Torres en setiembre

Pueden sugerir o pueden gritar así como sus collage entre una nutrida
alternancia de colores, cada pieza del inagotable Rodolfo Torres despierta
un crisol de sentimientos en cada uno
Cordeles se llamó esta muestra que estuvo en el Centro Comercial e
Industrial de Santa Lucía el 12 y 13 de setiembre.
En conversación con El Pueblo, “el Gaucho” indicó que en esta muestra
expuso todos nuevos trabajos, porque en el transcurrir de esta pandemia se
sobrepuso al quedate en casa, dándole rienda suelta a la creación.
Agrega que en primer momento pensó colgar las piezas que iban a
exponerse en el mes de julio en Montevideo, al haberse suspendido, pero
lo descartó. Es que en estos meses su atelier ha estado lejos de limitaciones,
por lo contrario ha estado trabajando mucho en un tipo de collage dentro de
la línea de cosas anteriores pero que apunta un poco más al volumen, no
tanto al plano como le caracterizaba en otras obras. Para esta nueva
propuesta, Rodolfo integró el volumen, idea que le venía rondando hace un
tiempo, en el que venía buscando la forma de utilizar algún otro tipo de
material, el que ahora mostró.
Rodolfo usó un sencillo montaje con caña, palillos, collage y algunos
textos para Cordeles, donde surge un poco de la propuesta de usar
tendales como forma de montaje, algo así como un juego de palabras los
cordeles son los hilos de los tendales. A su vez, también tiene que ver un
poco con una antigua actividad artística que se hacían en otras partes del
mundo que se llama literatura del cordel, que eran escritores con dibujantes
e ilustradores sobre todo grabadores que hacían muestras donde ponían
desde obras de artes visuales y textos de los escritores . Se trata de
exponer esa actividad con algunas palabras junto con las obras.
En realidad, digamos, lo que se expone es todo complementario o sea los
textos tienen que ver con las imágenes y viceversa, de alguna manera esta
es una propuesta un poco más integral, indicó.
Este año, por todos los cuidados de la situación de la pandemia, en la
muestra no se pudieron hacer las transmisiones de los programas de radio,
ni actuaciones de canta autores y escritores, algo que nunca se hizo, ya que
siempre se ha complementado con otras actividades artísticas.
Y como hablamos de sintonías y de sentimientos, esta charla fue a modo de
rescate de lo que ha sido el quehacer de Rodolfo, cuando comenzara con
su prolífica actividad en el año 74. Desde hace 46 viene con este tipo de
propuestas integrales de música con artes visuales y con literatura. En estos
años ha habido una revolución absoluta con respecto a las comunicaciones

y a la tecnología, entonces, de repente lo que se hacía en otra época, no
directamente de la parte técnica artística sino más bien la forma de
comunicación. Antes, por ejemplo las muestras y la obra se difundían en
la propia muestra y la que se daba a conocer a través de los medios de
prensa, fundamentalmente los diarios. “Hace 40 años no teníamos ni
siquiera los programas de radio en Santa Lucía, hasta que empezó en el
año 91 Juan Carlos Perdomo. En Santa Lucía solamente teníamos El
Pueblo, que hoy tiene casi 100 años y un diario que no existe más La Voz
del Sur, donde se difundida o directamente el boca a boca o en carteleras un
poco artesanales en la plaza”, recuerda Rodolfo.
Pero hoy, no sólo se trata de difundir sino también de intercambiar lo que
se da con un vértigo que a veces asusta. Todo se puede compartir, se
puede hablar, mostrar y ver cosas de todo el mundo a través de Internet.
A veces las situaciones críticas como el caso de la pandemia, que obligó a
cuidarse, hicieron que se potenciaran algunos vínculos con el intercambio
online con otros artistas, como muestra virtuales hasta intercambio de obras
también de manera virtual para otros países y a su vez también acoger a
otros artistas acá entre nosotros, por eso a veces estas situaciones críticas
permiten otras cosas, otras salidas, otra rutina y de pronto tenía que pasar
algo para que nos diéramos cuenta , reflexiona Rodolfo.
“Uno se crió en un mundo donde también se proyectó hacia el futuro, un
mundo de acuerdo a lo que nosotros pensábamos y no es ni parecido al de
hoy, pero no se puede decir que este mundo nuevo es malo, es otro, es
diferente y que muchas veces a uno, por tener unos cuantos años, le cuesta
adaptarse, cuesta de repente sostener cosas, por ejemplo que uno considera
de que están bien y se hace difícil a veces el vínculo, la comunicación,
porque hasta el idioma ha cambiado”, indica. En las redes, el hecho de
poner determinados signos diferentes a las letras, los memes, los emoji ,
puede decirse que eso esté mal porque es otro mundo el que viene y es otro
el que se va. Uno se puede adaptar a determinadas cosas, pero hay que ser
concientes que hay otras a lo que uno no puede adaptarse, tampoco le
podemos pedir a los que vienen detrás que se adapten a lo de uno. Estamos
viviendo algo que también por edad vivimos otras historias donde todo es
de vértigo, no hacemos pié, explica. En otro momento, de repente, se
proyectaban cosas en el tiempo y se sostenían, ya ahora prácticamente
desde los electrodomésticos, los usos y costumbres están cambiando
permanentemente, indica.
Sobre el final de nuestra charla, también analizamos cómo se paran los
jóvenes ante la creatividad artística, a lo que el visionario Rodolfo asegura
que ellos hacen, trabajan, porque hay muchos chiquilines creativos. Han
aparecido otras técnicas distintas, sobre todo en los medios audiovisuales,
inclusive en la fotografía, mucho más accesible que antes cuando había que
sacar foto con un rollo, con un costo económico. Ahora la fotografía es

muy popular y está a mano de todos pero lo creativo es siempre de cada
uno. Fundamenta, por sobre todo, la importancia del intercambio con otros
lugares del mundo, lo que abre la cabeza y permite estar en el mundo sin
moverse de repente del barrio y para los jóvenes el mundo es ancho y largo,
con muchas posibilidades y sobre ellos tienen la ventaja de que manejan
toda la parte tecnológica, pero con todo eso también se va descubriendo y
también creando nuevas formas de expresión.
Y.S.

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