Una idea de Alfredo Valdez Rodríguez

 

Suplemento de El Pueblo, su calzado viejo, su traje repetido, su propensión a las calles empedradas.
Ahora no me conoces

¿ En dónde estamos?

Ahora no me conoces edición anterior
El Padre José Moreira (José Pepe Torres)

Historias de Música.
-Lunes a Viernes de 12 a 13 horas.

Conduce: Un tal Luis Fernando Iglesias. Emisora del Sur 94.7 FM

Félix Montaldo

PERSONAS QUE ABRIERON CAMINOS NUEVOS

Joseph Conrad

Segundo viaje por el sur
El escritor continuó con su trabajo en el personaje de Verloc que sería el
personaje principal de El agente secreto. En 1906 se publicó El espejo del mar
que narra sus vivencias marítimas en Francia e Inglaterra. El libro tuvo una
excelente recepción y recibió elogios de sus amigos Galsworthy, Garnett, Lucas,
Henry James y Rothenstein. El escritor Rudyard Klipling quedó conmovido al
leerlo y envió una carta elogiosa a Conrad.
En diciembre de 1906 la familia emprendió viaje al sur de Francia
comenzando por Montpellier a la que visitaron por segunda vez. Buscaban
atenuar los rigores del invierno inglés pero esta vez hizo frío también en esta
localidad francesa con temperaturas bajo cero. Hubo varios enfermos en su
familia pero a quién le fue peor fue a Borys que contrajo varias dolencias
(tuvieron que operarlo de vegetaciones y luego enfermó de sarampión,
bronquitis, anemia y, por último fiebre reumática). También el bebé, John,
contrajo la tos ferina.
En medio de este panorama le resultaba difícil a Conrad continuar con su
obra literaria pero estaba obligado a ello por compromisos ineludibles
(necesitaba más que nunca el dinero para solventar a su familia y cubrir los
gastos de tan largos viajes más los costos médicos de las enfermedades).
Además nuestro escritor recibió mucho dinero en adelantos a cuenta de la
entrega de sus libros y esto sin contar los préstamos que debía a sus amigos.
Durante este viaje escribió El duelo, inspirándose en las noticias de la
prensa sobre un duelo entre dos oficiales del ejército francés que recordaba el
que se había producido a comienzos del siglo XIX entre dos oficiales del ejército
de Bonaparte que generó una enemistad permanente en ambos protagonistas
llevándolos a una serie de enfrentamientos permanentes lo cual proporcionó a
Conrad el material para su novela. También comenzó a escribir Azar y continuó
trabajando en El agente secreto.

Conrad se vuelve a sentir de la gota que se combina con episodios
de letargia y depresión lo que paraliza su labor creativa. La familia decidió
trasladarse a Ginebra el día 15 de mayo de 1907 para visitar centros termales.
Reservaron habitaciones en La Roserarie donde Conrad había ido años antes a
realizarse curas de agua, pero, por temor a contagios, el establecimiento canceló
la reservación y tuvieron que alojarse en el Hotel de la Poste. El paseo ya se
había convertido en un desastre por lo que decidieron planificar el regreso a lo
que se agrega la decisión de buscar una nueva casa, una vez que hubieran
regresado, porque los costos de The Pent eran muy altos.
En agosto de 1907 emprendieron el regreso. Permanecerían en Inglaterra
hasta 1914 cuando harían otro viaje fuera del país. El 13 de setiembre de 1907
abandonaron The Pent y se mudaron a una vieja granja a dos kilómetros de
Lutton. El alquiler era aún más caro que el de la vivienda anterior pero tenía la
ventaja de estar más cerca de Londres.

 

Daniel Da Rosa

qué habrá sido del cielo
la tarde los besos
qué habrá sido del viento
que pasó sin dejar huellas
el silencio los olvidos
qué habrá sido de ella
el otoño los abrazos
qué habrá sido de la lluvia
en lo más hondo de la noche
el sueño las furias
qué habrá sido entonces
de los pájaros
de la moneda en el aire
los cien padrenuestros
y la virgen maría
qué habrá sido
de aquel adiós  inmóvil en el cuadro de pared
de la sonrisa a destiempo
el pecho hundido
los pies pesados
y del corazón henchido de lumbre
qué habrá sido de él
ahora
que miro a ese desconocido
que está al otro lado del espejo.

