Yolanda y Luís fueron como mis padres, les estaré
siempre agradecido
Segunda parte nota a Álbaro Andrés Pérez Romero. Tiene
muchos títulos en su haber, aún le quedan unos cuantos
años por delante para seguir sumando a su exitosa
carrera en la disciplina de lisas y rayadas.
También tienen pérdidas y muchas de ellas dolorosas, acá
como que las pasamos por alto, apenas se hace alguna
mención, el recuerdo y reconocimiento a una familia que
lo ayudó muchísimo en una linda etapa de su vida. Ahí
está Ignacio testigo de esos grandes momentos.
# Recordábamos al cierre de la primera parte, sobre las
grandes fiestas aniversarios de Los Álamos Bochas Club.
Vos tuviste unos cuantos años en el club, además, fuiste
parte de la familia. ¿Cómo eran Yolanda y Luís?
// Yolanda, para la gente de la bocha era “Tota”, para mi
particularmente fue como una madre. Yo llegue a vivir
allá. A ellos les estoy muy agradecido, también a Luís,
siempre me trataron de maravilla, nunca me faltó nada,
es para agradecerles toda la vida a Yolanda y Luís por
todo lo que hicieron por mí.
# Ahí conoces también a María José, que es la madre de
tu hijo.
// Exacto, cuando yo me voy a los juveniles de Los
Álamos, una de mis compañeras era María José en
Juveniles. Después nos juntamos, tuvimos un hijo,
Ignacio, que es divino. Además, todos sabemos lo que es
María José en el bocha, anduvo por todos lados, ganó en
todos lados, se ganó todo, muy reconocida a nivel
nacional y fuera del país.
# ¿A tu hijo, no se le dio por jugar a la bocha?
// Por decirlo de alguna manera, Ignacio prácticamente
nació dentro de una cancha de bocha, padres, abuelos,
allegados, todos bochófilos. Siempre le dijimos con la
madre para jugar a la bocha, no quiso saber nunca nada
de las bochas. Estudia, que es lo más importante. Hoy la
gurizada tiene otros entretenimientos, más opciones,
tiene sus amistades.
Antiguamente yo iba en bicicleta a jugar a las bochas a
Los Álamos, a 25 de Agosto a jugar Campeonatos
Comerciales, a Aguas Corrientes, con Julio Curbelo y otros
compañeros, pero andá a decirle ahora a un muchacho
que vaya en bicicleta a Los Álamos a jugar a las bochas, a
tres o cuatro kilómetros. No van y te miran raro. Eso para
nosotros era normal, aparte que nos encantaba jugar.
# Por más amistoso que fuera iban con alegría.
// Íbamos locos de la vida, esperando que llegara la hora
para salir en la bicicleta a algunos de esos lugares a jugar.
# No sé si alcanzaste a verlo, pero antes, para practicar en
la semana había días que había que hacer cola, se
anotaban en un pizarrón e iban por orden.
// Llegamos a verlo sí, en nuestro comienzo era así,
pasaba en la mayoría de las canchas, las canchas estaban
siempre llenas, tenías que esperar. Ahora la bocha,
lamentablemente, está muy venida a menos, han
cambiado los tiempos, ahora vas a una cancha de bochas
y no hay nadie, quedan sólo dos clubes en la ciudad. Se
dice que llegaron a haber quince clubes. Cuando yo
empecé con 12 años, ya quedaban la mitad de los
equipos. Pero vas a jugar un partido, están los jugadores y
algunos pocos afuera, incluso habrá que ver qué sucede
cuando se vuelva a jugar oficialmente, qué sucede,
porque el año pasado, por el tema de la emergencia
sanitaria no se jugó. Esperemos que se mantenga el
entusiasmo en quienes estábamos jugando cuando se
paró todo oficialmente. Se jugaron algunos Campeonatos
Comerciales y fue bastante gente, había ganas de jugar. El
tema es que todavía no sabemos si hay este año. El 28 de
febrero se hace el Congreso, ahí se podrá saber algo, si se
puede o no, ojalá vuelva pronto.
