¿De nadie?
Entre arbustos y flores parece un oasis en la calle. En la mañana reverdece
entre tempranos rocíos, atenúa el sol picante de la tarde, mientras que en la
nochecita regala su natural frescor.
Es una vereda muy especial la de Juan Pecoche entre Lenzuén y Miranda,
como a todos nos gustaría tener en cada cuadra de la ciudad. Muchas veces
nos maravillamos con esas postales que nos llegan de distintas partes del
mundo, están allí porque seres extraordinarios conjugaron la maravillosa
naturaleza con el trabajo y cuidado del hombre.
En Santa Lucía tenemos un matrimonio que cuida este disfrutable espacio
verde, luego de que vecinos lograran recuperar una simple vereda de
pedregullo. Sin embargo, nuestra necedad llega a tal punto que estamos
coartando nuestro propio equilibrio, no sabemos disfrutar, ni mucho menos
respetar ni a la naturaleza pero tampoco a nuestra propia especie.
Lamentablemente, estos vecinos indicaron que hay gente que pasa y
destroza y lo peor de todo alegando que “eso no es de nadie”, los que les
permite según su escaso raciocinio, arrancar flores e incluso destratar
plantas.
"No es de nadie " es la más estúpida de las afirmaciones que está
destruyendo nuestra sociedad y nos está arrojando al pozo más profundo,
del que nos va a ser muy difícil salir.
Ese "No es de nadie " es el que nos permite romper, destrozar, desechar,
dejar basura allí por donde pasemos, significa perder totalmente nuestra
autoestima.
"No es de nadie” significa es de todos. Tan difícil es comprender que
estamos acelerando nuestra fecha de caducidad. Va mucho más allá de esa
preciosa vereda que los vecinos de la calle Pecoche preservan y cuidan. El
mundo no es de nadie y es de todos. Decir “que limpien, que arreglen, no
es inteligente, todos somos responsables.
¿No será tiempo ya de mirarnos mejor y corregirnos como seres sociales?

Deja una respuesta