El paisaje definitivamente cambia con estudiantes en la calle, pero los horarios de la escuela son los que más marcan la rutina de las familias, con padres en las entradas y salidas de los centros escolares.
Desde el jueves 1º las calles de Santa Lucía también volvieron a lucir con escolares, jóvenes, con sus algarabías, sus cargadas mochilas y el infaltable celular, que acompaña cada minuto de sus vidas. 
El ingreso al primer año de escuelas es muy especial, porque brinda esa sensación de que nuestros bebes crecen y comienzan a tomar su propio camino, pero también significa un despegue para los más grandes que comienzan a despedirse de su infancia, al iniciar Ciclo Básico.
Para los niños, el cambio de maestra, de compañeros o el reencuentro con otros, los profesores, han sido la constante y los nervios de los más chicos, junto al esmero de la túnica y la moña para ese primer día de escuela.
Hay que apuntar que junto a esta alegre realidad que mueve al país, también vuelve el ritmo frenético de entradas y salidas de los centros escolares. Motos y vehículos que no siempre circulan o realizan maniobras correctas, niños en bicicleta, lo que significa un desafío al compromiso y a la conciencia para ese desordenado tránsito que sigue caracterizando a Santa Lucía.
El Consejo de Educación Inicial y Primaria (CEIP) emitió un comunicado en el que detalla que comenzaron las clases 86.930 alumnos de educación inicial y más de 250.000 de primaria, más de 25.000 maestros y 5.000 auxiliares en 2.334 escuelas en todo el país.

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