Segunda parte de la nota a Eliomar Berrutti, billarista
canario de vasta experiencia internacional. Acá nos
cuenta parte de sus estancia en Italia, de cómo llegó, de
sus logros afectivos en el juego, de la satisfacción de
sentirse reconocido por el público, de si le fue bien o no
económicamente, y que vive feliz y tranquilo en nuestra
ciudad. Sus hijos y nieta quedaron en Italia.
# El primer billarista que conoció, aprendió a jugar con él
y admiro fue Brunero. ¿Qué pasa a partir de ahí?
// Por el año 65 me saqué el primer carnet de billarista
oficial, para mí era una gran cosa, eso me daba la
posibilidad de jugar por la Liga de Billar. Tenía 20 años en
ese entonces, ahí empecé a jugar en Segunda categoría,
porque en esa época había Primera y Segunda,
solamente.
# ¿En Uruguay siempre jugó por el Centro Social y
Comercial de Canelones, o escaló deportivamente hacia
otro lugar?
// No, jugué siempre por el Centro Comercial, tuve un
período de dos años donde jugué por la Sociedad Italiana
de Las Piedras, a principios de la década del 80. Estando
ahí los representé en el Mundial de la época en Italia,
pero el Centro Social y Comercial de Canelones es mi
segunda casa, fue donde realmente aprendí a jugar,
conocí a muchísima gente, me hice un lugar en el mundo
del billar gracias al Centro Social y Comercial de
Canelones.
# ¿Es a partir de esa ida al Mundial de Italia en la época
que se el presentan grandes opciones en el mundo del
billar e irse unos cuantos años a Italia?
// Es a partir de ahí, ese Mundial se realizó en mayo del
92 en el Municipio de la Provincia de Arezzo. Es una
hermosa ciudad del este de la Toscana. Ya había ido por
la década de 80 a jugar en otros mundiales, ya se estaba
formando un canal de televisión de cable que después
paso a ser por vía Skype, se formó una red que después
llegó a toda Europa, entonces, se transmitía masivamente
en esa zona europea. Pero los italianos invitaban a todos
los Campeones Nacionales, me invitaron por el 92 para
que lo fuera pensando. Allá estaba el argentino Gustavo
Torregiani, un Tri Campeón Mundial, somos muy amigos.
Me dice: no te preocupes que te voy mandando cómo son
las cosas, era todo vía Fax. Me mandaban a la farmacia
donde yo trabajaba en Canelones, por esa vía me
comunicaban cómo iban las cosas. De a poco fui
preparando las cosas con el titular de la farmacia donde
trabajaba, porque era para viajar cada tres semanas a
Europa. Iba, jugaba el torneo correspondiente y me volvía
al país, pero estaba a la orden. Era a Italia, pero después
se hizo en otros países, estuvimos en Francia, Suiza. Al
principio eran dos años, arreglamos, tenía una licencia sin
sueldo. Ellos me daban todo, me pagaban el viaje, me
iban a buscar al aeropuerto, hoteles, comidas y un sueldo,
tenía todo a mi alcance, solamente tenía que entrenar y
jugar, eso era un salto muy importante.
Se inicio en noviembre del 92, esos primeros dos años iba
y venía, cada tres semanas viajaba.
# Me imagino que los clientes de la farmacia que lo
conocieron desde abajo, desde cadete, llegaban y
preguntaban, volvió el italiano.
// Totalmente, siempre me preguntaban, recién llegaste,
después venían algunas anécdotas de viaje y estancia allá.
