una idea de Alfredo Valdez Rodríguez
Suplemento de EL Pueblo, recapitulación irregular de lo cotidiano, el ajetreo, las costumbres.
Ahora no me conoces

Ahora no me conocés de la edición anterior
Scaglia, el Mono, Paolo, el coco, Melo, Pi, Gallo, Marichal, Ferres, (Jóse Pepe
Torres)
Felix Montaldo
PERSONAS QUE ABRIERON CAMINOS NUEVOS/Osiris Rodríguez
Castillos
De regreso al Uruguay
Cuando volvió a Montevideo tras la convocatoria de la Ministra de
Cultura para integrar la comisión de homenaje a Bartolomé Hidalgo, encontró
un ambiente sumamente caldeado por la profunda polarización política que se
estaba dando en el país. Paralelamente se produjo la renuncia de Alba Roballo al
Ministerio por discrepancias con el Presidente de la República lo que motivó
que la comisión no funcionase.
Por ese tiempo había surgido un movimiento musical que fue llamado
Canto Popular Uruguayo que revitalizaría la música folklórica. Ya desde el año
1952 en la Argentina, un decreto del gobierno de Juan Perón declaró la
obligatoriedad para las radioemisoras de difundir las tradiciones nacionales. Se
desarrollaron así los ritmos autóctonos como la zamba, la chacarera, las
bagualas, los carnavalitos y se rescató la guitarra como instrumento musical.
Esto tuvo grandes repercusiones en el Uruguay donde se fue gestando la semilla
de una música que rescatara la identidad de los orientales.
Osiris fue uno de los primeros autores que aportaron canciones para este
movimiento, junto a Ruben Lena (que nutrió el repertorio de Los Olimareños),
Aníbal Sampayo y Victor Lima. Luego vendrían Alfredo Zitarrosa, Daniel
Viglietti y José Carvajal a los que se seguirían sumando muchos otros. 1
Así empezó a surgir un cancionero nacional que reivindicaría nuestro
origen histórico, enaltecería la figura de Artigas como héroe nacional y de otros
caudillos y, también las costumbres camperas. Después derivaría a la canción de
protesta y denuncia social. Tuvo su boom en los años ochenta al finalizar el
gobierno militar.
Osiris buscó temas esencialmente uruguayos y recuperó el cielito, ritmo
que venía de tiempos de la independencia. El poeta opinó acerca de la creación y
las perspectivas del nuevo movimiento:
“Creo que una canción ofrece su justa dimensión cuando se ha asociado a
los recuerdos afectivos del hombre […] se necesitará por lo menos veinte años
más para saber si ha sido bien plantado y si además ha sido bien abrazado,
porque en estos tiempos urgentes siempre se corre el riesgo de la
sobrevaloración de una moda” 2
Ese tipo de canción fue entrando en conflicto con las autoridades y,
concretamente, el tema de Osiris “Cielo de los tupamaros” que se inspiraba en la
Revolución Oriental de 1811 pero que fue relacionado con el surgimiento del
Movimiento de Liberación Nacional, que ocurrió a comienzos de la década de
los 60, lo que le trajo al poeta problemas a la hora de difundir sus obras.
En 1970 se grabó en Buenos Aires su tercer LP el cual contenía en el lado
A temas tomados de “Grillo nochero” y, del lado B de “Cantos del norte y del
sur”. También fue editado en Uruguay como Volumen 3, por Discos de la Planta
pero tuvo menor promoción y ventas que los discos anteriores; además hubo
pocas críticas en los medios; una de ellas, publicada en la revista Hit, expresaba
lo siguiente:
“Siempre reconforta volver a encontrarse en el disco con Osiris Rodríguez
Castillos, uno de los nombres más importantes en el panorama rioplatense de la
canción popular de raíz folklórica. Y si decimos rioplatense y no uruguayo, es
para acentuar la importancia que del otro lado del río suele prestarse a la
producción del poeta compatriota, donde sus obras integran los repertorios de
gente tan famosa como Jorge Cafrune, Eduardo Falú, Julia Elena Dávalos y
muchos otros. Eso debe resaltarse porque, en su propia tierra, no todos los
intérpretes le prestan la atención debida. Y la verdad es que, podrá haber aquí
mejores cantores que Rodríguez Castillos (es sabido que ese no es su fuerte),
pero difícilmente haya quién lo supere como compositor.” 3
En el Volumen 3 los temas grabados eran los siguientes: en su cara A
tenemos: Elogio de la Soledad, Carta de Otoño, El Montaraz, Grillo Nochero, De
tiempo adentro; en su cara B: De Corrales a Tranqueras, Compuesto para una
pena zaina, Vidalita… como un jazmín, Manos Brutas, Como yo lo siento. 4
En la canción “Como yo lo siento”, nos habla de un paisano que se aferra
a su parcela de tierra aún cuando ya no está en condiciones de arreglar el pobre
rancho donde vive:
“No venga a tasarme el campo
con ojos de forastero,
porque no es como aparenta
sino… como yo lo siento.
