El pasado martes 18 el Club Atlético Budapest festejo en su sede social sus primeros 63 años de vida social y deportiva.
Unas 100 personas acompañaron a la joven Comisión Directiva que preside el Sr. Horacio Salvioli, ex dirigentes, jugadores, e hinchas.
Muchas anedotas se recordaron, más de un partido, fundamentalmente aquellos que fueron parte de las campañas 83 – 84.
Allí dialogamos con Santiago Pereira el hijo del «Cabeza» Pereira, a Santiago lo habíamos perdido, nos quedamos con la imagen del gran jugador que era junto Angelo Palesso en la sub 15 de Wanderers y la Selección de Canelones, han pasado algunos años, pero es grato verlo en el lugar y el día en el cual el viejo hubiera estado.
También lo hicimos con Mario Cuenca, nos habla como si recién hubiera terminado el partido, muy emocionado luego de un gran triunfo como ante Libertad, si hasta casi me tranca y todo, le falto llorar, cuando me cuenta sobre la lesión que lo dejo fuera justo en semifinales, han pasado los años y el Mario para los del barrio imaginariamente aún está jugando, mordiendo el pasto por el dolor que le causo la lesión o quizás más doloroso por haber quedado afuera en las instancias finales.
Por último con el presidente, ple torito de alegría por la respuesta recibida del parte del público, socios y amigos del club, lleno de proyectos e ideas, para que el buda resurja con más fuerza que nunca en el nuevo barrio.

Entrevista a Santiago Pereira.
E. P. – Me alegro de verte después de tantos años.
S. Pereira – Gracias, igualmente.
E. P. – La última referencia e imagen tuya que tengo es aquel muy buen mediocampo que hacías con Angelo Palesso en la Sub 15 de Wanderers y la Selección de Canelones:
S. Pereira – Año 1998, el técnico en Wanderers era el «Tuca» Alfaro, después con el «Canario» Delgado en la Selección Sub 15 de Canelones.
E. P. – ¿Qué recuerdos te quedan de esa etapa?
S. Pereira – Los mejores, es más, seguimos juntándonos dos o tres veces al año con Fernando, Ángelo y toda la gente de esa selección, incluso hace unos días varios compañeros se juntaron en una comida, estuvo Zunino también. Con Ángelo hemos hablado varias veces que en el futuro y más allá de haber estado en varios planteles, esa comunión que se dio en aquel grupo no se ha vuelto a dar.
E. P. – De esa Selección, varios elementos fueron a equipos del fútbol profesional, a vos te tocó ir a Cerro, pero una rebelde lesión no te permitió seguir.
S. Pereira – Fueron por circunstancias de la vida y decisiones propias también, lo hecho está, entonces lo que queda son los buenos recuerdos.
E. P. – De alguna manera y no digo vinculado, ¿seguís viendo fútbol?
S. Pereira – Claro que sí, no le he practicado quizás como debería, pero me sigue gustando.
E. P. – ¿Viste a Wanderers en la Copa Nacional el año pasado o a la Selección Sub 15 o Mayor Campeona Nacional?
S. Pereira – Vivo y trabajo en Montevideo, el tiempo que tengo es muy complicado, pero gracias a los amigos estoy informado. Me alegra que Ángelo integre el cuerpo técnico de la Selección Sub de Canelones, estamos informados.
E. P. – Estamos en la sede de Budapest, que hoy conmemora sus primeros 63 años, donde tu viejo, el «Cabeza» Pereira, supo ser una de las figuras en un momento muy importante del club deportivamente.
S. Pereira – Papá jugó acá, tengo fotos de él con la camiseta de Budapest, tengo recuerdos también del vestuario, o sea, mi viejo me llevaba de chico, tanto a Budapest como cuando jugó en Ecuador. Son los recuerdos que tengo de niño, hoy estoy acá más que nada por él y por Horacio, que es el presidente del club, además sé que papa hoy estaría acá.

 

