Clases.
En el último trimestre los sextos asistirán todos los días para reforzar
los aprendizajes
La Administración Nacional de Educación Pública decidió que la asistencia a clases
fuera obligatoria desde el 13 de octubre, cumpliendo con todos los protocolos
sanitarios. También se trabajará para aumentar la presencialidad en coordinación
con autoridades sanitarias y académicas.
El inspector departamental de Canelones Oeste Mario Ibarra, remarcó
públicamente que si bien no era obligatoria la asistencia de los niños a la escuela,
nunca cesó la obligatoriedad de mantener por parte de la familia el derecho del
acceso de los niños a la educación. Ese deber de la familia de mantener el vínculo
con las escuelas siempre estuvo, ya sea desde la presencialidad como desde la
virtualidad. Recordó que la gran mayoría de los maestros estaban haciendo un
apoyo virtual para las familias que habían tomado la opción de no enviar a sus
hijos a la escuela.
En el correr de los días se podrá tener una mejor lectura de cómo se ha venido
dando el retorno a las escuelas.
Con respecto a Canelones Oeste, Ibarra reconoce que ya se venía logrando buena
presencialidad, y de hecho en muchas escuelas de esta jurisdicción la asistencia
rondaba el 80%.
El hincapié que hace la Inspección Departamental es que es importante que por
parte de la escuela se indague en esas familias que aun no hayan enviado a sus
hijos, y así volver a abrir una línea de diálogo recordando su responsabilidad.
Frente a las condiciones necesarias para cumplir con el protocolo del
distanciamiento físico, Ibarra afirmó que esto depende de cada centro escolar.
Algunas escuelas tienen infraestructura y personal tales, que permiten reunir las
condiciones como para que los niños tengan clases todos los días.
Las escuelas rurales, que son más de cuarenta en Canelones Oeste, hace más de un
mes que volvieron a tener los cinco días de la semana y las cinco horas de trabajo,
con comedor incluido. Las condiciones de los locales en algunas escuelas urbanas
imposibilita lo que si puede pasar en las rurales. A pesar de esto, por ejemplo, en
las escuelas de tiempo completo y la escuelas del tiempo extendido, las cuales
dividen sus grupos en dos, se pudo volver a tener cinco días, pero en un tiempo
parcial: un sub grupo iba cinco días de mañana y otro sub grupo cinco días de
tarde. Estas escuelas volvieron a tener cinco días aunque no en su horario original.
En las escuelas urbanas comunes se procura lo que muchas ya han conseguido: que
se vuelva a la presencialidad total de cinco días durante cuatro horas.
Se entendió también por parte de todos los maestros, que había que reforzar la
presencialidad, fundamentalmente para los niños de 6º año, quienes pronto
egresarán.
Esto ya lo vienen haciendo en muchas escuelas, redistribuyendo espacios y
funciones de maestros como otros docentes de la escuela, profesores de inglés,
danza, educación física que han reorganizado sus horarios para que los escolares
de 6º , en lugar de ir de forma alternada tres días una semana y dos días a la otra, lo
que completa cinco días de asistencia cada diez para que en octubre, noviembre y
diciembre puedan ser cinco días a la semana. Precisamente, se está viendo cómo lo
pueden implementar otras escuelas, donde la capacidad de su local no lo permite.
Además, se le suma que gradualmente se está volviendo a brindar el servicio de
comedor en las escuelas urbanas, lo que sustituye el sistema de viandas que se
venía usando.
En algunas escuelas, funcionarios auxiliares que estaban destinados a la limpieza
vuelven a la elaboración y limpieza de comedores, por lo que debe cuidarse el
riesgo de resentir la limpieza prescrita por protocolo.
Ibarra indicó que desde Primaria se está intentando hacer un relevamiento de
cuántos niños no se logró revincular, ni siquiera de manera virtual -lo que se dio
tanto en entornos rurales como urbanos-. De todas formas, esta situación no fue
abrumadora, y si bien hubo niños desvinculados, no fueron en gran número.
Los distintos equipos de dirección indagaron sobre las causas del
desvinculamiento, y se vio que muchas veces estaban asociados a realidades
familiares muy complejas, que tuvieron que reorganizar su vida familiar y laboral
ante la pandemia. Muchos de estos niños se han ido incorporando en los últimos
meses.
El principal escenario de ausentismo fue en nivel inicial, los niños de 3, 4 y 5 años,
porque a veces primó la opinión de algunas familias de que sólo van a jugar, por lo
que les parece no es importante, sin concebirlo como ese necesario escenario de
aprendizaje para los niños. En algunos lugares esta decisión de las familias de
enviar a los niños de inicial se revirtió favorablemente.
Se reconoció el esfuerzo de parte de las escuelas para revincular a todos los niños,
proceso en el que se evaluó la importancia del rol de los maestros comunitarios,
que restituyeron su labor haciendo visitas casa por casa para rastrear esos niños.
También valoró el equipo del Programa Escuelas Disfrutables que intervino en el
rastreo de los niños, la Comisión Descentralizada de Educación que trabajando con
una base de datos a nivel nacional permitió el rastreo y relocalización de esos
niños. Algo a destacar por Ibarra también fue el trabajo de los maestros de 6º que,
además de darle mayor cantidad de horas y de días, aseguran su revinculación
para la preinscripción que tiene lugar en este momento para la educación media.
Por lo tanto, hay varios actores además de los directores, esos pilares
fundamentales que están dejando lo mejor de sí para que este particular fin de año
sea lo menos traumático posible para los escolares, aseveró el Inspector
Departamental, Maestro Mario Ibarra.
Y.S.

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