No al maltrato animal


Mas allá de lo que se apruebe en el Parlamento Nacional, el Alcalde Raúl
Estramil expresó públicamente que en el Municipio de Santa Lucía no se
permitirán las carreras de galgos. Esta resolución se tomó en forma
unánime en el Concejo Local, como también viene ocurriendo en otros
municipios del departamento de Canelones y también en el resto del país.
Indicó que en primer lugar, desde este municipio se trabaja en lograr una
mayor protección hacia los animales. Si bien estas carreras de galgos nunca
fueron populares en esta zona, eran más comunes hace algunos años atrás.
Generalmente estas carreras se realizan en espacios suburbanos y no son de
público conocimiento, aunque es consciente de que hay gente que tiene
perros galgos y que, probablemente, participe en este tipo de actividad de
manera clandestina. El alcalde Estramil aseveró la decisión del Concejo
local que en Santa Lucía se prohíben las carreras de galgos.
El Partido Colorado y el Partido Nacional presentaron en el Parlamento,
hace más de un año, un proyecto de ley para prohibir las carreras de galgos.
Hay diputados de la oposición que sostienen que las carreras de galgos
llevan al maltrato animal, no necesariamente en la competición, donde hay
que sumarle las apuestas clandestinas. Se resalta que es en el entrenamiento
previo donde dicen que en algunos casos los animales son sometidos a
entrenamientos extremos. Agregan que en algunos casos se les suministran
sustancias prohibidas para aumentar su rendimiento, además de que cuando
se lesionan ya no pueden competir y los abandonan en calamitoso estado.
Desde el Frente Amplio promueven la regulación, a pesar de que aún no
han planteado ningún documento para legislar en ese sentido, y agregan
que prohibir no daría ningún resultado..
Algunos de los diputados oficialistas apuestan por una regulación, donde
cada localidad pueda elegir si permite o no las carreras. Y en caso de que se
desarrollen, que lo hagan bajo ciertas normas, por ejemplo, con perros
chipeados para saber quién es el dueño en caso que sean abandonados.
Coinciden en que la postura nunca ha sido la de prohibir, al considerar que
eso no daría ningún resultado porque esas carreras igual se harían en forma
clandestina y sería aun peor porque no habría ningún control.
Frente a estas posiciones encontradas y con el objetivo de que ambas
propuestas sean tenidas en cuenta, se propuso que las dos visiones puedan
ser consideradas en el Parlamento.
Esta es una actividad que no está prohibida en el país. En cambio, los
grupos que combaten el maltrato animal se siguen manifestando en forma

creciente, tanto en redes sociales como de forma presencial, para que se
prohíba esta práctica en Uruguay.
Se consideró una victoria a favor el conocerse la posición oficial de la
Secretaría Nacional del Deporte, que determinó que la carrera de galgos no
es una práctica deportiva.
Y.S.

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