una idea de Alfredo Valdez Rodríguez
Suplemento de EL Pueblo, sólo confiamos en la memoria y en el mito para atravesar las épocas.
Ahora no me conoces

Era el trío más mentado
Ahora no me conocès de la edición anterior
Iglesias, Haller y Torres. (Darwin Morales)
Una pregunta de miércoles
Cómo «Me acuerdo»de Perec pero al revés
Dice George Perec en Je me souviens:
-Yo me acuerdo de Robert Mitchum diciendo “Children…” en el film de Charles Laughton The night
of the hunter
-Yo me acuerdo de que mi tío tenía un 11CV matrícula 7070 RL2
-Me acuerdo de que Caravan, de Duke Ellington, era una rareza discográfica y de que, durante
muchos años, supe de su existencia sin haberla escuchado jamás.
-Me acuerdo de que el día después de la muerte de Gide, Mauriac recibió este telegrama: «El
infierno no existe. Suéltate el pelo. Stop. Gide».
Lo planteamos boca abajo: cuáles son sus olvidos
imperdonables? ¿ Qué lamenta no recordar?
Gladys Scoteguaza: Lamento no recordar o mejor dicho, no volver a percibir
el aroma del frío en las mañanas, el aroma del mar en las playas, el aroma del
café y las cerezas en los lugares donde he sido feliz.
Evidentemente tengo que ir en busca de ellos.
Gustavo Castellano: Olvidos que son recuerdos, que son recuerdos de un
olvido. Dejé que vinieran solos, sin irlos a buscar y aparecieron en este orden
Quién me contó de la perra Laika, sola en el espacio.
Cuando fue la primera vez que escuché a los Beatles
El primer beso que di ¿o me dieron?
La primera canción que aprendí en la guitarra
El nombre de la cápsula espacial con sus tripulantes quemados cuya su réplica
estuvo en la plaza Artigas de Salto
El apellido de Alicia, la de los ojos claros, con la que me subía al árbol de la casa
de mis padrinos
La primera tarde que supe que el río escondía una canción
La primera vez que contesté un cuestionario para este querido amigo, que viene
a ser usted.
José Nicolás Arce: He olvidado mi bicicleta roja, ojalá siga rodando debajo
de algún niño.
Marcia Salvioli: El Primer Poema que sostuve de Idea,
el primer verso de Joaquina,
la primera lluvia sobre calle Mitre.
José Carlos Pepe Ferraro. Estimado, acá va respuesta del caso.
Lamento o lamentaría no recordar a mi hermoso y querido abuelo materno,
Rogelio.Cada vez que lo visitaba conversábamos horas de muchos temas y me
hablaba con un respeto y humildad de todo lo que había hecho: como eran sus
padres, hermanos y donde vivían y cómo. Creo que lamentaría no recordar su
paciencia para hacer y decir, su capacidad de escuchar y mirarte atento cuando
hablabas. Un verdadero contador. Lamentaría no ser un poquito como él.
Marcel Legarra: Lamento no recordar "Cien años de Soledad" debo volver a
leerlo.
Alejandro Recarey Mis olvidos son muchos, demasiados. Pero quizás los
más graves sean los atinentes a buenos momentos con mi madre
(¿autodefensa?).
Marcos Umpiérrez: Lamento no recordar más cosas de mi niñez y
adolescencia, muchas cosas se han extraviado y si bien las intuyo no las
recuerdo.
Gonzalo Alonso: Recuerdo que un día olvidé salir a jugar
por olvido no asistí a un concierto de BB King en el Cine Plaza
olvidé llegar temprano a casa hace ya muchos años
un amigo otro año me perdonó haber olvidado su cumpleaños, aunque yo no me
lo perdoné jamás
Todos los años olvido anotar mis olvidos en las agendas
Olvido preocuparme si hay frío o calor
Guardo fotos en libros que no olvidaré jamás.
Luis Alberto Acosta: Tal vez sería interesante reflexionar respecto a si el
olvido se puede perdonar y, si se puede, en qué condiciones debe darse el olvido.
Julio Brin: Donde están las fotos de Estudio 6, banda musical con que toqué
en San José y adyacencias, antes de pasar a integrar Los Götter's !!!!!!!
Luis Fernando Iglesias: La emoción de la primera vez que fui al cine.

