una idea de Alfredo Valdez Rodríguez

Suplemento de El Pueblo, Las metafísicas diurnas del mundo natural: la luz en la quinta Capurro, el empedrado de Roosevelt, el sol detrás de la finca de los Merialdo

 

Rodolfo Torres

Caminos de Valencia III

Miquel Navarro es un pintor y escultor español. Nace en Mislata (Valencia), en 1945. Además sigue viviendo en el mismo barrio donde nació. Desde su estudio de la Morería ha proyectado su arte hacia los cinco continentes.

Realiza su formación artística en la Escuela de Bellas Artes de San Carlos de la ciudad de Valencia. En 1973 expuso su primera ‘Ciutat’ con barro. Posteriormente comenzó a utilizar el hierro, ya que le permitía realizar esculturas más grandes y resistentes. En 1980 realizó su primera exposición en Nueva York, posteriormente le siguieron París, Berlín, California, México, Florencia, entre otros lugares. También en 1989 hizo la escenografía para dos obras de teatro. El escultor creció en un paisaje salpicado por huertas y modestos complejos industriales. Desde niño, sin embargo, sintió una fascinación especial por la gran ciudad, que descubrió en los cómics, las fotografías y las películas que caían en sus manos. Formado en la Escuela de Bellas Artes de San Carlos de Valencia, el artista, de 70 años, aglutina en su estudio el trabajo de los últimos 50 años, lo que le convierte en uno de los creadores más prolíficos y longevos de la escena artística española. Miquel Navarro parte de la conciencia de la crisis de lo urbano, que remite, ciertamente, a una crisis más general de la representación de la contemporaneidad. Desde comienzos de los años 60, el escultor, Premio Nacional de Artes Plásticas, manifiesta su interés por la ciudad, utilizando al comienzo, para levantar sus urbes, materiales cerámicos, muy ligados a su tierra, para posteriormente pasar al zinc, el hierro, el acero y el aluminio. Una ciudad, una metrópoli, en la que Navarro siempre ha percibido un sinfín de paralelismos con la compleja maquinaria del cuerpo humano, motivo también presente en muchos de sus dibujos y lienzos.

 

 

La Madriguera presenta

Para leer he nacido

‘-Título: Oración/Autor (es): María Moreno/Sello: LITERATURA RANDOM HOUSE «Somos muchos los que consideramos a María Moreno la mejor cronista argentina de todos los tiempos y una de las voces documentales más lúcidas de la lengua, entre otras hipérboles razonables.» Jorge Carrión, The New York Times Título: La llamada de la tribu/Autor (es): Mario Vargas Llosa/Sello: ALFAGUARA “Relata la evolución de la idea socialista desde el instante en que el historiador francés Jules Michelet, intrigado por una cita, se puso a aprender italiano para leer a Giambattista Vico, hasta la llegada de Lenin a la estación de Finlandia, en San Petersburgo, el 3 de abril de 1917, para dirigir la Revolución rusa.” Título: Retratos/Autor (es): Truman Capote/Sello: LUMEN Es difícil encontrar un observador tan agudo de su época como lo fue Truman Capote. Su increíble ojo para el detalle, ya fuera para describir a la alta sociedad neoyorquina o a los asesinos más despiadados de Kansas, lo convirtió en un maestro del reportaje y de la no ficción. Esta colección reúne, en orden cronológico, todos los ensayos que Capote escribió en vida de personajes tan emblemáticos como Charlie Chaplin, Pablo Picasso, Elizabeth Taylor

 

Ahora no me conocés|
Los músicos

 

Ahora no me conoces de la edición anterior Olga Rodríguez, los hnos. Bonizzi y Dárdano (Susana López)

 

Daniel Da Rosa / Serie Mínima

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No supo cómo cayó. Recuerda haber dado tantas volteretas como una rueda de carro en una bajada de loma. Cuando se detuvo quedó boca arriba, viendo como el cielo se le caía encima. Se sentó lentamente tratando de escuchar el ruido de algún hueso roto. No sintió nada más que el acomodo de los hombros sosteniendo su cuello. Sin embargo se tocó su joroba en la espalda y suspiró desilusionado: su cuerpo seguía igual.

 

 

 

Felix Montaldo

Personas que abrieron caminos nuevos Osiris Rodríguez Castillos 

 

