El Frente Amplio viene organizando distintas recorridas a nivel nacional con los cuatro vice presidentes, con la anuencia de su presidente Javier Miranda, en esta oportunidad acompañando con una mirada canaria, indica Mariano Bianchino presidente del Frente Amplio por Canelones. Agregó que estos encuentros son un pretexto para hablar de política, cuál es el estado espiritual de la izquierda en Uruguay y en América Latina, cuál es el estado de la situación y la coyuntura histórica del hoy. Además, Bianchino resaltó como importante plantearse sobre desafíos y pensar la sociedad como seres perfectibles y como ser mejores desde el punto de vista político intelectual, ético, para intercambiar y aprender.
Dialogamos con Mariano Bianchino.
-¿Es tiempo de hacerse un autoexamen en el FA?
El examen debe ser permanente por los seres humanos en general, en particular para quienes nos dedicamos a la política. La política en todo el mundo es cada vez más profesionalizada, más específica, y como decía Seregni, que no llegó a ver al Frente en el gobierno, «ojo con el olor del queso». Creo que desde que algunos percibimos salario por trabajar en política, se requiere de un autoexamen permanente, primero frente al espejo porque no estamos inoculados de vanidades ni de eventuales desvíos, pero también para pensar en colectivo. De todos los compañeros que están hoy acá de la Coordinadora, vienen uno o van dos a la Mesa Política, pero a mi me gusta mucho poder escuchar el conjunto de compañeros de distintas agrupaciones y comités del FA.
-¿Coincide en que éste es un momento difícil para la izquierda uruguaya?
Es un momento difícil yo creo que para América Latina toda, pero tenemos el deber y la obligación, no sólo de hacer autocrítica, eso sin duda y fundamentalmente, sino y también salir a explicar con la ciudadanía de forma sencilla y concreta cuáles son los dos modelos de país. Basta mirar a la vecina orilla cómo la gente se suicida en Argentina porque aumenta un 400% el gas o se le quitan los subsidios a las tarifas de energía eléctrica y la aumentan un 300%. Cómo, además, se criminaliza la protesta social desde Milagros Salas pero también la presidenta de Madres de Plaza de Mayo estuvo detenida, donde se le quitó por este tema que está instalado también en el Uruguay de una suerte de egoísmo colectivo, donde pasamos de pedir en un clamor popular por trabajo en el 2002, 2003, 2004, a ganar más y a vivir mejor, cosa que está bien. Aunque las izquierdas estemos plagados de errores y aunque no estemos inoculados contra la corrupción o contra algunos que puedan cometer algunos actos, todos estamos en riesgo.
Creo que la tentación forma parte de la condición humana, hay que ver en concreto un gobierno de pocos para muy pocos que son los que gobernaron siempre, los hijos de los nietos, de los bisnietos de los que tienen las calles y los monumentos de este país, o tratar de ser un gobierno imperfecto pero con todos, con los que trabajan, con los que estudian, con los que producen, con los que invierten.
– Hoy la sociedad uruguaya tiene serios reclamos por bajos salarios y por una desocupación preocupante.
El salario real en términos comparativos, en 12 años creció en el Uruguay, eso no tiene necesidad de autobombo ni de ponerse cocaradas, forma parte de un proceso, así como la formalización del trabajo. El acceso formal a la salud, que es la primera vez que hay miles y miles de hijos de padres con Primaria incompleta que llegan a la Universidad y la terminan, por eso la educación también se masificó. Sí es verdad que se perdieron 40.000 puestos de trabajo en dos años. Sí es verdad que el propio concepto de trabajo producto también de la tecnología y de la sustitución que ésta produce en la mano de obra, son cuestiones a repensar en el futuro, pero eso a veces se hace desde un rol activo del Estado, liberando a las fuerzas del mercado. Se van a perder más puestos de trabajo, se va a seguir sustituyendo tecnología y además, el modelo anterior es un modelo liberal, aperturista, concentrador financiero y excluyente, es un modelo de capitales ficticios, no de gente que produce, pero también hay que proteger a esas personas que se levantan todos los días temprano y que deben tener un amparo en el Estado.
-Pero tenemos un país muy caro, con una inflación que nos está marcando.
La inflación no la mide usted, ni la mido yo, ni tampoco la mide el gobierno porque utiliza las cifras que los distintos institutos económicos elaboran sobre la inflación. Sí es cierto y lo reconozco y toda la vida lo e defendido públicamente, que este es un país caro, porque creo es necesario un mayor control de los precios. Para que exista un mayor control de los precios, según mi humilde opinión, no alcanza solo con el gobierno haciéndolo, sino que es preciso que la sociedad se involucre y tome en cuenta que no puede pagar, por ejemplo, una pasta de diente lo que la paga, ni permitiendo las intermediaciones, ni sentarse a esperar. Creo que deberíamos generar también otro tipo de economías cooperativas y de otra índole, donde primara la solidaridad por sobre la competencia y donde no nos viéramos como individuos aislados a la hora de comprar un producto. Yo creo que en estos años el país mejoró, pero también es cierto que muchos se han hecho muy, muy ricos y además que han sido muy poco generosos y poco solidarios con el país. Cada vez que se quiere decirle, mira que te voy a sacar un poquito para distribuirle a un maestro o a un policía, forman opiniones en los medios de comunicación y piensan que sólo somos una máquina de derrochar fondos del Estado, eso es parte del juego.
– Se acusa al gobierno del FA que el rico se hizo más rico y el trabajador quedó desprotegido.
Lo cierto es que se bajó la indigencia, la mortalidad infantil a límites históricos en el país, se llegó a una taza de empleo que no la tuvo ni siquiera el neobatllismo en ese mito del Uruguay dorado de los años 50, donde el salario real y la taza de ocupación era bastante menor que ahora. Y también creo que con justa razón hay una molestia por parte de un sector importante de la clase media, que hace 10 años se iba a España o que tenía un hijo en Francia o en EEUU o que había tenido que vender la casa en la playa porque el IRPF era alto. Yo concuerdo en que hay que aflojarle la cincha a la clase media, habría que grabar realmente al gran capital, pero para eso hay que tener una conciencia nacional definida en que debe ser así, porque también los capitales son volátiles. El problema es muy complejo porque si se les pone muchos impuestos a los grandes capitales, dicen muchas gracias Uruguay se van a otro lado y se pierden fuentes de trabajo o sea que no hay soluciones mágicas. Sabemos que el mundo ha cambiado en estos años, el país ha cambiado, nosotros mismos hemos cambiado y en aquellas cosas que cambiamos para peor hay que corregirlas, para eso estamos haciendo también estas recorridas para el intercambio entre frenteamplistas.

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