Fue hace poco más de seis años. El 11 de marzo de 2011 tuvo lugar un terremoto seguido de un tsunami en la costa Este de Japón. Provocó el peor accidente nuclear de este siglo, de nivel 7 en la escala. Es sólo equiparable al accidente de Chernobil, ocurrido 25 años antes en Ucrania, en abril del año 1986.
El desastre en Japón, fue en la Central Nuclear de Fukushima. Diseñada por la General Electric, se inició su construcción en 1967 y su funcionamiento en 1971. Con seis reactores nucleares estaba entre los 25 mayores complejos atómicos del mundo. Fue construida y gestionada por la compañía japonesa TEPCO. Si leemos varios de los informes sobre cómo se sucedieron los hechos, cabe preguntarse ¿porqué colocar este desastre en la categoría de delito? Aparentemente todo lo ocurrido fue debido a fuerzas naturales incontrolables. Veamos.
Cuando se inicia el terremoto, de magnitud 9 en la escala sismológica, estaban operando los reactores 1, 2 y 3, mientras que los otros tres estaban en corte por una inspección. Iniciado el terremoto automáticamente se apagaron los reactores que estaban funcionando, por lo que cesó la producción de electricidad. La planta puede utilizar la electricidad del tendido eléctrico externo. Pero la red estaba dañada por el terremoto. Los electrógenos con motores diesel, comenzaron a funcionar normalmente aportando la energía eléctrica necesaria para mantener la refrigeración y el control de la planta. Cerca de una hora después, cesó la actividad de los electrógenos por la invasión del agua del mar por el tsunami. La inundación anuló varios sistemas de emergencia y la planta y sus reactores quedaron fuera de todo control. La detención de los sistemas de refrigeración fue seguida por fusión del núcleo de los tres reactores activos y una explosión del Hidrógeno almacenado. Se emitieron gases al exterior (con cantidad indeterminada de partículas radiactivas) para reducir la presión en sus recintos de almacenamiento.
Se detectaron daños en el tanque de contención del reactor 2 y varios incendios en el reactor 4. El reactor 3 empleaba un combustible especialmente peligroso denominado Mox (mezcla de Uranio y Plutonio). Se evacuó la población en radios cada vez más amplios, de 20, 30 y 40 kilómetros sucesivamente, ante el temor de afectación por las radiaciones. En cada etapa del desastre los trabajadores estuvieron expuestos a altas dosis de radiaciones. Hacia fines del siguiente mes (marzo) la labor de los operarios estaba dificultada por los altos niveles de radiación: – agua de las instalaciones con radiactividad cien mil veces por encima de lo admisible, el nivel de yodo radiactivo en el agua de mar cercana a la central era 1850 veces mayor que el límite legal. También se detectó Plutonio fuera de los reactores. En Tokio el agua corriente mostró altos niveles de yodo radiactivo en los domicilios. La leche y las espinacas producidas en la región también tenían altos niveles de radiactividad. En la semana siguiente a la explosión se detectaron partículas radiactivas procedentes de Japón en California (USA) y unos días después en Finlandia, aunque se descartó que hubiese niveles peligrosos.
En Seguridad Industrial el accidente se considera previsible, ¿el de Fukushima lo era?

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