Policía Comunitaria presentó el lunes 8 de mayo, el protocolo sobre medidas de seguridad que deben seguir las instituciones educativas ante los eventuales cambios de clima, como vientos, tornados. El evento tuvo lugar en la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días.
En diálogo con el Agente de Policía Comunitaria Fabián Núñez, expresó que pese al mal tiempo igual se logró que niños y maestros se acercaran a esta interesante convocatoria, para conocer las medidas de seguridad que se aconsejan.
Se realizó el lanzamiento de un trabajo en conjunto con Bomberos, Psicóloga Sandra Cabrera, el Meteorólogo Diego Vázquez Melo, Licenciado Pablo Troise del Centro Auxiliar de Santa Lucía, junto a otras fuerzas vivas. 
Era más que necesario instruir y capacitar a los docentes y alumnos ante situaciones climáticas adversas, que son cada vez comunes, manifestó Núñez .Uno de los puntos de más sensibilidad fueron los testimonios de una vecina de la ciudad de Dolores, que en el tornado del año pasado vivió momentos muy difíciles y que le marcaron su vida, como así de policías comunitarios, que estuvieron trabajando junto a esta golpeada comunidad.
La finalidad, por lo tanto, fue la de tratar de concientizar a todas las personas como se deben reaccionar en fracciones de segundos y qué medidas tomar, si ocurriera un fenómeno extremo inesperado.
Hasta ahora, lo único que se venía tomando en cuenta es ante una advertencia naranja y aun más roja, no se aconseja mandar los niños a la escuela, ya no se les pone falta aunque los centros permanezcan abiertos. Nunca se había realizado una capacitación al público en general y sobre todo a los docentes, si llegara a ocurrir al momento de estar dentro de la institución, qué medidas deberán tomarse, indicó Núñez.
Se destacó que el video con el simulacro, llevado adelante por este equipo de Policía comunitaria, realizada en Escuela Nº 156, se coordinó con un grupo de personas idóneas. Precisamente, este trabajo le pareció muy interesante al meteorólogo invitado, para mostrar cómo se debe actuar ante estos fenómenos. Se le denominó a este video Jugando También se Aprende, con la idea de que en el juego los niños adquirieran conocimientos básicos ante situaciones de viento o tornado. En el video del simulacro, se puede ver cómo los niños se esconden debajo de los escritorios, debajo de los bancos, colocándose las mochilas o las camperas arriba.
Refugiarse en los baños, cerrar las ventanas, colocándose lejos de ellas, son las principales medidas, se reiteró. En este caso, fue muy valioso el aporte sobre qué hacer si revienta un vidrio y un chico se corta o queda paralizado, cómo hacer en esas fracciones de segundo para ayudar a minimizar los posible riesgos mayores.
Vázquez Melo expuso allí sobre ese instinto normal que tenemos de querer salvar cosas, si agarrar el dinero que se dejó en la mesa de luz, o el plasma que todavía se está pagando o cualquier otra cosa material, pero lo primero que se tiene que pensar es en salvaguardar nuestras vidas y la de las otras personas que estén junto a nosotros, recalcó. Saber que pueden ser son sólo fracciones de segundo de diferencia entre la vida o la muerte, como de lesiones graves. Se deben buscar lugares más seguros, como debajo de las mesas, o donde haya techos sólidos, y en el caso donde haya sótanos refugiarse allí, nunca cerca de puertas y ventanas. Es muy importante, como se explicó, asimilar medidas para esas circunstancias, memorizar lo primero que debe hacerse y que es secundario.
En cuanto al trabajo de los psicólogos, consiste en trasladar a los docentes, como llevar adelante esas medidas para dominar el miedo y lograr el menor impacto posible en los niños.
Se escuchó con especial atención la charla del meteorólogo Vázquez Melo, que explicitando sobre cuándo se tienen que tomar estas medidas, como alertarnos si se acerca un viento fuerte o un tornado. También se definieron los tipos de tornados como los grados que tienen y el daño que provocan, sobre cuáles pueden ser los lugares más seguros. Se puso como ejemplo lo que ocurrió en Dolores, como la iglesia de la ciudad con muchos años, hubiera parecido solida y segura, pero sin embargo, sólo quedó una pared y una pequeña capilla que no habían sido reformados, porque todo el techo era de chapa. Explicó que en estos fenómenos se genera una presión en el interior mucho más alta que la que hay afuera, por lo que esas chapas «explotan» provocando el derrumbe de las estructuras. En otro de los fenómenos en que se extendió Vázquez Melo, fue en explicar la diferencia entre el rayo y el trueno, cómo se produce uno y otro. Los efectos que producen, sobre todo los rayos, y las medidas a tomar cuando ocurre una tormenta eléctrica. Indudablemente, la charla del meteorólogo fue muy ilustrativa, quien dejó un importante material que se estará difundiendo en todas las instituciones educativas, a modo de multiplicar esos conocimientos.
Se expresó que, por ejemplo, si bien en EE.UU., al estar más avanzados y tener más experiencias en estos fenómenos desfavorables, se cuenta con alarmas. Se entiende como primordial la preparación de la población ante estos eventos. Precisamente, lo que se intenta en Uruguay donde hace algún tiempo era imposible imaginar lo que pasó en Dolores y que estamos ubicados en una ruta de paso de tornados, para tomar conciencia que el clima en nuestro país ha cambiado, por lo que también nuestras conductas y planificación deben adaptarse.
Policía Comunitaria ha sido pionera en brindar conocimientos, reunir personas que quieran colaborar, realizar cosas en sus comunidades, en recoger miradas y preocupaciones colectivas.
Para interpretar esa necesidad es que Policía Comunitaria, siempre está trayendo idóneos en diferentes materias. Se trata de volcar esa información a toda la sociedad para que en el momento de tener que utilizarse sea salvaguardando vidas, brindando seguridad o recuperando mejores hábitos colectivos, destacaron a El Pueblo, miembros de Policía Comunitaria.
Y.S

Deja una respuesta