# ¿A nivel local, qué títulos lograste con Los Álamos?
// Por suerte muchísimos, unos cuantos en la categoría
Individual, ganamos en Pareja, en Terceto, en ese sentido
me ha ido bien.
# A nivel nacional fuiste Campeón en la categoría
Individual.
// Con la Selección de Canelones logramos el
Campeonato Nacional de la Pareja Mixta en el 2012.
Después, gané dos Campeonatos Nacionales de Clubes
Campeones en la Categoría Individual y fueron con Los
Álamos, 2001 en Melo y en Rocha en el 2006.
# ¿Qué se siente ser Campeón Nacional?
// No lo podía creer, uno va siempre con esa ilusión y
hace por serlo, pero los rivales también juegan y había
muy buenos jugadores. Además, era mi primer nacional
en el 2001 en Melo, no tenía la más mínima idea, el
favorito siempre es el local, estaba Montevideo, que son
siempre candidatos, Colonia también, Canelones o Santa
Lucía eran muy respetados.
Yo fui, andaba bien en aquella época.
# ¿Qué tipo de piso era?
// Eran todos de conchilla, se fueron dando los
resultados. Además, antiguamente los nacionales se
jugaban todos contra todos, era seis equipos. Llegamos
iguales con Montevideo al último partido. El jugador era
Techera del Club Espronceda. Por suerte se me dio, es
algo inolvidable, te conviertes en el mejor jugador del
Uruguay.
# Había otro con Los Álamos, también.
// En La Paloma y toda esa zona de Rocha 2006, ahí
quedamos iguales con Menéndez de Soriano, era muy
buen jugador. En aquella época, el que había ganado el
partido de serie entre nosotros era el Campeón. Yo justo
en el primer partido le había ganado a él el primer partido
del Campeonato. Salí Campeón.
# Tomando como referencia esta última década, creo que
en aquel entonces había otro nivel en la bocha.
// Sí, muchísimo más, más jugadores, el nivel de juego era
alto, por el propio nivel de jugadores que habían. Si no
practicabas no le ganabas a nadie, ahora no se practica o
se hace muy poco, se va a jugar nada más que los días de
partido. Esa es una de las grandes razones del bajo nivel
de la bocha y del jugador en sí, no quiere, no tiene ganas
o le perdió cariño a la bocha. Pasa a nivel general,
también con otras disciplinas deportivas, pero a uno le
gusta la bocha, entonces nos preocupa que se vaya
terminando lentamente, es como si estuviera pasando
por una larga agonía.
# De Los Álamos vienes al Santos Bochas Club, era un club
que normalmente armaba buenos equipos.
// Me vine un año al Santos, César López hablo conmigo,
también ganamos en Tercetos, ganamos el Campeonato
del Día del Bochófilo Canario, conocido como el
Campeonato del 12 de Octubre. En ese entonces jugué
con Jorge Villamil y Ricardo Moreira, ese era el terceto.
# Muy buenos jugadores.
// Dos buenísimos jugadores- Villamil, que venía de jugar
toda una vida en Montevideo. Ricardo, también
semejante bochador. Además integraban el plantel
Enrique Barrera, Jorge Pizzorno, el técnico era César
López y era el presidente del club, fue ese año.
# Al año siguiente te vas al Club Roformers del Paso La
Cadena, zona rural de Canelones, de quinteros,
verduleros, tamberos.
// En Reformers estuve seis años, me fue muy bien
también ahí, gané tres campeonatos de la Liga Federación
Centro de Canelones, que es a donde pertenece el club
en la categoría Individual. Ganamos en Terceto con
Fernando Soria, Ignacio Boschuiazo. Ganamos la Pareja,
fuimos a jugar el Nacional de Pareja de Clubes, no
ganamos el Nacional pero anduvimos ahí, peleándola, y
como decía, estando en Reformers con la Selección de
Canelones ganamos el Campeonato Nacional de la Pareja
Mixta, que se jugó en Paysandú.