Entrevista a Mario Cuenca ex jugador de Budapest.
E. P. – Felicitaciones por el nuevo aniversario.
M. Cuenca – Muchas gracias, acá estamos con algunos compañeros de la época, con amigos de un club que tendría que estar más arriba de lo que está, tiene todo para en un futuro llegar a cumplir un ron importante en nuestra sociedad, porque la ciudad se esta expandiendo para esta zona. Es una cancha que no sufre problemas de inundaciones, como la padecen las de Wanderers y Santa Lucía, entonces, está en un lugar privilegiado, lo que pasa es que siempre tiene que haber gente dispuesta a trabajar.
E. P. – ¿Qué recordas de tu etapa en Budapest?
M. Cuenca – En los años 80 – 81 – 82 jugué en Oriental de Rodríguez, había dejado de jugar el al fútbol. En el 83 me viene a buscar el «Nolo» Berriel, ahí con un montón de muchachos nuevos como Ciro Apratto, «Pompa» Soria, el «Cuadrado» Ardoy, Clever Sagario, pero el equipo entre otros lo formaban Camilo, Juan Báez un defensa sensacional, después uno que le parecía que no podía jugar al fútbol pero tenía unos pulmones espectaculares que era el «Cabeza» Danilo Berti, jugaba de volante central, el «Negrito» Díaz centro delantero. Llegamos un montón de muchachos nuevos porque el «Nolo» arrimó un montón de gente. También llegaron muchos dirigentes nuevos en esa etapa, Sergio Umpiérrez, Heber Lanz, Esneldo Malacrida, Carlos Hernández, el «Perilla» Seni, hubo muchos jugadores y personas que se arrimaron en esa época a colaborar con el club.
E. P. – ¿Cuándo tú llegaste al club, la cancha estaba allá o acá?
M. Cuenca – Estaba donde hoy está el complejo habitacional, es decir, en su lugar original, el vestuario estaba frente a la cancha, por ejemplo.
E. P – En esa etapa se produce el cambio.
M. Cuenca – En el año 84 Budapest debuta en la divisional primera «A».
E. P. – ¿Qué recuerdos tenés de esa excelente campaña?
M. Cuenca – Fue una campaña espectacular, ese campeonato se jugó en dos series. Le ganamos a Libertad, tenía un cuadraso, entre ellos al «Pato» Guillén, que venía de jugar en un cuadro en México, la «Tota» Lugano padre, Andrés Del Río, el «Morrón» Sosa, «Pico» Umpiérrez, sin embargo nosotros le ganamos los dos partidos y clasificamos a la fase final. El recuerdo más triste fue la semifinal con Villa Nueva, jugaba un hijo de Luís Alberto Cubilla, un puntero muy bueno y goleador Cabrera, el «Tano» Bertochi, tenían un cruadraso. Primer tiempo 0 a 0, segundo tiempo voy a correr una pelota y siento que me pegan una pedrada de atrás, pero no fue eso, me había roto el tendón de Aquiles; ese partido lo perdimos 1 a 0, clasificó Villa Nueva, que jugó la final con Wanderers.
E. P. – ¿Íntimamente, qué significa Budapest?
M. Cuenca – Hoy están Santa Lucía y Wanderers en la ciudad, incluso jugué en Wanderers, pero no es lo mismo, los dos años que estuve en Budapest era otra cosa, más de barrio, más de amigos, quizás más familiar por el propio entorno que lo rodeaba.
Pero a veces nos juntamos en un aniversario y nos decimos: tenemos que hacer esto o lo otro, después nos olvidamos. Esto es el futuro de Santa Lucía por el entorno que se está generando en su área de influencia. Ojalá la comisión actual, que está trabajando muy bien, pueda en un tiempo no muy lejano apostar a algo que tenga que ver con el deporte.

Horacio Salvioli, presidente de Budapest.
E. P. – ¿Satisfecho?
H. Salvioli – Muy satisfecho, más que nada muy contento, nos sentimos apoyados, vino mucha gente a acompañarnos, la gente se va contenta y eso es lo que más reconforta y alienta a los integrantes de la Comisión Directiva.
E. P. – En esas conversaciones mano a mano que se han ido dando, ¿qué les han trasmitido los veteranos?
H. Salvioli – De que acá hay una historia, nos pusieron al día de muchas cosas que por ser dirigentes nuevos y jóvenes desconocíamos en parte, por ejemplo que la última vez que salió Campeón Budapest fue en el año 83, yo no era nacido, entonces vas escuchando historia, momentos, anécdotas y parte de esa historia el club hoy está presente acá. Nos vinieron a dar su apoyo, su aliento. Creo que una de las partes más emocionantes fue cuando Camilo Cuadra cuenta que Budapest se iba, desaparecía, le sacaban el lugar donde había nacido, la cancha, por cuestiones del progreso, y es cuando aparece un vecino de la zona, Carlos Romero, da en ese entonces una gran mano, habla con la familia Salvioli – Branda por el terreno, que a la postre donó la familia Salvioli – Branda, y que lleva en nombre de su hijo Jorge. Yo también tengo ese apellido y para mi es un honor estar delante de esta institución.
E. P. – Ustedes llegaron al club en un momento de transición, con muchas carencias, pero en pocos meses ha hecho bastante, me alegro por eso. También sabemos que una de sus aspiraciones es la iluminación del predio, un viejo anhelo del club.
H. Salvioli – Desde que llegamos al club está instalada esa idea, es un proyecto que lo venimos trabajando cada vez que nos reunimos. Queremos que Budapest tenga su cancha iluminada, acá no corremos el riesgo de las crecientes, lo que se haga queda acá, es un sueño de viejos dirigentes. Nosotros queremos convertirlo en realidad, sabemos que no es fácil, pero queremos que pase un auto o una moto por ruta 11 y llegue al ver la red lumínica encendida, señal de alguna actividad social o deportiva se está desarrollando.
Hoy por hoy, los demás cuadros nos están alquilando la cancha, le estamos dando una mano a la Selección Sub 15, que ha venido a practicar, juega la Senior de Budapest y la de Wanderers a veces, actividad hay.
E. P. – Feliz aniversario.
H. Salvioli – Gracias a ustedes, pero quiero agradecer a los compañeros también porque acá no soy yo solo, a la gente que colaboró para el día de hoy, socios y no socios, comercios, Panadería Victoria, Los 2 Carlitos, Supermercado Los Muchachos, Pipo Eventos, que nos dieron una gran mano.

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