Gustavo Naya y Gina Marilyn Pérez Romero, realizaron una charla
interactiva a modo de presentación en el Centro Cultural Museo José E
Rodó.
En la contratapa del libro La Biología Nuestra de Cada Día, una propuesta
para pensar, se argumenta que es un libro pensado para docentes que
desean llevar a sus aulas el mundo de las ciencias desde lo cotidiano.
No está pensado como una receta o una serie de pasos a seguir, sino con un
diálogo entre la teoría y la práctica.
El hilo conductor son los conceptos de vida, genética y evolución, que
entendemos que son conceptos transversales a toda la biología….
Al término de la presentación, dialogamos con la profesora Gina M Pérez.
“Cuando se piensa en un libro no se tiene que pensar que sea el último,
porque no se puede poner todo en un libro”, comienza afirmando en
coincidencia con Naya, ya que afirman tener letra para 3 libros más.
-En principio ustedes pensaron que el libro iba a ser leído sólo por
docentes, sin embargo se ha presentado ante públicos distintos.
En realidad nos pasó eso, que nos dimos cuenta que no era para docentes,
que era un libro para ser leído y para ser interpretado desde diferentes
ámbitos. Lo titulamos La Biología Nuestra de Cada Día porque la biología
no tiene que ser dentro de un aula, porque tiene que estar en todos lados. Si
pensamos en los chiquilines, ellos se preguntan cosas y nosotros
respondemos cosas, pero a medias.
-Quizás los adultos hemos dejado de preguntarnos cosas.
Sí, creo que no buscamos preguntarnos y tal vez la búsqueda de respuestas
sean las que necesitamos para encontrarnos nuevamente como una especie.
La biología no es sólo una ciencia y no es sólo la ciencia, es un conjunto de
herramientas, de estrategias, de conocimiento que nos ayuda. ¿Por qué
pensar desde la teoría y la práctica? La teoría es parte de construcción del
conocimiento, sí tiene una base teórica, no podemos dejar de reconocer
que hay otros que han pensado por nosotros. Desde la práctica hacerlo más
sencillo y tratar de explicarlo más sencillamente lo que a diario nos sucede.
-¿Podemos encontrar en este libro algunas de esas preguntas?
Lo que van a encontrar son preguntas y líneas para encontrar sus propias
respuestas, pero no van a encontrar respuestas .
-Luego de brindadas esa preguntas, ¿cuál es el próximo tema sobre la
biología que piensan escribir?
Nos quedaron ganas de escribir pensando en una biología desde el arte. Se
que es un poco difícil porque de alguna manera hay que tratar de remitirse
a las obras y el tema de los derechos de esas obras es un tanto complicado.
También nos quedó pendiente buscar más sobre la evolución, el hacia
dónde vamos, pero hacia dónde vamos como especie, evolución, y sacar un
poco esa idea de que somos la única especie que razona, lo que se manejó
hoy aquí en esta charla. Entender que no somos los dueños de la verdad y
que si mañana la especie humana desapareciera, el planeta va a seguir
funcionando. Eso es muy difícil para nosotros que pensamos que somos el
eje, el centro de todo.
-¿Los jóvenes se interesan en las ciencias biológicas?
Nosotros como docentes, con Gustavo, somos apasionados de la biología,
pero creo que los chiquilines se interesan cuando uno demuestra interés,
cuando se le busca la simpleza, no repetir cosas. Yo también mencioné que
el otro día, cuando presentamos el libro en San José. dos muchachos
levantaron la mano e hicieron preguntas que estuvieron geniales y una de
ellas fue el por qué de la tapa del libro, y preguntamos qué le parecía y
respondió que había un equilibrio entre la naturaleza, entre los colores,
entre cosas que no son materia orgánica. Por eso le decíamos: ¿ves cuántas
cosas te preguntaste y cuántas cosas te respondiste?, esa es la biología
nuestra de cada día.
-Quiere decir que si hay curiosidad hay interés.
Sí, absolutamente, hay curiosidad en la gente y en los chiquilines porque
quieren saber, quieren preguntarse y quieren encontrar respuestas, que
como docentes nosotros tendríamos que buscar. Es un gran desafío pero
no creamos que los alumnos no se preguntan, capaz que lo que no se están
preguntando es lo que nosotros queremos que se pregunten. Yo como
profesora tengo un programa para cumplir, capaz que el alumno no se está
preguntando eso. Yo puedo dejar el programa y puedo buscar la respuesta
a lo que ese alumno quiere, buscar, guiarlo, seguirlo, ¿Por qué tiene que ser
que el alumno en primer año se pregunte sobre la célula,?, ¿qué tal si en
primer año de liceo se pregunta sobre la genética, si evolucionan los seres
vivos?, y hay que decirles no, espera, hasta tercero o cuarto no te voy a
poder dar respuestas.
Los profesores interactuando con algunos presentes, hablaron sobre el
fenómeno de la vida, que resulta siempre como el mayor de los milagros.
La constante fue admirarnos nuevamente de seres tan extraordinarios en el
avance también en la biología, como Leonardo da Vinci nacido en 1452,
pasando por tantos otros científicos de distintos siglos. Aun para neófitos la
biología nos resulta una invitación para seguirnos preguntando cosas, en
cuánto hemos realmente avanzado para saber de dónde venimos y hacia
dónde vamos.
Y.S.

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