El domingo estuvo mandado a hacer para esta actividad en la Quinta Capurro, que volvió a convocar a decenas y decenas de familias.
En la Quinta estuvieron exponiendo treinta artesanos de distintas técnicas, todos ayudándose entre todos en una convivencia pacífica, como señalaba por allí un emblemático cartel con la leyenda Amor y Paz, recordando aquella época de los años 60, indicó Aníbal.
Podía percibirse un ambiente muy familiar según la coincidencia general, todo un lujo, entre gente diversa festejando precisamente la diversidad.
Se agregó que este tipo de actividad lleva mucha organización, donde siempre hay tres o cuatro cabezas que planifican y cada uno se va ocupando de distintas áreas, lo burocrático, la tecnología, la comunicación.
Aníbal, viejo conocedor de artesanos y de distintos enlaces en la comunidad, fue como el coordinador general. Junto a Antonella Monzeglio se logró colectivamente que esta jornada Somos Diversidad fuera un éxito, a la que se acercaran muchas ideas, porque lo importante es hacer y no negarle a nadie el espacio a manifestarse como quieran, dentro de las correctas normas de urbanidad, reafirman .
«Estamos muy contentos, muy felices, porque se logró lo que nos habíamos propuesto, se tocaron temas muy interesantes sobre la diversidad con los distintos exponentes, una preciosa comunidad de artesanos y artistas. La verdad estoy lleno de emoción porque cuando la meta está cumplida, uno se siente bien»… «cuando las energías del universo conspiran para que las cosas vayan bien, las cosas salen bien…», expresa textualmente Aníbal Jorge.
Consultados algunos de los artesanos, todos se manifestaron felices de ser convocados para esta nueva oportunidad. La creativo, lo reciclado, es un denominador común en estos artesanos, cuya mayoría han aprendido oficios en la Casa de la Cultura. En esta oportunidad, descubrimos nuevos emprendimientos, como productos alimenticios para beganos.
Los músicos le agregaron la salsa especial. cada uno con su instrumento lograron contagiar a chicos y grandes, que disfrutaron sentados en el pasto y con el mejor telón de fondo: postales vivas de la Quinta Capurro. Desde madera, cueros, lanas, hilos o metales y distintos materiales, como plásticos, que vienen exponiendo en diversos escenarios, los artesanos de Santa Lucía han formado una comunidad con sueños a concretar.
Dentro de esos sueños, sigue estando un lugar propio que los albergue todos el año, además, el que se les tenga en cuenta para paseos como Plaza España tan concurrida por las familias, al reunir varias virtudes como la proximidad de la ruta, la parada, como para que no sólo la disfrute gente de la ciudad sino también quienes van de paso.
Aníbal manifiesta además, cierta preocupación por el silencio hacia la conmemoración de los 235 años de Santa Lucía, cuando apenas falta dos meses. Si bien las autoridades informan que está todo organizado, se tiene que consultar a la gente de Santa Lucía, una mesa con el alcalde y los concejales no puede decidir por veinte mil habitantes, sentenció. Se reclama una reunión donde estén presentes instituciones, organizaciones, que son más de setenta en la ciudad. Además, los artesanos proponen el interesante aporte de recuperar los diez monumentos del parque, para la fiesta a realizarse, algunos que pueden pintarse, otros que podrían ser recuperados. Santa Lucía tiene idóneos en pintura, escultura, limpieza, como en árboles y plantas, ya que se cuenta con la colaboración de la Quinta Capurro. A raíz de esta movida, también se proyecta un parque temático que desde hace alrededor de seis años se viene hablando entre herreros y escultores, para representar animales y plantas autóctonas, que serían unas diez a quince piezas para colocar en el parque, pero lo que será decidido por el municipio.

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