Como decías un club enclavado en una zona netamente
rural, si bien Los Álamos está en zona rural, está más
cerca de la ciudad, de todas maneras, ahí está un poco
más alejada. También gente sensacional toda, la pasé
notable ahí, cosechamos grandes amigos, toda gente
sana. Me hizo acordar mucho cuando estuve en Los
Álamos, Reformers fue inolvidable. Terminaban los
partidos y siempre había algo para picar y algo más
Además, como ganábamos íbamos a jugar a todos lados,
ellos se sentían muy bien, contentos, nos acompañaban a
todos lados, hoy o mañana si se sigue jugando y me toca
ir, voy sin problema, me gustó mucho el trato, la gente,
todo.
# Luego de esa etapa en Reformers vienes nuevamente
un año al Santos, creo que fue el último del club,
inauguración de cancha nueva, que la hace César López.
// Cuando el Santos inauguró la cancha nueva de piso de
moquette, pero el día de la inauguración se jugó un
Campeonato Nacional que lo ganó Montevideo, ese año
vine al club, pero tuve ese privilegio, porque nunca había
jugado en piso de moquette.
# Jugaste en diferentes pisos, conchilla, sintético y
moquette. ¿Cuál de los tres prefieres?
// El de conchilla toda la vida, con trampas, cuando
decimos trampas nos referimos a que a veces no sabes
para dónde puede ir la bocha en algunos puntos, idas y
venidas, que paro la bocha en un arrime y de repente se
comenzó mover para atrás, cuando creías que habías
matado el tanto. Además, según el estado del tiempo
puede incidir a que el piso esté más liviano o más pesado,
si hace mucho frío en el invierno está liviana, si el tiempo
es malo, húmedo, está pesada, es más, para el locatario si
sabe aprovecharla. Otros pisos estéticamente son más
lindos, más confortables, el juego en sí es diferente,
quizás sea más rápido el partido, lleva menos trabajo
mantenerlo, se precisa menos gente, pero me quedo con
el piso de conchilla.
Es más, para los bochadores es mucho mejor el piso de
conchilla, por lo general cuando chantaba quedaba ahí la
bocha, la cambiaba de color, en el piso de sintético la
bocha se dispara, no queda cambiada, por lo general.
El de moquette no me gusta, me parece que lo único que
tienes que hacer es darle un poco más de fuerza a la
bocha, pero hay gente que le gusta más el de sintético o
de moquette, y está bien.
# ¿Qué piensa un jugador cuando ve que un tipo como el
César López ilusionado construye una cancha nueva y
prácticamente no la disfruta?
// Paro nosotros fue un golpe enorme, más allá de que yo
a César lo aprecio en pila. ´Wl siempre luchó por las
bochas, había hecho la cancha sintética del Santos donde
estaba originalmente, y no sólo eso, sino que después
hace prácticamente un complejo nuevo con la cancha
incluida, salón de fiesta, cantina, buen parrillero, todo
nuevo, y prácticamente no la disfrutó. Es una pena, y por
si fuera poco, también prácticamente se muere el Santos
bochófilamente, porque después el Santos no jugó más.
Ojalá alguien pueda hacer volver al Santos a la Liga, se
precisa como a otros tantos clubes que hoy no están
participando competitivamente.
# De ahí te vas para Aguas Corrientes, donde se han
ganado todo a nivel local y algo en lo departamental, ha
quedado en el debe un Nacional.
// Por la amistad que tengo con el “Chicharrón” Soria y
toda la gente de Aguas Corrientes me invitaron a ir. Del
Santos me vengo para el Club Aguas Corrientes, es más,
perdí la final de Terceto jugando en Santos precisamente
con Aguas Corrientes.
