Si hay un cartel que ha despertado polémicas es el que encontramos en la rotonda de un límpido color azul y grandes letras celestes. Los vecinos leyeron, volvieron a leer, luego se preguntaron: ¿Es broma?  No, se trata del anuncio del programa ya aplicado por el Municipio local, de riego en las calles de tosca de Santa Lucía. El cartel y las reacciones provocadas comenzaron a popularizarse en el boca a boca y de redes en redes.
El concejal suplente Leonardo Mollo reafirmó, que como a muchos santalucenses le llamó la atención la colocación de ese cartel  a la entrada de Santa Lucía, que desde su punto de vista personal no le parece que hubiera sido para colocar en este momento y que no le pareció una decisión ni inteligente, ni feliz.
Agregó que, por sobre todo, las decisiones deben ser colectivas. Si bien en el Municipio se estuvo de acuerdo en el riego de las 50 cuadras, nunca se enteraron oficialmente de la continuación del otro riego, no se explicitó si el resto fue como contrapartida, tampoco el tema del cartel, y reiteró que las decisiones personales no son beneficiosas para nadie. Aseveró que muchas veces se habla por parte de algunas personas del programa y el proyecto del Frente Amplio, pero siempre fue un proyecto colectivo, de muchos sectores que forman parte de la fuerza política. Reiteró que no hay que olvidar que esos sectores tienen un respaldo de la ciudadanía, por lo que tampoco había que olvidarse de la gente.
Indicó a EL PUEBLO,  que en diciembre del año pasado se votó el riego de 50 cuadras, más allá de que algunos no estuvieron de acuerdo. Pero en estos días se enteró, al mismo tiempo que se enteraron muchos, de que este actual programa de regado de calles de tosca, se había ampliado. El programa salió, al ser votado por la mayoría, para esas 50 cuadras de Sarandí hacia calle Baltasar Brum, pero hay 200 cuadras, por lo que significaba dejar 150 cuadras sin ese riego. Agregó que esta inversión es de más de un millón de pesos, que será deuda hasta el 2019 y tendría que ser invertido en otra cosa,  pero al decidirse por mayoría este riego, apoyó la decisión. Añadió que nunca le quedó claro  si fue con otro costo, o si fue como contrapartida de la propia empresa encargada.
Más allá de que no le haya gustado esta edición, ésta fue votada, como suele ocurrir, a veces estando de acuerdo en muchas cosas y en otras no. Mollo apuntó, no obstante, que comprende la situación de los vecinos aquejados por el polvo, en lo que están todos de acuerdo, pero reitera no estarlo con las decisiones personales porque al ser Municipio, esas decisiones deben ser colectivas, por algo hay cinco titulares y quince suplentes.
La decisión del 8 de junio del 2015 fue funcionar en plenario o sea titulares y suplentes, todos, enfatizó Mollo. «Mas allá del cartel, son las decisiones que se deben tomar en un colectivo, del que si bien el señor Alcalde es la cabeza visible de esta fuerza política, muchos pusimos la cara  para que él esté ahí. Nosotros lo que queremos es hacer lo mejor por Santa Lucía y la mejor forma es poner muchas cabezas a pensar y no solamente una…», concluyó textualmente.
Dijo que los proyectos de la fuerza política se hacen de manera colectiva  y coordinando con  ella y los demás compañeros de esa fuerza, sin olvidarse de la gente, cosa que no viene pasando, afirmó.  Reiteró no estar de acuerdo en muchas decisiones, pero ocupa un lugar para el que la gente lo eligió, por lo que seguirá trabajando desde donde se pueda,  pero entiende que hay algunas decisiones personales que no son muy felices.
Por su parte, la Concejal Nybia Uría, afirmó desconocer que se iba a colocar ese cartel y que está totalmente en contra. Manifestó no entender el criterio utilizado para colocarlo en la rotonda. Indicó textualmente: «¿Santa Lucía libre de Polvo?, ¿Qué piensan, que somos tontos? Libre de calles en donde se pueda transitar sin caerse en algún pozo, tendrían que haber puesto, porque no hay una sola calle que este bien… «. En cuanto a la lluvia de sal del producto aplicado para aplacar el polvo, Uría afirmó no saber si no es peor el remedio que la enfermedad, porque en este tiempo en que llueve tan frecuentemente,  se hace un lodo que es peor que el mismo polvo. Esto fue como  tirar la plata, porque sale muy caro. Es tirar la poca plata que hay, habiendo tanto para hacer, aunque comprendió el problema en la salud y la higiene que significa el polvo, aseguró.
Hugo Rodríguez, otro de los concejales consultados,  señaló que no es que esté en contra de aliviar a estos vecinos del polvo, pero que se realizó un gasto disparatado y que debe seguirse pagando hasta el año 2019, a punto tal de quedarse sin presupuesto. Indicó que, en lo personal, hubiera querido ayudar a conectar el saneamiento a familias que no pueden  hacerlo, terminar con las aguas servidas y con las cunetas. También destacó que hubiese preferido construir siete refugios peatonales, que aun faltan en la ciudad, porque ha visto señoras y niños guarecerse debajo de los árboles y con todo eso aun sobraba dinero. Rodríguez reafirmó que no votó a favor de  la aplicación de este producto porque entiende que en Santa Lucía se tiene que continuar de a poco con el cordón cuneta y el asfaltado de las calles. Agregó que este tratamiento dura cinco o seis meses y, lamentablemente, después vuelve el polvo, por lo que asevera que ha sido como tirar el poco dinero del municipio a la calle.
Preguntado sobre el polémico cartel instalado en la rotonda, afirmó que lo ve sumamente inconveniente y provocativo para la población.

Y.S.
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