En la reunión del 26  de enero,  Asamblea por el Agua celebró una reunión con buena asistencia, como siempre ocurre cuando surgen eventos que se hacen públicos como los datos brindados por el programa de monitoreo de la Intendencia, por la detección de coliformes  superiores a los permitidos.

Las pruebas realizadas arrojaron el preocupante resultado de 3000 ufc/100ml, y la segunda un poco más, por lo que el 20 de enero  se inhabilitaron las playas en Santa Lucía, por lo que la Comuna desarrolló el protocolo de bandera sanitaria. Para que una zona esté apta para baño, no debe superarse el valor de 1000 ufc/100ml, en un promedio de cinco muestras consecutivas.
Varios vecinos, organizaciones locales y deportivas, como también el Club Náutico, a su vez brindaron opiniones e información, ya que cada uno se preocupó  para conocer verdaderamente sobre la calidad del agua.
Se  expusieron algunas dudas sobre las informaciones brindadas, incluso  también surgió la pregunta de cuándo realmente es posible levantar la alerta sanitaria y sobre la confiabilidad de las muestras.


Indudablemente, la pregunta en común fue dónde es que realmente se inicia la contaminación y qué ha respondido OSE sobre la conexión de los saneamientos.
Asamblea por el Agua reitera que siempre ha venido trabajando a partir de la acción social, fuera  absolutamente de temas políticos partidarios, en el seguimiento de la contaminación del río Santa Lucía y todo el entorno, involucrando vecinos de esta ciudad, como Aguas Corrientes y 25 de Agosto. Se tiene en cuenta que se está en una cuenca de gran superficie, con mucha población, con redes de saneamientos y pluviales que muchas veces están conectadas juntas y cuando llueve se satura, saltan las tapas, sale a la calle y corre también hacia el río, por lo que se decidió, luego de cada evento de lluvia fuerte, postergar baños en el río por 48 horas.
Otro punto especialmente crítico es la  producción  industrial que utiliza productos tóxicos sin la suficiente decantación, como también la ubicación de las cada vez más comunes «chatarrerías», que acumulan productos contaminantes y una producción rural intensiva, que también  afecta nuestra calidad de vida. Se mencionaron nuevamente los distintos agentes que deberían ser controlables, de lo que la población es responsable, como extracción, volcar deshechos directamente sobre el río y arroyos, como el modelo productivo de la producción agrícola que todavía usa glifosato o  herbicidas, que ya no se usan en otros países, y con riegos indiscriminados.
Otra coincidencia mencionada es lograr  un mayor control en la urbanización organizada, en lo que todavía no se está trabajando correctamente, y que todas las intendencias de la Cuenca del Santa Lucía deberían comprometerse en conjunto y no de forma aislada.
Se remarcó la coincidencia en que la presión social es lo más importante para tener el mayor asesoramiento posible, se mencionó incluso  la necesidad de crear un fondo que permita investigación y monitoreos más específicos.


Lo positivo es el interés que despierta en la población de Santa Lucía los temas ambientales como el cuidado del río, acción social que permitió tomar parte del último evento de presencia de coliformes, que generó alerta  y se tomaron más tempranamente precauciones, como colocar la bandera sanitaria para que los guardavidas prohibieran introducirse al río. Se reafirmó que fue esta acción social de  Santa Lucía,  lo que marcó la diferencia de lo ocurrido en Aguas Corrientes,  donde ya se habían detectado coliformes superiores a los permitidos desde comienzos de enero, pero en cambio no se habían colocado allí las bandera sanitarias.
Surgieron distintas ideas, como la consulta a la Facultad de Ciencias a fin de lograrse una adecuada investigación sobre temas vitales como la calidad de agua. También se habló de involucrar al Ministerio de Salud Pública,  no sólo a organismos como OSE, intendencias y los de cuidado y control del Medio Ambiente.
Lógicamente el tema de la potabilidad del agua siempre está presente, y cómo ha venido siendo tomado el tema por las autoridades, lo que vuelve a suscitar dudas.
Remarcando que la presión social es lo más importante,  se invita a la  sesión abierta del Concejo Local el día jueves 2 de febrero a las 19.00 horas, en el Centro Cultural José E. Rodó, dónde se contará con representantes de OSE, DINAGUA y la Intendencia de Canelones, quienes informarán sobre la situación del río Santa Lucía.

Y.S
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