 

 

Omar Adi

Reflexiones en tiempos de coronavirus

Lo lindo del reflexiloquio.
En estos tiempos pandémicos no deberíamos ni confinarnos ni confiarnos
del todo.
El camino del medio siempre es el más sano.
Es que en verdad no sabemos bien cómo es la cosa, de qué va, cómo
viene, en fin.
Hay algo de infodemia, de pandemia de la desinformación.
¿Es verdad o es mentira lo que nos dicen?
En estos tiempos de dudas permanentes, sumamos una más porque no
sabemos si la música que suena es rock, chacarera o un canto litúrgico.
Hay demasiadas notas y nos damos cuenta que algunas no calzan.
Por eso muchos de nosotros estamos más juntos que antes, algo
desconfiados, intentando protegernos unos a otros, buscando evidencias
y descartando apariencias y tratando de informarnos escuchando,
comentando y buscando cómo entender a bandas musicales de distintos
estilos.
Estamos unidos (es una forma de decir) por esa herramienta maravillosa
que se llama ZOOM, aunque haya unas cuantas más.
Hace pocos meses no teníamos idea de qué cosa podía ser ese ZOOM que
hoy es parte casi vital de nuestras vidas.
Nadie duda que se trata de una solución inteligente que llegó para
quedarse porque nos hemos dado cuenta que no siempre la
presencialidad es necesaria para trabajar y resolver asuntos y porque
además personas de cualquier parte del mundo están a nuestro lado
ahora mismo y nos ilustran tocando una melodía distinta de las cosas.
Ya no hay lejanía: las excusas de no llego a tiempo o acá hay tormenta, no
se sostienen.
Todo eso es cierto.
Pero también es cierto cualquier cara de loco nos obliga a escuchar una
charla acerca de la acojonante soledad del somorgujo cornudo (¡me
pongo de pie, don Aquiles!) y como nos convoca un amigo o un grupo
amigo, nosotros entramos como por un tubo por aquello del respeto y el
compromiso
A mí me están entrando muchas ganas de descomprometerme, la verdad
sea dicha.
Y sumado a eso, ZOOM tiene un virus incurable sumado al acechante
absurdo: la pomposidad, el discurso vacío, la nada dicha solemnemente.
Cualquiera pontifica sobre cualquier cosa y uno se pierde porque no sabe
si lo están guiando o verseando con abundante palabrerío melódico.
Son buenos tiempos para la chantada.
El diálogo siguiente que comparto con ustedes es de Fred Vargas, una
novelista francesa de maravilla. Su “Huye rápido, vete lejos” es una novela
más que negra de colores que no pueden ni deben dejar de leer, turco
Kmaid dixit.
-Le encantaban las enunciaciones solemnes.

–Sí, eso lo sé. Es mi lado imbécil el que me hace grandilocuar a veces. O
pequilocuar.
–El grandiloquio, el pequiloquio o el soliloquio no sirven para nada.
–Qué es lo que sirve para algo? -preguntó Camille quitándose las botas.
–El reflexiloquio.
Deberíamos poner en práctica ese reflexiloquio en tiempos de zoom y
coronavirus para volvernos más precisos en nuestras apreciaciones.
El “pequiloquio” es hablar poco pero sin decir nada.
La poquedad es otra cosa. Es síntesis, es poco pero justo y entonces virtud
de gente sabia.
Nuestro hombre de campo, sin ir más lejos, tiene la sabiduría natural que
da el silencio, el horizonte largo, el mirarse adentro y conocerse entre
mate y mate. Llámele armonía. Llámele música interior. Llámele
reflexiloquio. Es pura poquedad trascendente.
¿O acaso no usted nunca ha tenido el siguiente diálogo?
USTED: ¿Cómo anda?
SU INTERLOCUTOR: Lo más lindo.
¿Falta decir algo más para expresar la paz con usted mismo y, si
ahondamos, el respeto hacia quien pregunta?
Aunque nos duela la vida, deberíamos hacer aflorar algo de misericordia
para no imponerle a nadie nuestros dolores y entonces, cuando nos preguntan
cómo nos va, contestar, muy sueltos de cuerpo:
-¡Lo más lindo!

