A TRES MESES DE CREADA LA NUEVA PLAZA DE COMIDAS EN PLAZA ESPAÑACONFORMES POR LA ACEPTACIÓN DE LA GENTE, ESPERAN SE COLOQUEN SERVICIOS PROMETIDOS POR EL MUNICIPIO
Las tardecitas de verano «tienen ese qué sé yo», como apunta el poeta, y las de Santa Lucía están ganando un lugar que reúne familias con sus niños que se divierten y adultos que también hacen uso de los aparatos para el ejercicio al aire libre, costumbre que también va ganando cada vez más adeptos en estas estaciones saludables.
De a poco se va imponiendo la costumbre, indica el Alcalde Raúl Estramil, refiriéndose a la plaza de comidas de Plaza España, con la instalación de los tres carros de comida que se encontraban en el centro de la ciudad. Se recordó que el proyecto del espacio gastronómico surgió desde el Municipio local, debido a las dificultades urbanas que se dan en las ciudades, como también ocurre en Santa Lucía. Precisamente por ese reordenamiento es que se comenzó dialogando con los propietarios de estos carros para su traslado, lo que costó en principio, pero se llegó a una buena resolución. Este proyecto es muy importante para el Municipio, teniendo en cuenta que hay permisarios que tenían tiempo en sus ubicaciones pero que no estaban dadas las condiciones urbanísticas. Se les planteó un lugar alternativo, en uno de los dos o tres lugares mejores de la ciudad con un costo de $ 5.500 por año, resaltando que también el buen resultado dependerá de cada permisario en cómo se desempeñen para captar clientes. 
Estramil recordó que todo se realiza a través de las ordenanzas municipales, además de ser una disposición departamental como a nivel nacional Se indica que el primero que debe autorizar es el propietario del padrón donde se va a instalar el vendedor ambulante, en este caso los carros de comida. Se aclaró que se hace difícil para cualquier propietario autorizar un emprendimiento de este tipo frente a su casa, por diferentes trastornos, por lo que la Alcaldía recibía reclamos todos los días. Al coincidirse en instalar a los carros en un lugar del Municipio, como Plaza España, se entiende fue la mejor opción. Estramil también aseveró ante la opinión pública por aquellos rumores que hablaban de «querer limpiarse el territorio» para una plaza de comidas en el centro, no tiene asidero, porque en la plaza ya hay restaurant y sólo está previsto un proyecto de gran superficie, que sería construir una pequeña cafetería para uso interno. Se reafirma que esto no impide la popular costumbre de ir a comer un chorizo al pan, una hamburguesa, un pancho, para lo que la gente siempre va a ir a un carrito. Desde el Municipio se reafirma que se apoya a estos carros de comida para incentivar su competencia y que sólo en forma unida, tanto estos pequeños comerciantes como artesanos, pueden sobrevivir. Se agrega que tanto los emprendimientos de Plaza España como el que está ubicado en frente al camping municipal, están absolutamente en regla y están trabajando.
EL PUEBLO fue a buscar el testimonio de los tres permisarios de los «carros de comida» en este nuevo espacio gastronómico.
Gustavo Poggio de Carrito El Tío, que abre al mediodía y de noche, indicó que está conforme en cómo se viene trabajando y que la gente se está acostumbrando. Además, ninguno de los tres carros venden lo mismo, reafirma que no hay ninguna competencia y que todos se llevan muy bien. Poggio, sin embargo, plantea que todos quieren mejorar sus servicios pero que aun no se les ha instalado ni agua corriente ni saneamiento, como se había prometido por parte del Municipio al haber sido trasladados, como lo indican los planes que se nos mostró. Agregan que ya están instalados desde hace tres meses pero esos servicios prometidos van y vienen desde el Municipio a la Intendencia, por lo que tienen que traerse agua en bidones y tirar en la cloaca algo que ya tendría que haber sido resuelto. Con respecto a agregar a su servicio un delibery, indica que no lo ve muy factible porque se atiende a la gente o al delibery, porque los carros son chicos y sólo dan para tres personas trabajando.
Pablo Doglio de El Quijote Empanadas, el último carro que se instaló, indicó que el movimiento de gente de Plaza España les ha sorprendió gratamente, aunque falta imponerlo por estar a seis cuadras de la plaza principal, pero que en verano, al ponerse mesas y sillas, hay movimiento y se trabaja medianamente bien. Afirma que les faltaría acondicionar los carros para el invierno, por ejemplo un permiso de la Intendencia que les permita algún cerramiento de PVC. Agregó que se estarán reuniendo para prever cómo trabajar con esta plaza de comidas en invierno, para que el espacio siga siendo armonioso, no con techos o cerramientos diferentes. Doglio coincide en que se coloque el agua corriente para no acarrear bidones, y la necesidad de por lo menos una cámara de saneamiento para poder conectarse los tres y poder evitar un tedioso trabajo de todos los días de traer y después tirar para mantener las buenas condiciones.
El Quijote, al trabajar con delibery, acerca a los clientes desde la comodidad de su casa, se pide mucho este servicio y ayuda a que los días de lluvia o mucho viento igual se trabaje, en cambio los otros carros no abren porque no les es redituable, pero se entiende que para repartir se necesita capacidad de otro espacio para cocinar y más personal. Reafirma la común inquietud sobre cómo trabajar en invierno, la gente no sale a lo carros que están a la intemperie al estar muy expuestos a los vientos que soplan mucho más que en el centro.
Grisel Morando de El Trasnochador, que abre a mediodía hasta la noche, también reafirma que no hay competencia entre ellos, porque los tres manejan productos diferentes e incluso destaca el buen compañerismo que se ha generado. Manifestó no saber qué hacer en el invierno, ya que indudablemente la gente no sale como sí ocurre en verano, donde todos los días se ve mucha gente. Morando también indicó que les preocupa no tener el agua como el saneamiento prometido, entendiendo que la conexión no tendría que ser pagada por ellos porque les significa un costo difícil de solventar.
Consultado el alcalde, reafirmó que el costo del piso es de $ 5.500 al año, con un plazo de 60 días para conectarse al agua potable y 180 para el saneamiento, los servicios públicos corren por cuenta de los permisarios de los carros y agregó que hasta el momento sólo uno cumplió con el contrato.
Otro reclamo común que se nos realizó es la colocación de un baño químico, no sólo para los trabajadores de la plaza de comidas, también para los usuarios de la plaza, que recibe asiduamente visitas de gente que al pasar deciden disfrutar de un alegre espacio amplio e ideal para las familias.

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