Álvaro Veira, quien estuvo en la sede del Rotary Club Santa Lucía, es Coach certificado por la International Coach Federation.
Se ha especializado en el área de coaching personal, de equipos y de organizaciones.
En conjunto con otros coaches es socio fundador de la empresa TCG a través de la cual brinda asesoramiento a organizaciones privadas y públicas.
Veira ha trabajado en docencia directa, en formación de formadores y en gestión de centros educativos, área en la que ha sido Director General del Colegio Nacional José Pedro Varela.
Actualmente es docente de la Universidad ORT, en donde brinda cursos de «trabajo en equipo», «liderazgo y coaching» y «tratamiento de conflictos como oportunidad». Asimismo, en la misma universidad participa en el área de emprendedurismo del Centro de Innovación y Emprendimientos con talleres de liderazgo.
EL PUEBLO dialogó con este autor antes de realizar la charla con los asistentes, la que se caracterizó por ser interactiva, con reflexiones sobre la vida y de la que cada uno se llevó una visión diferente de cómo la ha vivido y qué cosas puede cambiar en búsqueda de la mayor plenitud. -Este libro tiene un título que sugiere mucho, como dos grandes etapas de nuestra vida. ¿De qué se trata?
Este libro muestra un conjunto de herramientas, de instrumentos para que las personas alcancen los logros que se están proponiendo, que por algún motivo hasta este momento no lo están logrando. Tiene varios niveles, uno de ellos habla de experiencias vida, mías, y de cómo utilizar herramientas para lograr en esas etapas el logro que yo quería. Después, hay otro nivel de descripción de la técnica, de las cosas que se muestran, que se ven en el libro. Finalmente, hay una serie de ejercicios para que se los planteen y en la comodidad de su casa los vayan haciendo lentamente para ver dónde están, conocerse más interiormente, y como producto final alcancen los logros que quieren. Ese alcanzar es lo que llamamos la mejor versión de la persona.
– Menciona por allí en cómo saber salir de los conflictos a lo que parece que estamos destinados todo el tiempo los seres humanos.
Nosotros estamos frecuentemente en ese desafío, de qué manera podemos aprovechar los conflictos, hay una idea muy generalizada de creer que siempre son malos y no necesariamente es así. Un conflicto bien tratado puede llevarnos a un crecimiento de cada una de las partes, pero para eso necesitamos conceptualizar una manera diferente del conflicto, necesitamos pensarlo de una manera que no estamos muy acostumbrados, concebirlo como una oposición, también como una oportunidad para conocernos más, para conocer a la otra parte. Para llegar a un resultado que es superior al estado en el que estábamos antes, esa idea es difícil de poder captarla y poder utilizarla.
-¿También podría ser utilizada esta filosofía desde lo empresarial?
Si no tomamos el conflicto como una herramienta de avance, entonces las empresas se van a quedar detenidas. Conflicto siempre va a haber, el punto es que logremos darle la visión como para que podamos avanzar, que no nos quedemos en lo que emerge del conflictos que solamente la oposición. El conflicto es mucho más profundo que la oposición que vemos en un determinado momento y si lo tratamos eso que está por debajo nos trae una serie de regalos, entre los cuales se encuentra el conocer más a la otra persona, conocerme más yo y poder actuar sobre las redes de compromisos que están en la empresas, en las organizaciones, para transformarlos, y que de esa manera se transformen esas empresas en una mejor versión de ellas mismas.
-Es como definir ese primero descubrir para después actuar, lo que menciona en su libro.
Claro, son las dos etapas, una de descubrir y la otra de actuar, ninguna de las dos son independientes. De nada me sirve descubrir si después no voy a actuar, entonces, lo que se propone acá es el paso a la acción inmediato. Un conflicto no es un fracaso, por eso es lo que proponemos, de cambiar esa óptica. Desde el punto de vista de la disciplina que yo realizo, que es el coaching, la noción de fracaso no está si hablamos de situaciones y de marcos de aprendizaje. Una de las cosas que se proponen es cambiar ese marco, que nosotros podemos tener, de éxito o de fracaso, simplemente a otro que es más rico como aprendizaje. Podemos aprender de todas las situaciones de las que no nos va bien, a veces son de las que más estamos aprendiendo. Uno de los puntos que trata el libro es el perder el temor a actuar, tenemos muchas barreras para sumergirnos en la acción, para empezar a actuar. Una vez que vencemos esas barreras, ahí las cosas comienzan a marchar de una manera diferente.
-¿Definirse como coaching es como entrenarse para el deporte de la vida?
La diferencia es en el qué entrenamos. Por un lado, los entrenadores de los equipos de fútbol entrenan en las habilidades físicas y las estratégicas del juego. Acá, lo que nosotros hacemos es entrenamos en las habilidades blandas, ¿qué son?, son aquellas que las personas utilizan en el vínculo interpersonal, por ejemplo la escucha, las creencias que nosotros podemos estar teniendo, algunas que pueden ser limitantes e impiden que lleguemos a los resultados que nosotros queremos. Todo eso forma parte de lo que los coachers entrenan en las personas. Cuando las personas acuden a un Coach, lo que hacen es fijar una meta, fijar un objetivo que tienen para lograr. El Coach, lo que hace en conjunto con la persona explora todos aquellos elementos que pueden ser obstáculos, en esa relación es que la persona trasciende esos impedimentos que tenía y alcanza resultados.
-¿Ha publicado otros títulos?
Publiqué otro hace tiempo, un tema diferente a éste, sobre Internet cuando estaba comenzando, pero la temática esta es bien diferente.
-¿Tiene en la cabeza otro próximo libro?
Sí, tengo en la cabeza otro libro ahora, que va a tratar más sobre el liderazgo y de qué manera el coaching puede hacer algunos aportes a lo que consideramos liderazgo.
– ¿Es motivo de consulta el asesoramiento sobre liderazgo en Uruguay?
A nivel de organizaciones y empresas, los líderes están comenzando ahora a utilizar mucha más el coaching. Antes se veía el couching como algo más especifico y se decía vamos a mandar a un empleado al couching como si fuera un castigo, ahora la visión es otra, es muy diferente. La empresa invierte en coaching con aquellos empleados que realmente tienen potencial para el desarrollo. Actualmente están habiendo más consultas y más pedidos de couching, ya sea individualmente, en las empresas, en una relación uno a uno, con un Coach o en un Coach, con un equipo que también puede ser un equipo de ventas. Saber llegarle a la gente es muy importante, algo de lo que el couching se ocupa de eso, de la parte de las creencias previas, que pueden estar de alguna manera también dificultando que, por ejemplo, los vendedores o los líderes lleguen a ese potencial que puedan tener. El Cocahing trabaja en eso, se vale también de otras herramientas que tenemos nosotros a disposición y de esa manera los vendedores o líderes alcanzan esos objetivos que se proponen, que muchas veces son muy exigentes pero creo que es muy interesante y es interesante la forma en que lo aborda el couching.
Veira señaló que su visita a Santa Lucía se debió a una inquietud de Rotary Club local y en especial de su presidenta Josefina Pérez, quien al leer el libro le interesó, lo que le propuso esta charla abierta en la ciudad. Veira indicó que le había gustado mucho poder compartir este rato porque siempre se plantean cosas interesantes, enriquecedoras y diferentes, al poder interactuar con distintas personas.

Y.S.
Compartir