Taller de muestra

“En nuestro camino el encuentro, la participación y el compartir, nos lleva
a descubrir experiencias nuevas a través de la pintura en todos sus formas
posibles”. Esta es la definición de la Profesora Alejandra Graciano cuando
nos invita a la Casa de la Cultura en este noviembre a su muestra
“Descubrir”.
Exponen junto a la profesora, las integrantes de AleGra Nely Remedios,
Matilde Rivas, Irma Ortiz, Sandra Olivera, Karina Querellac y Mónica
Álvarez de Ron.
Alejandra fue docente por muchos años del Centro Cultural de Santa Lucía
y de otros centros del departamento. Su experiencia como tallerista de
pintura de la intendencia le fue muy grata, pero por algunos problemas
personales tuvo que renunciar. Al ser ésta una modalidad de taller que
tanto ama, la profesora Alejandra se hizo un espacio y decidió abrir un
taller particular en su casa, era un debe que tenía ante el reclamo de sus
alumnas. Significa un aprendizaje de ida y vuelta, no sólo se enseña sino
que se aprende, eso es una constante entre todas, lo que lo hace
especialmente valorable, manifiesta la profesora.
Explica que de la misma manera como lo hizo en los talleres en la
intendencia, cuando estuvo dando clases en los centros, los alumnos tienen
una amplia gama de técnicas. Se están mostrando cuadros cuya mayoría
son óleos, también hay texturados, con pintura sin procesar usando
espátula, donde se maneja más que la pintura, sus pigmentos. En esta
oportunidad, se expuso muchos más pintura decorativa porque además
también ellas venden sus cuadros, por lo que siempre están presentes los
paisajes, las flores que la gente busca a la hora de adquirir una pieza para
realzar paredes de un comedor, una cocina o un estar, porque las pintura
tiene la virtud de dar vida a cualquier ambiente. También pueden admirarse
los acrílicos, que es una técnica diferente porque es de secado rápido. El
óleo lleva como una semana para que seque y por lo tanto puede retocarse,
porque va secando por oxidación de adentro hacia fuera, por eso, cuando
hay un restaurador o se quiere saber cuántos años tiene un cuadro, se
descubre por su secado, explica Alejandra.
Puede verse de todo, como las clásicas marinas, tema muy recurrente en la
pintura, quienes se animan a hacer algo más abstracto, algo muy personal.
En el taller AleGra el principal impulso es el de la expresión libre y que ser
profesora sólo le significa orientar, manifiesta Alejandra, porque son las

alumnas las que eligen, que pueden consultar combinaciones, pero ellas son
las verdaderas creadoras, cada una pone su propia impronta en los cuadros.
Hay alumnas que trabajan madera haciendo cajas, sea una caja para
jabones, para té, donde también ponen en práctica el uso de la pintura
decorativa, por eso es el nombre de la muestra Descubrir, porque realmente
cada uno descubre en qué es bueno y en qué quiere desarrollarse. De
repente piensa que la pintura en cuadro es lo suyo y se da cuenta que no,
pinta una botella, una caja, utiliza el cartón con otras utilidades. En el taller
se trabaja con óleo, pastina, acrílicos y toda la variedad de texturas, han
hecho cuadros con cañas, otras con alambres, con gasa, y así se va
incursionando en diferentes técnicas. El taller es para eso, para que cada
cual pueda desarrollar una técnica y después utilizarlo, ya que la mayoría lo
usa, no sólo como esparcimiento, poder desarrollarse en forma personal
sino para vender, indica Alejandra. La mayor parte de las alumnas cuando
se acerca, indica que va solo por distracción pero después se va dando
cuenta que le gusta, que es creativa y que quiere aprender más. En AleGra
se logró formar una pequeña comunidad de personas, entre alumnas y
profesora, con un mutuo apoyo. Es sumamente reconfortante. Cuando
termina la hora del taller realizan un compartir con lo que lleva cada una y
se pasa un buen rato, donde también significa una instancia de encuentro y
descubrimiento. Alejandra agrega que sus alumnas en mayoría mayores
han extrañado la compañía y tener que aislarse en este año tan particular,
pero se ha trabajado en el cuidarme, cuidarte y cuidarnos entre todos. Este
año, al no haber sido siempre presencial para prevenirse, pero sí se ha
estado en constante comunicación, incluso hay cuadros que las alumnas lo
hicieron solas cuenta con todo orgullo Alejandra. Más allá de las consultas
que pueden hacer por mensaje, por teléfono, se animaron a trabajar solas,
esto es muy valioso porque se logró transmitir la fuerza para crear y llegar
a más.
Alejandra junto a sus alumnas está llena de proyectos para el próximo año,
incluso para el final de éste van a estar realizando una muestra de
exposición y venta en el propio taller en Ituzaingó y Diego Lamas.
Alejandra reconoce a su familia, esa que siempre la apoya en cada
emprendimiento, su madre e hija, que son sus grandes movilizadoras. En
esta oportunidad, agradece también a Patricia Bogliolo por su apoyo y a
todos y a cada uno por la oportunidad de exponer en la Casa de la Cultura.
Y.S.

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