Ahí estuve dos años, yendo y viniendo cada tres semanas,
aproximadamente. Cuando terminan esos dos de
contrato, me dicen, tenemos dos años más, entonces
digo, no viajo más. En esa época había empezado la
televisación Telepiú, que era un furor en Europa
impresionante, comenzaron a crearse salas grandes de
billar, no había en Italia y la región, era chicas, pero como
el billar, regionalmente fue tomando una dimensión
insospechada, generó el furor de la creación de muchas
salas y grandes. También se jugaba como acá en los
bares, pero esas salas que se abrían lo hacían con 8, 10
billares. Nos miraban por televisión los italianos
enloquecidos, nosotros íbamos a cualquier lugar y éramos
como dioses, nos querían llevar a sus salas para que
fuéramos a jugar, y conseguí una sala en Brescia. Es una
ciudad que queda en el norte de Italia, en la región de la
Lombardía. La sala era del amigo Lolio, me invitó para que
me fuera a la sala, me dio un apartamento para vivir, un
auto, me llevaba a los torneos por toda Italia y la región,
Francia, Suiza, parte de EEUU y me pagaban.
# ¿Usted vivía del billar?
// Me ofrecieron vivir de eso, lo acepté, naturalmente. En
el 94 me fui para Italia, estuve 26 años, acá hace unos
cuatro años que estamos felizmente con Marga, estamos
bien.
# ¿Qué sacó de esos 26 años fuera del país, viviendo de lo
que le gustaba hacer?
// Me hicieron madurar muchísimo, aparte de viajar,
conocer, todo gracias al billar, es gran parte de mi vida.
Me hice el carnet de afiliación a la Federación Italiana de
Billar, era un profesional, como lo son otros deportistas
en otras disciplinas, de la naturaleza que sea.
# Por lo que comenta, pienso que Italia en Europa es la
cuna del Billar 5 Quillas.
// No tenga ninguna duda, es la cuna del billar en sí,
porque hay varias modalidades de billar, ejemplos, el
Pool, la Carambola, 5 Quillas. Suiza se juega mucho
también, es limítrofe, hay muchos jugadores ahí que son
italianos.
# ¿Cuál fue el mejor jugador que vio?
// Tuve la oportunidad de ver a muchos, en los primeros
cuatro años nosotros éramos un grupo con 21 jugadores,
éramos un equipo. Así funcionan muchas salas, como las
hay en Uruguay, en nuestro equipo estaban los mejores
italianos y cinco extranjeros, entre los cuales me
encontraba, el argentino Alfredo Filia, y dinamarqués, un
ruso, y un alemán. Hacía torneos cada tres semanas,
recorrí toda la Italia tres o cuatro veces, era 700, 800
hasta 900 jugadores por torneo. Lo hacía en una semana,
ahí clasificaban 11 jugadores para jugar con nosotros que
éramos 21 y con ellos hacíamos 32 jugadores. Ahí se
jugaba la etapa final del torneo, algo muy importante
para el jugador. Se jugaba en cuatro billares de primer
nivel, además, armaban otros dos billares en otro sala
para poder entrenar. Como decía, la televisión nos seguía
continuamente, andabas por la calle y la gente te
reconocía, se organizaban generalmente en grandes
hoteles, como otras actividades en el mundo.
# Justamente, como toda actividad requiere
entrenamiento, cómo hacían para entrenar ante tanta
actividad, con viajes de por medio.
// Por decirlo de alguna manera y a veces lo digo acá y no
te creen, uno estaba prácticamente las 24 horas
pendiente del billar, era muy intenso, vivíamos
exclusivamente para eso, nos pagaban.
# A veces nos encontramos pensando cosas que no nos
hemos propuesto, y nos preguntamos luego por qué
pensaba en eso.
Usted me decía que cuando tenía 11 años miraba por la
ventana del boliche de la esquina de su casa cómo
jugaban, luego muy temprano también comienza a
trabajar en una farmacia. Alguna vez se encontró en esa
situación estando en Italia, diciéndose repentinamente,
mira dónde estoy, nunca me lo imaginé.
