto
fraterno de tender la mano, que no hay palabra que lo defina, indica Silvia.
Actualmente, las mutualistas no realizan estas coberturas médicas
costosas. Hay mucha gente que no tiene la posibilidad de pagarse esas
intervenciones o tratamientos. En el Cti había dos personas que tenían que
realizarse esa misma embolización, que tampoco tenían recursos, y
lamentablemente uno falleció. Así están planteadas las cosas en nuestro
país, da mucha impotencia ver que si no se tiene dinero no hay
oportunidades de cubrir tratamientos, que resultan imposibles de pagar para
un trabajador, reafirma Silvia.
La familia no descarta comenzar con una movida social, que llegue a las
esferas parlamentarias, porque la salud tiene que significar el primer
derecho humano de un país, se afirmó.
Y.S.

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