Ahí con los compañeros del club hemos ganado pila de
cosas, campeonatos locales, departamentales, nos ha
faltado la frutilla de la torta, que es ganar un Campeonato
Nacional, no se nos ha dado. Es lo que le está faltando
ganar al club, porque mira que trabajan duro todo el año,
siempre juntan fondos para que al jugador no le falte
nada, se merecen ganar un Nacional.
Hemos viajado mucho con el club, ganamos dos años
seguidos la Copa Internacional Barón de Rio Branco. El
año pasado, por el tema de pandemia no pudimos ir,
estamos esperando que esto se vaya solucionando para
ir, pero además esta copa ya la había ganado con
Reformers, tengo tres ediciones en el haber.
En el año 2008 tuve la suerte de ganar un Charrúa en la
disciplina de Bochas, premio que otorga el Círculo de
Periodistas Deportivos del Uruguay a los mejores
deportistas de la temporada. Tuve ese honor, algo que no
lo esperaba. Es muy importante este tipo de
reconocimientos para los deportistas.
# También fuiste mundialista.
// Tuve ese honor, el de defender a Uruguay en un
Campeonato del Mundo en el 2010, se jugó en la Rca.
Argentina Provincia de Misiones, eso fue la máximo para
mi, nunca pensé ir algún día a un Campeonato del
Mundo. Era un mundial de Rafa Bolo, una modalidad
relativamente nueva en Uruguay. Fuimos con Jorge
Valenzuela, Marcelo Rodríguez, Fabián Pérez, el técnico
era Miguel Di Martini, además nos acompañó Paniza de
Salto, que era el delegado.
# Un nivel altísimo, probablemente.
// Totalmente, pero además acá en Uruguay
prácticamente no tenías idea del Rafa Bolo. Fuimos a
practicar a Montevideo a una cancha que construyeron
de 27 metros, le había puesto arena, en el Club Treinta y
Tres realizamos cuatro o cinco prácticas antes de ir.
El nivel era espectacular para los jugadores que ya venían
con esa modalidad incorporada desde hacía tiempo.
Cuando vimos jugar a los italianos Rafa Bolo no podíamos
creer lo que jugaban, cómo dominaban la especialidad.
Era el décimo Campeonato Mundial y los diez los ganó
Italia. Acá en América los peruanos andan bien, chilenos,
los argentinos, Brasil, nosotros estamos muy atrás en la
estadísticas, por no decir que no figuramos en esta
especialidad, pero tuvimos ese honor, algo que no
esperábamos, de vestir la camiseta de Uruguay en un
Mundial.
# Hay otros cambios también como el Servin. ¿Cómo vez
esos cambios que son una tendencia a nivel mundial?
Sin embargo hay países como Uruguay y Argentina que
siguen siendo más tradicionalistas.
// Claro, me parece que nosotros no queremos salir de lo
tradicional, nos cuesta asumir los cambios, recuerdo
cuando se intentó imponer reglamentariamente, por
supuesto, que cuando un jugador arrimara la bocha se
tenía que quedar en el fondo, era como que le estaban
sacando algo al juego.
# ¿Qué se siente cuando se acompaña la bocha luego del
arrime?
// No podías pasar la primera raya de las del medio de la
cancha. No acompañar al bocha luego de un arrime se
extraña, porque uno estaba acostumbrado a seguir
siempre la bocha, no cambia en nada, evidentemente,
pero es parte del juego, los gestos, otros prácticamente
doblan su cuerpo queriéndola empujar, digamos que es
parte del folclore del juego. Era lindo, le quitó un poco la
esencia al juego.
# Se erran muchos bochazos, antes la bocha era más
grande, y por supuesto que el objetivo a pegarle también
lo era.
// Ellos jugaban con una bocha bastante más grande que
las actuales, pesaba 1 kilo 200 gramos, ahora la achicaron
a 1.100 gramos, es más chica, se achica el objetivo,
entonces cambia un poco.
