Documentales sobre cine.  Apenas  tratamos  un manojo en este foro.  El cine visto por realizadores cinematográficos. Historia, homenaje, recuerdos ,algo así como dar infinitas vueltas en bicicletas a la misma manzana. El cine, ese bellísimo invento de diciembre 1895 que finalizó en octubre 1984. ¿Qué otra cosa se puede hacer que recordarlo?

 

Mirándose al espejo

 

La películas de mi vida (Tavernier, Bernard)

Cuarenta años de cine francés se condensan a través de la mirada del conocido director Bertrand Tavernier, que en este documental reflexiona sobre las películas, artistas y creativos que marcaron su cinefilia desde que era un niño hasta el momento en que empezó su carrera como cineasta. El viaje empezará con Jacques Becker y su film Dernier  Atout, al que seguirán realizadores de la talla de Jean Renoir y Jean Vigo y movimientos como la Nueva Ola, el realismo poético o géneros como el polar.

 

Lumiere, comienza la aventura (Fremaux , Thierry)

El actual director del Festival de Cannes, ha recopilado en este documental 108 de las primeras obras de los hermanos Lumière. Pequeños fragmentos de la Francia de finales del siglo XIX y comienzos del XX que conoció el cine de primera mano.

 

Mi viaje a Italia (Scorsese, Martín)

Scorsese se centra minuciosa y entrañablemente en las películas italianas que más le turbaron, analiza la construcción de sus secuencias, destaca los pequeños gestos, explica las razones de una luz determinada y de un movimiento de cámara, muestra imágenes, diálogos, personajes y situaciones con valor intemporal, describe la evolución de esos autores que le conmocionaron. No busca la taxidermia sino el proceso de creación de las emociones. Esas películas son Roma, ciudad abierta, Paisà, Alemania, año cero, Europa 1951, Francisco, juglar de Dios, Stromboli y Te querré siempre, de Rossellini; Ladrón de bicicletas, Umberto D y El oro de Nápoles, de De Sica; La terra trema y Senso, de Visconti; Los inútiles, La dolce vita y Ocho y medio, de Fellini; La aventura, de Antonioni. La descripción que hace Scorsese de ellas es tan reflexiva y sentida, tan inteligente y sensible, tan perspicaz y documentada, que en mi caso me incita a revisar urgentemente películas con las que siempre me ha resultado imposible conectar o que me irritan, como Senso, Ocho y medio y La aventura. Hubiera sido maravilloso haber tropezado en las inútiles enseñanzas que recibí en el colegio y en la universidad con un profesor como Scorsese, alguien que habla con tanta pasión, conocimiento y fascinación del mágico oficio de contar historias y expresar sentimientos a través de una cámara.

 

Historias de cine (Godard, Jean Luc)

Está Chaplin y, naturalmente, una moviola; y, por supuesto, Godard mismo, enunciando incansablemente. Entre otras palabras, intercala una frase sustantiva, “Gritos y susurros”, que trae su doble o triple valencia semántica: los gritos y susurros del cine, o quizás (o también) el título del filme de Bergman. Luego una foto de John Ford y un cartel: “Histoire-Mémoire” (Historia-Memoria). Éste es, más o menos, el desplegarse inicial, como diría Edward Said (1), la asunción de las prerrogativas y los presupuestos desde donde se enuncia una historia: La regla de juego, Gritos y susurros, Chaplin, una moviola, Godard enunciando (ya se verá desde donde enuncia) y el cartel “Histoire- Memóire”, que puede leerse como lo que el cine es: memoria de la historia/historia de la memoria de este siglo.

Compartir