Uno de los poemas de esta obra, titulado “Décimas de Jacinto Luna”, sería musicalizado en forma de milonga e interpretado por varios cantores entre los que se destaca la versión de Alfredo Zitarrosa de 1968 con el título “Decimas a Jacinto Luna”. Transcribimos ahora este poema en la versión publicada en “Grillo nochero” en su edición de 1979. “No pregunten de a’nde soy; vengo del tiempo aparceros, y ni los mismos senderos comprenden pa’donde voy. Voy tiempo arriba, y estoy resignao a mi destino de andar siempre peregrino durmiendo sobre mis garras, y despertando guitarras a la orilla del camino… Esta obra nunca fue representada en teatros, pero en el momento de su aparición fue elogiada por Elías Regules (hijo) quién destacó el nivel de calidad de su poesía como expresión de las tradiciones orientales continuando la idea de su padre y otros trovadores nativistas. Más adelante fue calificada como “la más importante obra poética del teatro uruguayo” por las investigadoras Abril Trigo y Graciela Miguez, en su trabajo llamado “Indice crítico del teatro uruguayo”, publicado por la Universidad Estatal de Ohio; también la consideraron “un mojón fundamental en el estudio evolutivo del tópico del caudillismo y las guerras civiles”. En 1957 viajó a Tandil, ciudad argentina situada en la Provincia de Buenos Aires, patrocinado por el Ministerio de Instrucción Pública y por el diario “El País”. Allí estudiaría las costumbres típicas del hombre de campo argentino, lo que le daría elementos para escribir para dicho diario una serie de artículos bajo el título de “El Gaucho: generalidades sobre usos y costumbres”. El material estuvo pronto para su publicación en 1961. El poeta oriental se presentó en la mencionada ciudad , vestido con el atuendo que usaba el gaucho oriental en 1825 y su caballo arreglado de igual manera. Participó en actividades nativistas y recitó sus poemas en Radio Azul, de la localidad del mismo nombre. Allí estrenó unos versos titulados: “Trote corto y poncho negro”, escritos poco antes de salir de viaje, donde se aludía a la nostalgia y tristeza que produce la partida. “Cuando salí de mis pagos se puso a llorar el tiempo, y envolviéndome en el poncho le hice ‘adiós’ con el chambergo… Agatas venía clariando cerré pinchos a mi overo y me juí como la noche: trote corto y poncho negro… -Al coronar la cuchilla se puso a llorar el tiempo, y me juí como la noche: trote corto… y poncho negro!-. En ese viaje también participó del Congreso Tradicionalista Argentino realizado en la ciudad de Tucumán. Intento de filmar una película A comienzos del año 1959 comenzó a implementarse un proyecto para filmar una película basada en la novela “Ismael” de Eduardo Acevedo Díaz, que narra una historia de amor en el marco de la revolución artiguista. Osiris sería asesor histórico, supervisor del vestuario masculino, de las escenas con movimientos de caballadas y de conseguir a gente de campo para que actuaran como extras. Además tenía a su cargo el libreto y la composición de cinco canciones según el contrato con la empresa cinematográfica Puma Films. La película era una coproducción italo-uruguaya. Por Uruguay intervino la empresa Puma Films. El director sería Goffredo Alessandrini, cineasta nacido en Egipto y nacionalizado italiano. Obtuvo importantes lauros por sus películas, particularmente en las décadas de 1930 y 40. Se casó con Anna Magnani. Como protagonista principal contrataron a John Derek (actor y director norteamericano) que haría el papel de Ismael, pero luego renunció y, en su lugar, lo adjudicaron al entonces popular actor italiano Ettore Manni. Pese al nivel de calidad de los cineastas contratados, el proyecto fracasó y sus impulsores tuvieron que abandonarlo. Hubo varios factores adversos: Se atrasaron los rodajes de exteriores por problemas con los extras, lo que complicó a los actores europeos que no podían cumplir otras actuaciones ya pactadas en razón de esos atrasos; luego las inundaciones de abril de 1959 impidieron las tomas al aire libre, esenciales en este tipo de películas. También pudo haber influído el desconocimiento y la incomprensión por parte de los cineastas extranjeros acerca de las tradiciones y la idiosincracia sudamericanas; la referencia más cercana que tenían eran las películas de cowboys. A esto se sumó el hecho de que la empresa Puma Films había acumulado importantes deudas. Aparentemente, no se habrían conservado los rollos filmados.

 

 

Rodolfo Fuentes

Una fracción de segundo, un espacio, una imagen.

“Creo que, en la mayoría de los casos, lo que el artista dice sobre lo que hará o sobre lo que ha hecho es una declaración inadecuada y poco significativa.La cosa es la obra misma, y en cierto sentido al artista no debe preguntársele sobre la filosofía de vida en la que basa su arte.Su obra es esa base. La obra es la cosa misma. Paul Strand, 1974 La fotografía que conspira no es aquella que manipulada torpemente, pretende manipular al espectador. Es la que siendo esencialmente imagen, conspira, conmueve, desconcierta. Puede parecer dogmático (porque lo es) pero reivindico lo de particular que tiene la fotografía por sobre los pretenciosos experimentos de montaje, escenificación, decoración y otros adornos con se pretende “enriquecer el lenguaje”. Una fracción de segundo, un espacio, un sujeto, una imagen. Cada fotografía que se muestra es de por sí un ejercicio intelectual abstracto y definitivo. No es una “via de acceso” a nada que no sea el vínculo que pueda establecer cada imagen entre el fotógrafo y el espectador. Se pueden juntar fotografías que “digan” cosas parecidas (a criterio de quien las junta, claro) pero también se pueden juntar diversas verduras para hacer un puchero. La suma de las partes no tiene que ver con estas, sino con el hecho de haberlas cocinado juntas. Un conjunto artificial, arbitrario. Cuando uno fotografía con un propósito discursivo, está circulando por la vía rápida de esta forma expresiva. Al atribuirle una gramática, una sintaxis a lo visual, se desnaturaliza su identidad, se convierte la posibilidad interpretativa inherente a la imagen en un vehículo literario. Es imprescindible distinguir entre la fotografía y la herramienta fotográfica. La fotografía es –cuando es– un caudal expresivo que comienza en con el encuentro cómplice en una línea de tiempo, de un recorte caprichoso de lo que la luz revela como realidad y culmina en objeto bidimensional como único resultado vincular. La herramienta fotográfica, por su parte, es la técnica y parafernalia que nos permite registrar hechos, lugares, artefactos y narrativas, siempre provenientes de otro estadio creativo, de una disciplina ajena al hecho fotográfico. (Rodolfofuentes.blog)

 

Todos los pianistas de cine mudo saben que el efecto más contundente siempre consiste en dejar de tocar. S.B.

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