Allí estaban las cartas y los jugadores. Hugo, como hace…tantos años, llegó con su acostumbrado optimismo la tarde del martes a su querido rincón de la calle Cervantes. Sus compañeros del Comité ya habían barajado una primer mano, es que esta jugada nunca la hubiese esperado. Cuando tiró de la tela sobre la pared, sus ojos no daban crédito, sobre una cuidada pieza de madera pudo leer Sala de Truco Hugo Hernández. Luego de la sorpresa, la emoción, el aplauso, la familia y llegaron las felicitaciones. Desde la actual directiva del Comité Pedraja y Zunino asistieron al sorprendido Hernández, argumentando que esta era un merecido reconocimiento en vida, como el realizado al recordado Coco Muñoz socios y miembros desde hace tantos años. Hugo afirma que este Comité de Jubilados es su segunda casa y desde el año 92, cuando se hizo socio, siempre ha estado acá, ahí o allá y que nunca ha tenido un problema, y si bien se sintió sorprendido agradece el gesto de haber colocado esa placa con su nombre. Este Comité, sea con una lista sea con otra, con una y otra directiva, siempre los ha considerado sus amigos, como a esta última comisión a quienes conoce hace muchos años. Reitera que en definitiva, lo que quiere es a esta casa, al Comité de Jubilados con todos los que pasaron y los de ahora, ya que guarda los mejores recuerdos de aquellos compañeros que ya no están. “Hasta que Dios diga basta aquí estaré”, dice Hugo Cuenta que luego de jubilarse, un compañero de trabajo, Hector Silva, lo invitó a hacerse socio y desde entonces sólo contadas veces y por fuerza mayor no ha venido a su querido Comité. Sobre la chanza de sus compañeros sobre lo bien que puede jugar al truco, remarca con toda picardía que está rodeado de mentirosos, y recordó una de las tantas anécdotas de sus mesas de truco, cuando un compañero le robó 20 tantos y les ganó el partido, otros quienes cantan sin mirar la muestra, el “tramposo” amigo de las cartas ríe divertido Hugo. El truco se juega entre amigos, compañeras y aunque casi siempre es masculino tiene sus excepciones, señala Hugo, porque tiene una amiga que juega muy bien, con la que también se han planteado desafíos de jugarle y ganarles a los mentirosos, señala con especial sentido del humor. Vino desde Trinidad, Flores, pero recaló en Santa Lucía a la que también menciona como su segunda ciudad desde hace 60 años, los mismos que lleva de matrimonio. Hugo orgullosamente muestra el reconocimiento a su familia, que también se arrimó a compartir su sana alegría. Allí dejamos a Hugo con los suyos, las cartas y los tantos, pero por sobre todo con el agradecimiento pintado en los ojos, porque es importante sentirse premiado por ser fiel y constante. La actual directiva del Comité de Jubilados agradeció al Municipio de Santa Lucía por haber reparado la vereda y agregó que se vienen muchas actividades hast el mes de junio cuando se realicen las elecciones.
Y.S

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