Lucas Gaday, ciclista argentino que esta temporadase suma al plantel
del Alas Rojas.
– Entre los tantos ciclistas que han llegado al club en temporadas ante
riores, creo que es la primera vez que nos encontramos con un ciclista
que viene con los objetivos muy claros.
No es que los anteriores no vinieran con objetivos, es de orden, Gaday,
que ya conoce el suelo uruguayo, sus rutas, parte de sus pormenores,
llega con la mira puesta en la próxima edición de Rutas de América, y
eso para el club que confía en sus cualidades deportivas es mucho decir.
Claro, después se verá si las circunstancias de carrera se lo permiten;
muchos factores de carrera hay que sortear, no solo a sus rivales, que
serán los primeros en tratar de impedírselo, lo importante son las metas
con las que este ciclista argentino ha llegado al club.
Entrevista a Lucas Gaday, ciclista del Club Alas Rojas de Santa Lucía.
E. P. – En estos primeros minutos que se encuentra en el club, ¿qué
te ha parecido el club?
– L. G. – Darío Perdomo me ha mostrado las instalaciones; su infraestruc
tura. Por lo que uno ha observado, rápidamente se nota que es un club
que tiene mucha historia, que en su haber tiene un montón de buenos
resultados, entonces trataremos de darle lo mejor al club, poniéndonos
a la altura de las circunstancias junto con los compañeros, vamos hacer
todo lo posible para estar siempre en lo más alto del podio, y tratar de
ser en el mañana uno de los grandes cuadros que adornan sus paredes
con grandes triunfos.
E. P. – Eso que te han contado los dirigentes, u otros ciclistas, cuando
se enteraron que venía al Alas Rojas, ¿es una responsabilidad extra?
L. G. – Creo que es un incentivo saber que estás en una institución que
ha tenido tan grandes ciclistas, y al mismo tiempo es una presión, pero
me gusta, la disfruto, no me pesa, ni me hace sentir mal; siempre cuando
estás presionado rendís mejor, en mi caso por lo menos es así, así que
darle a morir con todo, para tratar de ser mañana alguien que no pasó
desapercibido por este gran club.
E. P. – Hemos observado en internet tu currículo, el tuyo es bueno.
L. G. – Gracias a dios, tuve la posibilidad de correr en Europa; hice
tres años de Continental, uno en el viejo mundo; después hice un año de
profesional en el equipo Roth de Suiza; tuve mala suerte porque el equipo
fundió en el primer año. Tenía contrato por dos años, al ser argentino, y
haber llegado de este otro lado del mundo, el primero que quedó afuera
fui yo, pero eso no me desalentó, recargamos las baterías, la autoestima,
y volvimos a la Argentina donde volví a correr con mis amigos, los cascos
naranjas; me aguantaron, me sacaron arriba, me pusieron en carrera
nuevamente. Ahora se dio la posibilidad de venir al Alas Rojas, siempre
caminando por el ciclismo que a mí me gusta, que es el ciclismo duro, de
sufrimiento, competitivo como es en Uruguay.
E. P. – Si hay algo que le cuesta al ciclista argentino cuando llega a
Uruguay, es la topografía, su suelo quebrado, de llanuras, de vientos
cruzados, tú has corrido acá grandes carreras, por lo que creemos
que tanto no lo vas a extrañar, además tenemos entendido que vivís
en Uruguay.
L. G. – Todavía no vivo en Uruguay, vengo y entreno acá bastante, pero si
dios quiere más a fin de año probablemente me venga a vivir acá, primero
tengo unos compromisos en Argentina, tengo que terminar de cerrar mi
estadía en los cascos naranjas, después ya vendremos a vivir acá a la casa
de mi novia en Colonia.
En cuanto a sus rutas, creo que me favorece, en Argentina a mí me
cuesta mucho ganar, me cuesta mucho salir justamente por eso, porque
no hay terreno duro, no hay dificultad como quién dice, son todas las
carreras planas, llegan al sprint masivo con más de 100 ciclistas, donde
yo no soy el más rápido, entonces es diferente acá donde se va a llegar
a un spint masivo de repente pero de 30 o 40 ciclistas, con una carrera
encima seguramente dura, llegan con las piernas cansadas, y los grandes
velocistas o no llegan, o llegan cansados, ahí es donde yo puedo hacer la
diferencia, y sobresalir.
E. P. – Eres un buen pasista, por lo que se desprende de tus palabras,
en la Contrarreloj, ¿cómo andas?
L. G. – No sé si pasista, pero llego en las carreras duras.
En cuanto a la Contrarreloj, ese es mi punto débil, en honor a la verdad,
no soy un contrarrelojista, me cuesta mucho, pero siempre con miras de
mejorarla y hacer lo mejor posible, porque sabemos que si hay que andar
adelante en Rutas de América, tenés que hacer bien la Contrarreloj, así
que por lo menos ese va ser uno de mis objetivos principales, de tratar de
estar arriba en Rutas, y tratar de disputarla ya que la Crono es corta y
no tan larga como la de la Vuelta del Uruguay, esa es prácticamente para
los especialistas.
Entonces trataremos de ensayarla bien, porque tengo la mira puesta
en la próxima edición de Rutas de América.

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