Una idea de Alfredo Valdez Rodríguez

 

La Madriguera presenta

Peter Pan

James Matthew Barrie era escocés y nació en 1860. Su padre era un tejedor manual. Su madre se llamaba Margaret Ogilvy. Barrie tenía nueve hermanos, el preferido de Margaret, David, murió a los trece años a causa de un accidente mientras patinaba sobre el hielo. Esa muerte deprimió mucho a Margaret y Barrie hizo todo lo que pudo por alegrarla. En un momento de su carrera Barrie escribió una biografía de su madre que tituló «Margaret Ogilvy», este libro contiene la frase reveladora de toda su literatura:

 «El horror de mi infancia es que yo sabía que se acercaba el tiempo en que debería renunciar a mis juegos y eso me parecía intolerable, resolví seguir jugando en secreto».

A los 25 años Barrie ya era periodista en Londres, escribía crónicas de partidos de cricket. Poco después empezó a escribir libros. Eran textos sencillos los primeros y alcanzó rápidamente el éxito. Se convirtió en un hombre inmensamente rico y famoso.

De todos sus juegos, de todos sus libros, el más célebre fue «Peter Pan». Barrie murió a los 77 años, en 1937.

Pero volvamos a la frase «Resolví seguir jugando en secreto». Quisiera decir algo acerca de «resolví seguir jugando en secreto». El mundo que nos toca vivir nos tienta con el progreso personal, con el ingreso a los circuitos de consumo y con la plena posesión de los derechos de la adultez. Por cierto, se fomenta la admiración por la precocidad, nos encanta que los niños vivan situaciones adultas. Ahora bien… ¿Qué es una situación adulta?

Según parece, tener deseos sexuales y ansias de posesión. O quizás adquirir cierto aplomo mundano que permite usar palabras tales como: «igualmente», «saludos por su casa», o «muy amable de su parte».

El mundo exige abandonar los juegos y progresar, y los que se quedan jugando reciben desprecio y burla. Por eso hay quienes, como Sir James Barrie, resuelven seguir jugando en secreto. Hay personas que sin que nadie lo sepa recorren las calles, y juegan. No pisan las baldosas azules para no matar ángeles y sí las rojas para matar demonios o juegan a que morirán si se cruzan con una rubia en la siguiente cuadra, o gritan en los zaguanes, o pisan las hojas secas para deleitarse con el crujido.

Pero no nos engañemos, estamos hablando de otra cosa, no de mera afición lúdica. Se trata de seguir, en secreto, profesando una moral heroica, de seguir creyendo. De creer, no con la estupidez de los mamertos, sino con la locura de los que jamás podrán aprender a acomodarse en un universo burgués de mezquindad; de seguros contra robos y de electrodomésticos como parámetros de dicha.

James Barrie no quería crecer, Peter Pan no quería crecer. No querían crecer en el peor de los sentidos, no querían esa mediocre resignación que algunos llaman madurez. (Alejandro Dolina )

Peter Pan/James Barrie

Editorial: Gribaudo/Año de la edición: 2017/Encuadernación: Cartoné/Medidas: 195 X 140 cm./Páginas: 190

 

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