# ¿Ha favorecido al jugador ese cambio de que la bocha
sea más chica y más liviana?
// Para mí lo que hace es quitarle perfección al bochazo,
en el arrime no se nota tanto, en el bochazo sí porque se
hace más difícil pegarle, al ser más chico el objetivo.
Además, creo que la cancha de sintético también le quitó
perfección al bochazo, por lo que decía antes, la bocha ya
no queda clavada como en una cancha de conchilla. Era
común ver cómo la cambiaban de color, ahora la bocha se
dispara con más facilidad, salta para afuera, como se dice,
tienes que pegarle bien madera para chantar.
# ¿Cuál ha sido el mejor jugador de Santa Lucía que has
visto?
// Es difícil, me han hablado muchísimo de Darío Cánepa,
pero no lo vi jugar, no he visto muchos acá.
# ¿Cuándo eras chico, te gustaba perecerte a alguien?
// Me gustaba Jorge Villamil, entre otros, pero a mi
realmente me gustaba cómo jugaba mi padre (“Nito”
Pérez), es completo, buen arrimador y pegaba también.
Después, vi grandes jugadores, Oscar Colombo, Julio
Pérez, Ricardo, Jorge, yo era chiquito e iba a ver a
Colombes y jugaban todos ellos, aprendí a jugar con ellos.
Después fuera de Santa Lucía uno de los mejores jugares
que he visto jugar es Daniel Menéndez y Marcelo Sposito
para mi esos dos son los mejores jugadores del Uruguay,
los he visto ganar campeonatos increíbles, que los ganan
ellos nada más, no los puede ganar más nadie.
# Hablando de ganar o perder, probablemente algún día
te fuiste de la cancha con flor de bronca por haber
perdido un partido que prácticamente lo tenías ganado
por amplio margen en el tanteador, como también así
haberlo ganado en las mismas circunstancias.
// Siiii varias veces, está dentro de las posibilidades, me
tocó pasar, vivir, ambas sensaciones, encontradas al fin y
al cabo, en más de una me fui caliente por la forma que
había perdido, en otros loco de la vida, porque había
ganado un partido que parecía imposible
circunstancialmente de acuerdo al trámite del mismo. Es
lo lindo del deporte, hoy te ríes o lloras por un triunfo,
mañana probablemente esas mismas sensaciones sean
por una derrota inesperada.
# Alguna vez y jugaste con él como compañero, tuviste
algún intercambio de opinión en la cual vos tenías una
visión y tu padre otra, que la hayan llegado a discutir
// Varias veces, es normal, que tienes que arrimar, no que
a mí me gusta tirarle, se da permanentemente eso, ahora,
me acuerdo de una hace pocos años en un campeonato
Nacional Sub 50, él era el técnico y fuimos a jugar a
Colonia Valdense ese Nacional, en un partido yo estaba
jugando y en una incidencia, y él quería tirar y yo no
quería, le retobé un poco, hice lo que yo quise. Después,
al otro partido me dejó afuera, no me puso más en todo
el Campeonato. Me acuerdo de esa, pero habrían varias
para contar.
# ¿En la vida en sí, cómo ha sido tu padre “Nito”, tu
madre Elia Romero?
// Impecable, mi madre nunca anduvo en el ambiente de
la bocha, pero era la que a veces aguantaba las broncas
nuestras cuando perdíamos, bien de bien los dos.
Además, mi padre siempre jugó a la bocha, entonces me
acompañaba siempre, me alentaba permanentemente.
# Tienes un hijo adolescente.
// Ignacio, tiene 17 años, no le gustó la bocha u otro
deporte por ahora, estudia, es buen compañero, buena
persona, también tengo unos cuantos sobrinos,
hermanos, todo bien con la familia, y laburando,
luchándola, en esta época tener trabajo no es poca cosa.
# Gracias por la nota.
// A ustedes por venir hasta acá.

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