// Muchas veces, es parte de la nostalgia estando lejos
del lugar de uno, del pueblo, de los amigos, la familia,
pero tuve la fortuna de jugar con los mejores jugadores
italianos y del mundo, vivía rodeado de ellos, dialogando
el mismo idioma billarísticamente. Ahí había jugadores
que eran mitos en Italia, tuve el enorme honor de estar
en el grupo con ellos, aprender con ellos, con maestros
de primerísimo nivel. Estábamos hasta las dos, las tres y
hasta las cuatro de la mañana, y te decía, no tienes que
pegar acá, para que vaya por este lado, es decir, todas
esas teorías las aprendí con ellos. Yo de acá me fui sin
nada de eso, para mí todo eso tiene un valor incalculable,
soy un eterno agradecido a esos maestros, que fueron
quiénes hicieron que sea lo que soy hoy en el billar.
# ¿Materialmente, en cuanto a títulos, cómo anduvo?
// Antes de irme a Italia había ganado cinco veces el
Campeonato Nacional en Uruguay, 74, 76, 82, 91, 92. En
Italia gané varios torneos, varios mitin, los mejores
premios fue jugar permanentemente con los mejores del
mundo. Uno muchas veces no decide el camino a
recorrer, te viene, tienes que saber aprovecharlo, creo
que lo hice de buena manera.
# También llegó porque tuvo dedicación, disciplina, y
después vino gente con buenas intenciones que apostó
en usted.
// Cierto, tuve la suerte de encontrar gente que me ayudó
desinteresadamente, me dio una oportunidad en algo
que ellos creían yo tenía cualidades para desarrollarla.
Después vino la parte de uno, dedicarle el tiempo que las
circunstancias requerían, ser disciplinado, como se dice,
dentro y fuera de la cancha, si no, te devuelven al rato.
Pienso que eso es la base de cualquier aspiración, creo no
haber defraudado a nadie, por suerte.
Además, cuando yo empecé a jugar están Bruneró,
“Beto” Vidal, gente muy seria, grandes personas, muy
respetadas, no se entraba porque sí a ese círculo, había
que ganarse el lugar, si te portabas bien ellos te
brindaban todo, con ellos aprendí muchísimo, también.
Se los digo a los muchachos acá, hay muchachos que
tienen la idea de ir a jugar a Italia, por ejemplo Diego
Capote, les digo que si quieres ir a jugar a Italia, el buen
comportamiento y las disciplinas son cosas que no debes
perder nunca, si no estás de vuelta. Ahora, si no
encuentras gente que te lo diga, también depende de vos
ser buena persona, tiene que ser algo natural, llevarlo
contigo andes por donde andes, se abrirán muchas
puertas. Es como una carta de presentación para que se
te presenten las oportunidades, decirte yo llegue acá y lo
tengo que disfrutar al máximo.
En lo personal tengo la invalorable satisfacción de que
voy a Italia, viajo por cualquier lado y todo el mundo me
abraza, es muy lindo eso.
# ¿Tiene hijos?
// Si, tengo dos, un varón Paulo, que tiene 45 años, vive
en Italia, una hija mujer Rita de 41 años, que también vive
en Italia, tengo una nieta de ella.
# ¿Cómo es el contacto?
// Bien, perfecto, yo voy una o dos veces por año a
visitarlos, es parte de la vida. Ellos estuvieron acá pocos
días para mi cumpleaños, incluso, mi hijo, el campeonato
que se está jugando en el Club Social “23 de Marzo” lo
mira por Internet.
# En estos tiempos hay gente que está preocupada,
piensa que al billar en Uruguay le quedan
competitivamente unos veinte años, por qué, porque
desde abajo no surgen valores jóvenes. ¿Qué piensa?
// En el presente, lo que le falta al billar uruguayo es
competencia, jugadores buenos hay, tenemos tres Vice
Campeones del Mundo, pero sí, no surgen muchos
jóvenes, quizás en la cantidad deseada cualitativamente.
