En el Comité de Jubilados y Pensionistas, mucha gente de fe, pese a la bochornosa tarde de calor, llegaron  para colocar sus manos sobre esta piedra, como afirman los fieles, por estarse «en frente de algo que supera al hombre».  
Esta misión es conducida con dedicación y admiración, sin fines de lucro, por Hugo Lucas, quien asevera que la sanación de la piedra existe, porque transmite mucha energía  y  paz  y ese es un poder de sanación: «Esta Piedra pertenece a la Humanidad», expresó
En charla con EL PUEBLO, Hugo indica que lleva esta piedra a todos los lugares donde se necesite, habiendo estado en más de veinte  países, en los lugares más sagrados del mundo.
Realizó la referencia sobre cuando su padre, Laires Lucas, descubrió esta piedra en el departamento de Artigas hace cincuenta años, a unos 15 kilómetros de la ciudad de Artigas, en Parada Fariña, cuando vivía en una humilde choza de lata. Su padre observó que tenía forma de corazón y en su interior había inscripciones y símbolos, lo que indicaba haber encontrado algo superior al hombre.
Relata cómo ese encuentro cambió la vida de su padre en aquel momento, cuando al tocar la piedra habla cosas que no eran de él, con palabras que lo canalizaron, que lo prepararon, «dejando de ser un comerciante que se dedicaba a extraer miles de piedras, para cuidar una y poder compartir a los demás lo que la piedra transmitía», explicó. Agrega que es un ágata hueca y que está escrita en la Biblia, en el Evangelio, la fecha en que aparecería y la manera en que  iba a partirse para aparecer la J, la C, la palabra mil, el pez, la paloma, que es el espíritu santo y el pan de la sagrada familia, todos símbolos muy claros de ver. Lucas reafirma que estos símbolos son  un mensaje cristiano, donde no hay negocios, religión ni sectas, que significa como un canal directo del creador.  Anuncia algo muy importante, la segunda venida de Cristo, como lo dicen las miles de personas en cientos de lugares en los que ha estado en los veinte años, que es el guardián de este mensaje desde que falleciera su padre en el año ’81.
La antigüedad de la piedra, los geólogos la han definido en 130 millones de años,  para cuyas características morfológicas no existe una explicación científica que pueda echar luz sobre la forma exacta de un corazón que posee, ni la manera cómo han podido ser impresos dentro de ella las figuras que presenta, compuestas por pequeños cristales de cuarzo.
Lucas dio cuenta de distintos testimonios recogidos en todo este tiempo que viene recorriendo. Se  explicó,  por ejemplo, que una geóloga, que además es reikista y trabaja con cuarzos, define como milagrosos estos cristales, dado que no crecieron o se consolidaron como debieran,  añadiendo que en su larga trayectoria como de geóloga nunca había visto una piedra con características similares, considerando imposible el hecho de que los signos que posee hayan sido producidos en forma natural. Hugo detalla cada uno de estos símbolos minuciosamente, mencionando también, que ha habido innumerables casos de experiencias positivas de muchas personas que la han visto en Uruguay y en el mundo.
Hugo manifiesta su asombro luego de haber recorrido tantos lugares sagrados en el mundo, al pensar que esta piedra, que define como un signo de la próxima venida de Cristo al mundo, se haya manifestado aquí, precisamente, en nuestro pequeño Uruguay. Agrega que «la piedra habla por sí sola del regreso del Cristo». Y «Cristo tiene que venir, porque es muy grande la maldad del mundo y sólo él puede cambiarla.» «Nosotros, dice, la familia Lucas, somos sólo guardianes del mensaje que porta la piedra. Un mensaje que ha recorrido el mundo, un mensaje de paz y de amor, de unión.

Y.S

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