Mariam Legnani
Centenario de Clarice Lispector

El diapasón

Como a través del tiempo
un legado se quiebra
en los ojos de un lector noctámbulo
sobre la esquina de las palabras-puente
que amarran a Clarice a trascender la tarde
Las imágenes,
lanzadas a la galaxia por una fuerza desconocida
atraviesan el cosmos apretado
imponiendo una estela de luz
de fuego y figuras redondas
que se parece tanto a sus pasos
y su semblante misterioso de escritora.
Del otro lado: la orilla profunda,
la playa oblicua
y su líquen de adjetivo y verbo
siempre nutrida
siempre taciturna
en busca del amante
perdidamente eterno,
para que Clarice siga murmurando

como el diapasón de la voz quebrada y del rostro aciago
en una lucha intensa,
-¿qué es lo intenso?-
en los días de
soplo a golpes
sus poemas son lluvia
en tierra agrietada.

 

Eduardo Mollo

Breve Catálogo de la Discografía de The Beatles ( 6 )

22.- “ Magical Mystery Tour ”. ( Doble EP ). Editado en noviembre de 1967. EMI
decide editar la banda sonora reagrupada en 2 EP, a los que adjunta un libreto
de 24 páginas con fotos, letras y guión adaptado en dibujos animados.
Doble EP: Disco 1: Lado A: 2 temas; Lado B: 1 tema, y Disco 2: Lado C: 2 temas;
Lado D: 1 tema. En la edición estadounidense se prefiere comercializar un
álbum de 33 rpm, que contiene en la Cara A los 7 temas del doble EP, y se
agrega la cara B, que contiene 5 temas ya editados en simples, totalizando 12
canciones.
Cabe destacar dos particularidades: por un lado, Harrison aporta sólo un tema,
y por otro, aparece el primer tema compuesto por los cuatro. En efecto, “ Flying
”, aparece con la firma de Lennon, McCartney, Harrison y Starkey. Alcanzó el N°
1 en Reino Unido durante 2 semanas ( editado en diciembre de 1967 ) y logró
mantenerse en el N° 1 en EE.UU por 8 semanas ( editado en noviembre de ese
año. )
23.- Simple ( Single ). Editado en noviembre de 1967. Contiene “ I am the walrus
” y “Hello, goodbye ”, ambos temas de autoría de Lennon y McCartney. Llegó al
N° 1 en Reino Unido durante 7 semanas y N° 1 en EE.UU., pero sólo por tres
semanas.-
24.- Simple ( Single ). Editado en marzo de 1968. Contiene dos temas: en el
Lado A “ Lady Madonna ” y en el Lado B “ The Inner Light ”, de Harrison,
transformándose en el primer simple donde se comparte la autoría. Fue N° 1 en
Reino Unido durante 3 semanas y N° 1 en EE.UU por 4 semanas.
El tema “ The Inner Light ” ( La luz interior ), tiene la particularidad de contener
la parte vocal a cargo de Lennon, McCartney y Harrison ( no tocan ningún
instrumento ) y la parte instrumental a cargo de músicos e instrumentos de
origen hindú. Además, la grabación se realizó en los estudios de EMI en
Bombay, India.
25.- Simple ( Single ). Editado en agosto de 1968. Contiene dos temas: “ Hey
Jude ” y “ Revolution ”, ambos de la autoría de Lennon y McCartney. El simple
alcanzó el N° 1 en Reino Unido durante 2 semanas y el N° 1 en EE.UU., durante
9 semanas. La particularidad es que este disco contiene uno de los tres temas de
mayor duración de toda la discografía de The Beatles: “ Hey Jude ” 7´:09´´, a
los que seguirían “ Revolution 9 ”, del Disco 2, Lado B de The Beatles ( The
White Album ), de 1968, con 8´21´´, y “ I want you ” ( She´s so heavy), de
Abbey Road ( 1969 ), con 7´44´´.-

Ilustraron:Steimberg, s/d

Vivimos de lo inestable, por lo inestable, en lo inestable. P.V.

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