Felix Montaldo
PERSONAS QUE ABRIERON CAMINOS NUEVOS/Osiris Rodríguez
Castillos
Hay dos versiones sobre la fuente de inspiración para la creación de este poema
y las dos tienen como base dichos de Osiris recogidos por diferentes personas:
en una de ellas el autor habría afirmado que la idea surgió cuando en su gira por
Estados Unidos quiso bañarse en el río Potomac, pero le dijeron que no lo
hiciera porque estaba contaminado por los fertilizantes y el estiércol de ganado
que se vertía en sus aguas. El poeta lo compara con la limpieza de las aguas del
río Yí en que solía bañarse cuando niño.
La otra versión proviene de Abel Soria quién recordaba haber escuchado
a Osiris en un programa de radio contar que la idea surgió de un suceso
ocurrido en una villa desvastada por un temporal de viento y cuyos pobladores,
aferrándose a su entorno, se negaron a ser realojados en otras viviendas.
Otro de los temas grabados en este disco fue “De Corrales a Tranqueras”.
La fuente de inspiración fue un joven, telegrafista en Minas de Corrales, que,
todos los domingos iba a visitar a su novia a Tranqueras, recorriendo en una
bicicleta Augustea las once leguas que separan ambas localidades; además todos
los días le mandaba un telegrama. El se llamaba Celier Gutierrez y ella Yusara
Soto o Sotto. El noviazgo duró tres años, entre 1955 y 58, año en el cual se
casaron. Durante ese tiempo sólo faltó tres domingos y fue para cumplir
compromisos como cantante de tangos en una emisora de Tacuarembó.
Osiris conoció esta historia a través de su hermano Horus quién trabajaba en el
Hospital de Tranqueras y, en seguida captó el tema para su canción. Cuando
conoció al protagonista le dijo: “Voy a hacer una canción con tu historia; pero
como no existen las bicicletas en la poesía, te voy a poner a caballo”. Cuando
los jóvenes se casaron, el poeta les regaló un disco con la canción, acompañado
de la siguiente dedicatoria:
“Promesa cumplida. Les mando la canción de ustedes para que siempre se
acuerden del Amigo… Osiris”
La canción se hizo famosa y fue interpretada por importantes cantores
uruguayos y argentinos como Alfredo Zitarrosa, Numa Moraes, Eduardo
Darnauchans, José Larralde, Eduardo Falú y Jorge Cafrune.
“De Corrales a Tranqueras,
cuantas leguas quedarán…
…Dicen que son, once leguas:
nunca las pude contar!
Las hice con agua y viento,
escarcha de luna,
y sol,
pero entonces, no contaba
porque iba rumbo al amor!
Entonces, todo era canto:
agua, tierra, viento y sol;
entonces todo cantaba
porque iba cantando yo!
En la versión cantada por Zitarrosa, en la quinta estrofa, en lugar
de decir “…bordeao de cerros parejos/que se empinan al pasar”, dicho cantor
hace una modificación, tal vez por equivocación, en una palabra, y gravó
“bordeao de cerros parejos que se inclinan al pasar”. Esto molestó al autor, de
manera tal, que una vez que se encontraron en una reunión en la casa de
Enrique Estrázulas, Osiris se lo reprochó diciéndole: “Mire Zitarrosa, para mi
gusto su versión cabalga más de la cuenta… No está mal, pero debo decirle algo:
los cerros no se inclinan, se empinan. Los cerros son orgullosos.” Esta crítica,
dicha de esa forma, afectó mucho la sensibilidad de su destinatario, quién le dijo
al dueño de casa: “Cuando vaya Osiris a tu casa, no me invites”. De esta manera
surgió un cierto distanciamiento entre ambos artistas.
La Madriguera & Daniel Da Rosa presentan
Entrelibros- Espacio Literario
Breve carta de invitación
Todos los sábados en La Madriguera Libros podremos encontrarnos para hablar
de Literatura. No se necesita tener la experiencia de escribir relatos, novelas,
poesía, por dar algunos ejemplos, para poder asistir y compartir lo que
pensamos, lo que soñamos, lo que imaginamos, lo que interpretamos cuando
dejamos de leer un libro. Sólo se necesita tener la pasión por ellos y muchas
ganas de estar para conocer escritores e historias. Tendremos un cafecito para
saborear y agua para los sedientos (y no tanto). Estaremos entre libros. Porque
de eso se trata este espacio que nos ha concedido La Madriguera Libros: la de
hablar de literatura y de la vida, justamente, entre libros. Por tanto, podríamos
decir que no estamos en un taller literario sino en un espacio de lecturas y de
escrituras. No hay un profesor ni alumnos, sólo una pequeña sociedad de
lectores, que quieren intercambiar experiencias, ideas, sueños. Allí vamos a
respirar el aire del relato y de la poesía y después vendrán los que escriben.
Si algún habitante de Santa Lucía o alrededores desea saber cómo sucede este
evento dentro de la Librería con este espacio denominado “Entrelibros” y
quiere entrar ,no dude en llamar a La madriguera, quienes les explicará cómo
hacerlo.
Están invitados.
Alfredo Gomez
Si me estalla el corazón que sea granada,
que sea rubíes rojos en el alba.
Que la muerte venga con sus labios pintados,
y que brote la sangre de su beso helado.
Si mi corazón estalla, que sea volcán,
aquel de la tierra de mis ancestros canarios,
que baje la lava por mi pecho cantando,
y que un viento caliente ponga mi pelo en llamas.
Si me estalla el corazón que sea copa desbordada,
vino dulce, vino agrio, sobre mi camisa blanca,
que perfume de uvas pardas la habitación donde yazga,
que vengan las moscas astutas a depositar en mi sus larvas.
La literatura no es un concurso de belleza moral.PR

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