Hoy la muchachada cuenta con muchas opciones, con
nuevas propuestas. Antes mirábamos para el costado y
nos costaba encontrar algo nuevo, había que
conformarse casi siempre con lo mismo. Los tiempos han
cambiado y la muchachada, por suerte puede elegir a
donde ir. Creo que es una de las razones, porque viste
que para jugar al Pool siempre hay gente dispuesta, este
juego es diferente. Pienso que pasa un poco por ahí, uno
escucha y en otras disciplinas deportivas sucede lo
mismo, habría que buscar algún incentivo para que
atraiga, entusiasme a más gente joven de la que hay, pero
no pasa sólo acá, en Italia también ha bajado
sensiblemente la cantidad de jugadores,
fundamentalmente jóvenes.
# ¿Económicamente, le sirvió, hizo plata con el billar
como para descansar hoy en día tranquilamente?
// Sí, vivo tranquilamente, sin sobresaltos, como suele
decirse.
# Algo que no le haya preguntado y quiera manifestar.
// Hay algo y se lo cuento a los muchachos también, la
edad que uno tiene, el mantenerme todavía vigente, le ha
hecho tener la fortuna de jugar con más de una
generación, de jóvenes, mediana edad, de viejos como
uno. Acá en Uruguay siendo joven tuve la suerte de jugar
muchas veces con Anselmo Berrondo, un Campeón del
Mundo, con Jordán, Brunero, Musio, Bernini, con los
grandes del billar uruguayo, jugué torneos rioplatenses
con ellos. Yo era un gurí, tenía algo más de veinte años,
ellos ya eran grandes, varios años jugué con ellos, varios
años con los grandes del billar italiano, eso me ha dado
una experiencia, un conocimiento del billar a través de los
años, algo que yo quiero volcar a la gente joven, y que en
parte ya lo estoy haciendo en el Centro Social y Comercial
de Canelones, me siento bien haciéndolo.
# El Campeonato lleva su nombre, pero lo he visto
colaborando como uno más.
// Esa es una de las cosas que le decía a los muchachos,
habría que pelearse, para decir voy a colaborar, es la
forma de que las cosas salgan adelante como están
saliendo en el Club Social “23 de Marzo” de Santa Lucía.
Ojalá se instalen más salas de este tipo en el país.
# Usted nació y se crió en la ciudad de Canelones, vio que
siempre hubo esa tirantés entre gente de Canelones y
Santa Lucía. Hoy vive acá desde hace unos años. ¿Cómo lo
tratan acá?
// Es cierto, antes creo que era más ríspida la cosa, pero a
mí me han tratado siempre muy bien, vivo feliz en Santa
Lucía.
Ernesto Chalela ganó el torneo “Eliomar Berrutti”
Entre el lunes 21 y el domingo 29 de noviembre, se
desarrolló el torneo de Billar 5 Quillas en homenaje a la
trayectoria del jugador Eliomar Berrutti. El evento contó
con la presencia de más de 50 billarista de todo el país,
resultando un gran éxito en su organización y el
espectáculo en sí, que fue observado no solo en la sala
del Club Social “23 de Marzo” de Santa Lucía, sino que
también se vio en todo el mundo vía Internet, teniendo
una enorme repercusión también fuera de fronteras. El
billarista Ernesto Chalela se adjudicó el torneo. El Pueblo
dialogó con el ganador y el presidente de la institución
Lorenzo Santoro.
# De acuerdo a la categoría de los billaristas participantes,
ha ganado un torneo muy importante, felicitaciones.
// Muy cierto, un campeonato donde intervinieron los
mejores del Uruguay, tuve la suerte que me tocó ganar a
mí, es un honor ganar un campeonato que lleve el
nombre de Eliomar Berrutti, compañero, gran amigo que
juega en Italia y que ha sido un pionero del billar en el
Uruguay.
# Este es un año muy especial debido a la emergencia
sanitaria. ¿Dentro de ese panorama, cómo ve este tipo de
torneos?
