El sol agregó una calidez especial a las familias y amigos que estuvieron
acompañando el sorteo y la posterior entrega de llave. Años de lucha, de
trabajo, horas de guardia tuvieron su recompensa, la llave de la casa
propia
Ante numerosa concurrencia y antes del sorteo, Silvia Fulco presidente de
la Cooperativa de Vivienda CO.VI.FUSION 4-6 PVS, indicó que la gente
toda está muy emocionada porque ha sido mucho tiempo de trabajo.
Agregó que a veces surgieron diferencias u otros problemas, pero que no
les restó constancia de trabajo para lograr la meta de tener esa llave para
hacer realidad el gran sueño de la casa propia. Agregó que fue un proceso
largo, de siete años de cooperativa, de aprendizaje, con altibajos pero
siempre luchando, nunca perdiendo la meta. También recordó a aquellos
cooperativistas que por diferentes circunstancias no siguieron pero que
siguen acompañando en este momento. Silvia aclaró, que si bien cada socio
sabe la vivienda que le tocó y ya tiene su llave, aun les queda por resolver
las conexiones de los servicios, pero que está todo encaminado para poder
mudarse muy pronto.
El Arquitecto Pablo Antonaz , presidente del Instituto de Asistencia
Técnica del PVS, por su parte, manifestó que este mismo sistema de
vivienda sindical seguirá la construcción de otras 150, que también se
entregarán en el correr de los próximos meses.
El Pueblo conversó con el Secretario General del Programa de Vivienda
Sindical Jorge Díaz, quien afirmó que ha sido un día de fiesta ver a 50
familias que al fin logran la llave de su casa, luego de tanto esfuerzo,
destacando la importancia de la cantidad de mujeres jefas de hogar, que
obtuvieron 31 viviendas. Agregó que es novedoso que se hayan nucleado
tantas mujeres que trabajaron para lograr su vivienda, si bien en
Montevideo el programa tiene otra cooperativa, sólo de empleadas
domésticas.
Preguntado sobre la demora para concretar estas viviendas, con familias
que aun alquilando o viviendo de agregados, indicó que el Estado todavía
tiene una parte burocrática que no ha podido resolver, en lo que se trabaja
actualmente junto al Ministerio de Vivienda. También en temas como el de
las plateas y otras cosas, que se vienen agilizando. Más allá de burocracias,
siempre puede existir algún problema interno de cada cooperativa, lo que
incluso, a través de los años lleva su desgaste, manifestó. Otra de las
exigencias del Ministerio, es que tenga todos los servicios en el terreno,
para después poder solicitar el préstamo a 25 años, que también lleva su
tiempo. El Ministerio, más allá de todos los pasos, subsidia la cuota al
cien por ciento a la cooperativa.
En cuanto a los materiales de construcción, aseguró que nunca tuvieron
modificación. Siempre fueron de la misma calidad, siendo además
aprobado por un documento de actitud técnica que exige y que tiene que ser
abalado por el Ministerio de Vivienda. Se han modificado algunas cosas,
pero siempre han sido abaladas por el Ministerio, reafirmó Díaz.
Este programa fue programado poco antes del año 2010 por la UNTMRA,
y luego, varios sindicatos fueron viendo que era una opción más en lograr
vivienda para los trabajadores. Desde ahí arrancó el Programa de Vivienda
Sindical, que hoy cuenta con 257 cooperativas en funcionamiento, en la
que son propietarios, trabajando con varios sistemas, recordó Díaz.
El de Santa Lucía, el PVS, es muy económico en comparación con los otros
sistemas de construcción.
Sobre la expectativa que se creó en principio, donde tantas familias se
anotaron pero que luego fueron abandonando la cooperativa, indicó que
esto ha pasado no solo en Santa Lucía, porque lleva su tiempo, papeles en
regla, y a veces no resulta fácil para todas las familias. Reafirmó que este
es un proyecto que siempre sale a muy largo plazo porque una casa, ni
antes ni ahora, sale de un día para otro. Señaló que las cooperativas, todas
llevan mucho trabajo, se tienen que estar haciendo finanzas, cumplir con
las reuniones, con las guardias. También, cada cooperativa tiene que
cumplir con la Personería Jurídica, pero que sin dudas hay que ser muy
constante y hay que darle mucho para adelante para llegar al objetivo final,
que es la casa propia.
Agrega que todos los trabajadores que quieran acceder al plan de viviendas
sindicales, pueden dirigirse a la central del PIT-CNT, donde desde la
secretaría se les deriva a las cooperativa que tienen lugar, algunas con más
o menos avances, según en qué zona viva cada familia.
Santa Lucía gana una nueva barriada, junto a los populosos Barrio San
Carlos y Municipal 2.
El crecimiento urbanístico por parte de jóvenes familias trabajadoras con
niños en edad escolar, le dará otra proyección a la ciudad. Seguramente, se
podrá al fin concretar mejoras como la creación de un nuevo centro para
albergar una escuela, un jardín escolar y el traslado del Caif El Arca para
esta creciente población infantil.
Y.S.

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