Invitada por la Ingeniera Carola Negrone de Quinta Capurro Luisa
Redondo, se brindó una charla con interesante concurrencia sobre una de
las más sofisticadas flores, debilidad de muchas amantes de la horticultura,
la orquídea.
Luisa manifestó que hay ciertos miedos sobre esta planta, pero que no es de
muy difícil cultivo. Precisamente, habló de sus generalidades como de
pequeños secretos que a través de años pudo aprender para mejorar su
cultivo y floración y que le significa mucho poder transmitir a quienes
quieren también cultivarla.
En cuanto a su visita a Santa Lucía, se manifestó sorprendida por la
cantidad de gente que aquí cultiva orquídeas. Coincide que se está
perdiendo el miedo a cultivarlas porque hoy mucho más información, como
por ejemplo por Internet, para estudiarlas mejor.
Si bien hay orquídeas en todo el mundo, los cymbidum son de origen
asiático, del Himalaya. Necesitan frío y mucho sol, cuando se ponen a la
sombra no florecen, por eso en invierno les tiene que dar sol pleno y no
regarlas. Aunque admiremos la flor, es la planta la que se tiene que cuidar
todo el año, su floración es de tres meses. Luisa aconseja que a las flores no
deben dejarse tanto tiempo en la planta, ya que ésta se desgasta.
Sobre el espacio que necesitan, Luisa aclara que las orquídeas son epífitas,
por lo tanto, no quieren tierra, para el caso de los cymbidium requieren
estar en contacto con cortezas de pino, resacas de hojas, puede ser carbón.
Por eso resalta que aquella orquídea que se planta en tierra, no tendrá una
buena floración y con el tiempo la perderá. Agrega que en lo personal, las
cultiva en corteza de pino y con estiércol de caballo bien seco.
En su casa tiene 600 orquídeas, que en este momento de pleno invierno se
encuentran en gran floración, lo que para la mayoría de quienes vinieron a
la charla les resultaría una maravilla poder verlas, lo que también para esta
conferencista sería un gusto. Luisa reafirma que agradece particularmente
haber podido contribuir con sus conocimientos sobre orquídeas como sobre
helechos, que también cultiva a más cultores de la naturaleza de las plantas
y flores. En la maravilla de la naturaleza junto a estos seres vivos que hay
que amar y cuidar, nunca debe caber el egoísmo, por lo que se siente
satisfecha en compartir lo aprendido.
Y.S.

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