Yo soy cardo d’estos llanos,
ñapindá de aquellos montes,
piedra mora de mis cerros…
Historias de Música
De lunes a viernes, de 12.00 a 13.00 horas.
Conducción de Luis Fernando Iglesias.
Emisora del Sur94.7 Fm
El Maestro Enrique Ilera
El atleta
El atleta estaba en perfecta forma pues ya hacía casi cuatrocientos años que
entrenaba diariamente veinticuatro horas, por lo que a pesar de los socavones y
fisuras en su cuerpo no aparentaba más de doscientos años de edad.
Este deportista en cuestión y dada su entrega al físico culturismo, llevaba una
almohada atada a la nuca, soportaba el sofoco de una frazada atada a su espalda
y portaba una pelela de plástico celeste un poco màs abajo.
En el transcurso de su duro entrenamiento recogía del suelo algún refuerzo de
mortadela o algún otro refrigerio que sus admiradores le ofrendaban. Pero un
problema realmente serio era cuando el atleta se encontraba con un plato de
sopa.
Entonces, y si no estaba muy caliente, resolvía la cuestión vertiéndoselo sobre la
cabeza y conformándose con lo que eventualmente pudiera gotearle del cràneo.ç
No se detenía un solo instante, continuaba corriendo y sin considerar en
absoluto la posibilidad de frenarse algún día.
Y fue tal su perfeccionamiento en la disciplina de la velocidad que superó el
tiempo de las naves espaciales pero no el de los fideos sancochados de la
pensión, por lo que otra vez tuvo que conformarse con pan duro.
Uruguay Ortiz
Con el uno Ladislao
No tengo dudas que el Chiquito fue el más grande.
No me olvido del partido contra el Santos en el 65. Jugó su primer partido por
Libertadores por un conflicto del titular, Luis Maidana, con el club. A los pocos
minutos de empezar Pepe tiró un balazo de zurda. Mazurkiewicz, parado, la
agarró con las do
s manos, caminó un par de pasos y se la pasó a un compañero.
Un día tuve el privilegio de conversar con el Pepe Sasía sobre ese partido. Me
contó que en el vestuario estaban todos preocupados por la ausencia de
Maidana y el único tranquilo era el Chiquito. Cuando se mandó esa atajada, los
compañeros se miraron y dijeron "Ta todo bien”.
Sobre el final de su carrera fue suplente en Peñarol. Un día el titular se comió un
gol bobo. Dino Sani ordenó el cambio. El Chiquito esperó al derrotado, lo abrazó
y lo acompañó hasta el túnel con el partido parado. No hubo silbatina sino
aplausos.
Ladislao nunca fue más grande.-
La Madriguera presenta
Pizarnik Alejandra. Diarios.
La poetisa nació en Avellaneda, un suburbio portuario y fabril de Buenos Aires,
que seguramente debió chirriar contra su carácter fantasioso, su sensibilidad
siempre al borde del estremecimiento y su implacable deseo de alcanzar
relevancia en la literatura. Hablaba desde pequeña varios idiomas, porque sus
padres eran inmigrantes judíos, joyeros y bien integrados en la comunidad
asquenazí, pero, como tantos otros, con una familia víctima del holocausto a las
espaldas, cuyos sobrevivientes se esparcieron por el mundo, estableciéndose,
por ejemplo, en Francia. Perfeccionista y competitiva, obtuvo las dos becas
americanas más prestigiosas para continuar su carrera triunfante en Nueva
York, pero tampoco allí se sintió a gusto. Su regreso definitivo la enfrentó a esa
inhabilidad suya para lo práctico, a ese sentimiento de no ser de este mundo, a
dos intentos de suicidio y a su propio infierno interior, donde la conciencia se le
disociaba en múltiples voces.: Nace29 de abril de 1936,Avellaneda, Argentina
y muere el 25 de septiembre de 1972,Buenos Aires, Argentina
Diarios (frag.)
7 de Diciembre de 1952
Mi soledad maúlla. La tapo con promesas vagas. Mentir, sí. Algún día
encontrarás este diario y será antiguo, algún día verán mis fotos y se reirán de
la moda actual. El vanguardismo será clasicismo y otros jóvenes rebeldes se
reirán de él. Pero… ¿es posible soportar esto? Quiero morir. Tengo miedo de
entrar al pasado. Pienso en alguna mujer de mi edad de hace un siglo. ¿Qué
hacía cuando estaba angustiada? ¿Qué?
Título: Diarios de Alejandra Pizarnik/Autor (es): Alejandra Pizarnik/
Sello: LUMEN
Todo poema, con el tiempo, es una elegía. Nuestras son las mujeres que nos
dejaron, ya no sujetos a la víspera, que es zozobra, y a las alarmas y terrores de
la esperanza. No hay otros paraísos que los paraísos perdidos.JLB

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