El que quiera tener razón y habla solo,
de seguro logrará su objetivo. (Goethe)
¿SABÍA USTED?
Abogados a caballo. En el siglo 19º en EE.UU. viajaban seis meses al año con su libro de estatutos. Sino podían resolver los casos verbalmente, los solucionaban en la corte, a golpe de puños.

El origen de los Reyes Magos
Los magos de Oriente son personajes citados en la Biblia, en el Nuevo Testamento. Es poco lo que realmente se sabe de ellos: se ignora cuántos eran y de qué tierras proceden. Por escrito solamente se sabe de ellos lo que cuenta el Evangelio de Mateo, que narra la llegada de unos magos a Belén para ver al recién nacido niño Jesús.

LA HISTORIA
La tradición cuenta que vinieron de Oriente, en número de tres, que iban guiándose por una estrella que les condujo hasta Belén. Allí buscaron al Niño Jesús recién nacido y le adoraron, ofreciendo oro (presente conferido a los reyes), incienso y mirra. Antes de llegar, en la ciudad de Jerusalén, encontraron al gobernador Herodes el Grande, quien astutamente les conminó a que, de regreso, hablaran con él para darle noticia del sitio exacto donde se encontraba dicho niño, para poder ir él también a adorarle. (En realidad, lo que quería era darle muerte, por eso ordenó la matanza de los inocentes). La historia sigue contando cómo un ángel se apareció a los tres reyes magos y les advirtió del peligro que corría Jesús si ellos obedecían el deseo de Herodes. Así pues, no volvieron por el mismo sitio.

EN EL SIGLO VI
La primera vez que surge el nombre con que hoy conocemos a los Reyes Magos es en la iglesia de San Apolinar Nuovo, en Rávena (Italia). El friso de la imagen está decorado con mosaicos de mediados del siglo VI que representan la procesión de las Vírgenes. Esta procesión está conducida por tres personajes vestidos a la moda persa, tocados con un gorro frigio y su actitud es la de ir a ofrecer lo que llevan en las manos a la Virgen que está sentada en un trono y tiene al Niño en su rodilla izquierda. Encima de sus cabezas se pueden leer tres nombres, de derecha a izquierda: Melchor, Gaspar, Baltasar…
Poco a poco la tradición ha ido añadiendo otros detalles a modo de simbología: se les ha hecho representantes de las tres razas conocidas en la antigüedad y representantes de las tres edades del hombre.

SUS RESTOS
Otra leyenda cuenta que después de la Resurrección de Jesús, el apóstol Tomás los halló en Saba (India), que fueron bautizados y que se les consagró obispos; después fueron martirizados en el año 70 y fueron depositados en el mismo sarcófago. Los restos fueron llevados a Constantinopla por Santa Elena. Posteriormente, Federico I Barbarroja, en el siglo XII, los trasladó a Colonia, donde hoy reposan sus cenizas con las coronas que supuestamente llevaron durante su existencia.
Actualmente en la catedral de Colonia se veneran los supuestos restos de los Reyes Magos en una urna dorada colocada en el altar mayor.

HOMBRES SABIOS
Si bien parece contradictorio que practicantes de la magia (severamente amonestada tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento) sean admitidos como adoradores del Mesías, el término griego no era utilizado preponderantemente para referirse a los hechiceros; se utiliza, en este caso para referirse a hombres sabios, o más específicamente, hombres de ciencia.
Desde muy antiguo el tema de los Reyes Magos ha sido ejecutado por artistas, pintores y escultores. Les han representado en número de tres, cuatro, y en algún caso (pocos) en número de dos. Actualmente existe en el mundo un monumento a la figura de los reyes magos, se encuentra en la localidad alicantina de Ibi, España.

LUZ
Hace más de un mes que en la esquina de la plaza en Pedro Moré y Alejandro Beisso, no hay luz. No sabemos si el foco está quemado, porque hemos llamado más de una vez a alumbrado público de la Intendencia y no se ha solucionado el problema. Una esquina tan importante de la villa y que no halla luz es peligroso. Esperemos que se solucione este problema.

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