// Con los cuidados correspondientes, respetando las
normas impuestas se pueden realizar, es un torneo muy
duro, fue un gran espectáculo, la atención de los
muchachos que trabajan para el billar, de la propia gente
del Club Social “23 de Marzo” con los participantes, creo
que ha sido un gran éxito. Yo acá me he sentido como en
mi casa, es más, vengo seguido acá, me gusta.
# ¿Dónde juega oficialmente?
// Juego por el departamento de San José, tuve una
época que jugué por Canelones, también.
# ¿Cómo ve que en un momento complicado aparezcan
salas de este tipo para el billar?
// Es importantísimo, no una, tendría que sumarse
cuarenta salas en todo el país, el problema de esto es la
mantención del billar, sus costos son muy altos, hay que
traer todo de Italia u otro lugar, las bandas valen 900
euros, el paño 300 euros, los juegos de bolas 200 euros,
todo así, y para nosotros económicamente se nos hace
cuesta arriba. No es venir simplemente a agarrar un taco
y pegarle a una bola para ver qué sale, entonces, el
esfuerzo que ha hecho en Club Social “23 de Marzo”, el
concesionario, son cosas que no se ven, por lo tanto no se
valoran en su justa dimensión.
Lorenzo Santoro presidente del Club Social “23 de Marzo”
de Santa Lucía.
# Ha finalizado un torneo, el cuál contó con la presencia
de más de 50 billaristas, donde se encontraban los
mejores del país. ¿Qué significa para la institución?
// Ha sido un gran éxito, esto ha sido la mejor publicidad
que puede lograr un torneo finalizado el mismo, que
vengan todos y te den las gracias por la organización y
haber tenido la oportunidad de ser parte del mismo. Acá
vino gente de todo el país, y como tal se comentará en
cada rincón del mismo, fue una semana redondita, que
también contó con las principales autoridades a nivel
nacional del billar.
Pero esto surgió por un grupo de gente que le gusta este
deporte, que aprendí a conocer acá en el Club Social “23
de Marzo”, gente bien, gente muy trabajadora. Creo que
es el puntapié inicial para que en un futuro esta sala siga
tomando un vuelo importante en nuestro país, quedó
demostrado en esta semana,
# Sin embargo, hay una legítima preocupación de mucha
gente idónea en el tema sobre la continuidad de este
juego, debido a que no vienen surgiendo jugadores
jóvenes.
// La idea justamente es esa, atraer a la gente joven, se
puede observar cómo constantemente la muchacha juega
al Pool, que es un juego de billar, una de sus
modalidades. El Club Social “23 de Marzo”. junto a el
grupo que tuvo la iniciativa de armar la sala, y han sido
los grandes responsables de esta gran movida que hemos
observado, entonces con las mesas a disposición a la
vista, invita, invita a probar suerte, a ver cómo nos va,
por ahí comienzan a entusiasmarse más de uno y como
consecuencia el surgimiento de nuevos billaristas.
Si bien este es un juego que cuenta con muchos años en
nuestro país, hace poco tiempo que hay gente que se
dedica a dar clases, que es lo que hace falta. En Europa,
que también adolece de la misma incertidumbre, ya hace
unos años que dan clases, que tratan de formar a los
nuevos billaristas, entonces, para que acá esta actividad
no desaparezca habrá que comenzar a andar por el
mismo camino.
# Socialmente una linda apuesta del Club Social.
// Creo que sí, esta movida ha hecho que se acerque otro
tipo de personas que no venían al club porque lo veía
como algo exclusivo, detrás de los jugadores han venido
las mujeres de sus familias, sus hijos, el club va tomando
otro color, va a llevar su tiempo, pero creo que desde
este punto de vista se está en la buena senda, esa es la
parte que nos toca a nosotros socialmente.
Pero felicitamos a la gente que trabajo en pos de la idea,
que la armó con mucho trabajo, la concretó con hechos
que han tenido una enorme repercusión en el país y fuera
de frontera, porque el torneo se vio por Internet, se han
recibido llamadas felicitando al Club y la organización,
estamos muy contentos.

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