Javier Pelufo, el profesor de danzas del Centro Cultural José E. Rodó, nos recibió entre clase y clase de baile en el local de la calle Legnani.

-Encontré un grupo muy entusiasta de alumnos de tango.
Por suerte hay mucha gente en todos los grupos de danza, en la clase de tango también la gente está muy entusiasmada y la verdad que la pasamos muy bien. Este año se arrancó temprano, por suerte en marzo, y tuvo una buena respuesta en Santa Lucía y los grupos están completos. Trabajamos como para que aprendan a bailar en un lugar donde se sienten cómodos y sacarse un poco el estrés del día a día.
– Además, organizan actividades, baile y ellos mismos nos dicen que les hace muy bien para el cuerpo y el alma.
Sí, el primer encuentro de este año fue el sábado 10, donde se juntaron todos los grupos donde yo trabajo, en Canelones, Santa Lucía, Cerrillos, y allí lo hicimos en Ajupense. Fue de todos los ritmos, fue para salir a bailar, a pasar un buen rato empezó a las 8 de la noche y terminamos a las 12.30. Se pasó muy bien y nos bailamos hasta el Pericón Nacional . El sábado 24 de junio fue la otra instancia organizada por Santa Lucía en la Sociedad Criolla Mi Tapera con entrada gratuita o cada uno puso lo que tenía en una cajita, en la que participaron no sólo los alumnos sino todos los que tienen ganas de bailar y pasar un buen rato.
-La gente está recuperando el gusto de bailar tango y los más jóvenes por aprenderlo.
Yo creo que, en realidad, eso nunca se perdió, lo que me parece es que ahora hay más instancias y un poco más de interés puesto en los programas de cultura de las intendencias y de las casas de la cultura. Por ejemplo, en Canelones se han multiplicado estas casas y en cada localidad del departamento hay un docente de danza, que es gratuito, la gente se anima. Además, uno se encuentra que la gente ya sabe bailar un poco, porque el tango que bailamos acá es el criollo, el oriental, la mayoría ya sabe el dos y uno, el corte, algún ocho, y viene como a perfeccionarse, a divertirse y a pasar un buen rato.
-El bailar significa combinar una serie de cosas, de oído, sentimiento, para llevarlo a los pies.
Todo lleva como un proceso y de alguna manera cada uno tiene su propio ritmo, pero a todos de alguna u otra manera les gusta bailar, algunos la expresan más fácil, otros no. Lo primero es lograr animarse a mover su cuerpo, que no es fácil en el día a día, no estamos acostumbrados a expresarnos, en el baile somos algo rígidos los uruguayos.
-Pero después que se animan a salir de su rigidez, se divierten.
La gente responde bien después que se hace ese proceso de animarse y ver que todo el mundo está para la misma. Empieza a soltarse y a corto plazo aprenden a bailar. En realidad, la exigencia que yo les pongo a cada uno es la que ellos tienen, porque cada uno va aprendiendo con su tiempo, con su soltura, con lo que van entendiendo, van haciendo lo que pueden.
Hay una barra que también usamos pero poco, se usan para algunas técnicas, sirve mucho para trabajar el tango porque se trabaja en disuasión de tronco y cadera, lo que es pívot para trabajar el ocho, esas cosas, pero en realidad trabajamos en este salón grande que tenemos con el compañero.
-¿Siempre hay más damas dispuestas a aprender tango?
Sí, siempre se da que son más damas que hombres, pero me sorprendió Santa Lucía porque tenemos muy buena respuesta de los caballeros; aquí hay 15 hombres. La verdad, este grupo está muy bien. Ya van a ser 13 que trabajo en esto y aquí en Santa Lucía es el lugar donde más constancia han tenido, porque desde que arrancamos en marzo se han mantenido y vienen aprendiendo muy bien. Tenemos jóvenes de 22, 2 , a gente con mucho más de 60 años.

te Estable. Actualmente aun se valora el Plan Estable como una experiencia renovadora y fermental de nuestra enseñanza primaria del siglo XX, que dejó marca indeleble en los docentes y educandos que la vivieron. Sin embargo, nunca llegó a aplicarse cabal e íntegramente y nunca han sido evaluados, ni sus fundamentos, ni su aplicación pasada, ni la posible utilidad actual de muchos de sus recursos pedagógicos.
Las escuelas participantes compartieron y acordaron estrategias para favorecer los intercambios de actividades y experiencias vividas, haciendo uso de las herramientas educativas disponibles. Luego, los alumnos participaron de una actividad con los profesores de Educación Física, para más tarde dar lugar a un minitaller denominado EEPE «Ecología en el patio de la escuela», a cargo de los biólogos Emmanuel Machín y Andrea Tommasino. Machín indicó que la EEPE es una metodología más para investigar para así Ir el ciclo de indagación, que tiene tres componentes: la pregunta, la acción -que es cuando se ejecuta el diseño de muestreo para la colecta de datos a partir de los cuales se intentará contestar la pregunta y la reflexión sobre lo que se encontró. A partir de lo que se observa en el patio de la escuela, surge la pregunta, que debe ser respondible (cuántos, cuáles, qué peso, cómo varía), comparativa, atractiva, sencilla y coherente.
Al final de la jornada se entregaron diplomas a cada uno de los participantes.
Esta actividad contó con el apoyo del Consejo de Educación Inicial y Primaria (CEIP).

Y.S.

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