El anuncio de que podría haber petróleo en Uruguay, generó de todo, más que nada a nivel de redes sociales.
Los usuarios volcaron en ella su alegría, su temor, expectativa pero también su desconfianza en el anuncio y por supuesto, no podía faltar la suspicacia que caracteriza al uruguayo.
Nuestro terruño ha dado tantas alegrías desde su hermosa y fértil, tierra que nada hace pensar que no hay petróleo. Por qué no? Claro que en momentos en que se puede pensar en cambiar la matriz de la energía, es un anuncio que quizá esté fuera de tiempo. Pero no por eso es menor saber que se cuenta con una riqueza natural tan codiciada y que tan bien haría a las arcas que, dada la carga impositiva que poseemos, deben estar muy bien aunque tal vez no se refleje en la calidad de vida.
Volviendo al tema, tenemos varias aristas a considerar. Cómo y quién lo explotaría, qué tipo de acciones implica el hallazgo, qué sucede con el lugar, tiempo y espacio en que se encuentre, etc,
Y lo fundamental, cómo repercutiría eso, de ser real, en la calidad de vida de todos nosotros.
Esto nos preguntamos los ciudadanos de a pie que solamente trabajamos y pagamos impuestos sin tener injerencia en las decisiones de gobierno. Sin embargo, a nivel de la Cámara de Senadores, el Partido Nacional hizo oír su voz. El senador Alvaro Delgado se hizo varias preguntas. «El anuncio tan preliminar que hizo la empresa coincidió con una solicitud de ampliación del plazo para conseguir inversión. Me sonó raro que el primer anuncio fuera una cosa muy preliminar. No voy a atribuir intenciones, pero estamos preguntando si se sabía eso», explicó Delgado a El País.
A partir de esto, generó un pedido de informes que está dirigido a Ancap, empresa monopólica de los combustibles en Uruguay. Se podrá disentir o concordar con el pedido. Pero lo que no se puede es hacer un anuncio con bombos y platillos, luego bajarle el tono para luego, navegar en un mar de incertidumbres inconclusas.
Nos gustaría saber. También nos encantaría que se dieran a conocer los términos del acuerdo con UPM que se hizo a puertas cerradas pese al pedido constante del líder del Partido Nacional Luis Lacalle Pou. La clase política debió ser parte del proceso y conocerla. Ahora sólo quedará esperar que sea beneficioso para el país. Porque llorar sobre la leche derramada ya no tendrá sentido.

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