COMENZÓ A TRABAJAR WANDERERS
MARIO CALERO DIRIGIRA
LA CATEGORÍA SUB 15
Después de 34 años César Mario Calero volvió a pisar los vestuarios del Parque Marcelino Briano, Calero se había ido del club a fines de la temporada 1984 luego de consagrarse Campeón del Campeonato Eduardo Martínez Monegal con Wanderers.
Tuvo un largo periplo por distintos países como jugador, se fue a Ecuador, volvió para jugar en Progreso de Montevideo, de ahí se fue a Guatemala donde estuvo muchos años como jugador, una vez colgados los botines, se preparo como entrenador, cargo que también desarrollo en Guatemala, hace unos años que volvió a su ciudad natal Santa Lucía, y hoy tiene la oportunidad de trabajar en el club que lo vio nacer futbolísticamente.

Entrevista a Mario Calero, técnico de la categoría Sub 15.
E. P. – Recuerdo que cuando volviste a Santa Lucía estabas un poco ansioso por volver a Wanderers, a realizar alguna tarea, estabas un poco desanimado en aquel entonces, pero siempre la oportunidad se presenta.
M. C. – Cierto, todo empieza a raíz de que uno, en todos esos años en el fútbol, tanto como jugador y después como entrenador, y de un momento a otro que quede todo saturado personalmente. Era lógico que después de situaciones difíciles que tuvo que pasar, y dedicarse al trabajo de pleno en otras actividades, porque hay una familia por delante, el tema del fútbol pasó a un segundo plano, pero está con esa pena de no poder volver a las canchas. Pasaron cuatro o cinco años para que volviera de alguna manera. Wanderers me abre las puertas otra vez para poder llevar a cabo mi trabajo en otra situación, que ahora es como entrenador de la categoría Sub 15.
Vamos a tratar de inculcarle a todos los gurises los conocimientos que uno ya tiene y tratar de no solo formar jugadores de fútbol, sino también muy buenas personas, algo planteado por los dirigentes.
E. P. – ¿Recordás el año que te fuiste de Wanderers?
M. C. – Me fui finalizada la temporada del año 1984. Wanderers había salido Campeón del Campeonato Eduardo Martínez Monegal.
E. P. – 34 años pasaron para que volvieras. ¿Qué significa hacerlo luego de tantos años?
M. C. – Me dio mucha nostalgia ahora volver a pisar los vestuarios, uno tiene recuerdos imborrables en la memoria, muy gratos, inolvidables, pero mientras que la vida continúe hay que tratar de hacer el esfuerzo para que esta institución, que ya es muy grande, tratar de mantenerla en ese sitial, entonces nos ocuparemos de tratar de formar a futuros futbolistas, no sólo de Wanderers sino para que triunfen a nivel profesional, también.
E. P. – ¿Futbolísticamente, qué propuesta practicarán tus dirigidos? Estuviste muchos años jugando en Guatemala, Ecuador, Costa Rica. ¿Con qué idea te quedas, la foránea o la nuestra?
M. C. – Si bien siempre se rescata algo, porque todo el tiempo uno como entrenador siempre está aprendiendo constantemente, en este caso me va a tocar dirigir una categoría juvenil donde la palabra lo dice, que es formativa, que asimilan rápidamente, ese paso del fútbol del interior a Montevideo que no tuvimos los jugadores jóvenes de nuestra época, que a veces no sabíamos hablando genéricamente, pararnos dentro de una cancha de fútbol. En estos tiempos que corren las cosas han cambiado, ya no es tan dramático, debido al trabajo concienzudo que hacen los equipos del interior con sus formativas, entonces, esta gran diferencia que hay ahora en el fútbol mundial en cuanto a las formativas se han ido acortando aceleradamente, por lo que ellos no sufren tanto el gran cambio.
Ya saben lo que es pararse con un 4- 4- 2, 4 – 5- 1, y así sucesivamente con las distintas disposiciones tácticas. Todo ese tipo de cosas es lo que nosotros queremos tratar de enseñarles a los jóvenes y que el objetivo no es meramente el resultado material por conseguir una copa más, sino fundamentalmente de formar jugadores que estén fundamentados y sean mejores personas.

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